¿Quién es Henri Parot, protagonista del polémico acto en Mondragón?

  • El etarra más sanguinario de la banda lleva 31 años en prisión tras un historial de 82 asesinatos

El etarra Henri Parot declara en la Audiencia Nacional en abril del 2007.

El etarra Henri Parot declara en la Audiencia Nacional en abril del 2007. / EFE

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Jose Rico
Jose Rico

Jefe de la sección de Política

Especialista en política catalana

Escribe desde Barcelona

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La red ciudadana Sare ha desconvocado los actos previstos este sábado en Arrasate-Mondragón (Gipuzkoa) para exigir la excarcelación del etarra Henri Parot, con el fin de "no posibilitar la confrontación". La Audiencia Nacional rechazó prohibir la manifestación al no existir en este momento datos para determinar si podría darse un delito de enaltecimiento del terrorismo. Pero la convocatoria se había visto envuelta en la controversia que genera cualquier acto en defensa de un terrorista. En esta caso, además, estamos hablando de uno de los miembros más sanguinarios de ETA.

Hijo de vascofranceses, Henri Parot nació en 1958 en Argelia, cuando este país era colonia francesa. Sus padres quisieron ponerle Unai, pero el funcionario francés no lo permitió y le pusieron Henri. Años después, Unai pasaría a ser su alias en ETA. A los 16 años, volvió a Francia y se instaló en Bayona, donde se puso a estudiar euskera y se integró en un grupo de la izquierda abertzale. En 1975, Parot estaba en un bar frecuentado por emigrados vascos cuando un grupo de pistoleros franquistas ametralló el local. El hermano de Parot, Jean, que estaba allí con él, le salvó aquel día la vida. Pasado el tiempo, Jean Parot también ingresaría en ETA.

Figura clave de la banda

A los 20 años, Henri Parot ingresó en la banda terrorista a través de Domingo Iturbe Abasolo, que llegaría a ser uno de los líderes de la organización, y quien supuestamente le propuso ingresar en un nuevo comando itinerante, denominado 'Argala'. Ese mismo año participó ya en el asesinato de un empresario vasco que no había querido pagar el llamado "impuesto revolucionario".

En la década de los 80, Parot se especializó en atentados con bomba y fue una figura clave de ETA durante los años más violentos de la banda. El 'comando Argala' perpetró 22 atentados en los que fueron asesinadas 38 personas y resultaron heridas más de 200, sobre todo militares y guardias civiles. Fue el autor material, por ejemplo, del asesinato del general Guillermo Quintana Lacaci en 1984, y ordenó la voladura de la casa cuartel de Zaragoza el 11 de diciembre de 1987, donde murieron 11 personas, entre ellas cinco niñas.

82 asesinatos

La trayectoria criminal de Parot acabó el 2 de abril de 1990, cuando fue detenido en Sevilla. Conducía un coche cargado de explosivos con el que pretendía volar la Jefatura de Policía de la capital andaluza. Fue arrestado tras intentar sobrepasar un control rutinario de la Guardia Civil, con cuyos agentes mantuvo un tiroteo, hiriendo a dos de ellos.

A Henri Parot le fueron imputados 82 asesinatos, que le supusieron 26 sentencias condenatorias con las que sumó casi 4.800 años de prisión. Su nombre volvió a estar en boca de todos en 2006, cuando el Tribunal Supremo le dio la razón en un recurso que sentó jurisprudencia, patentando lo que se conoce como la 'doctrina Parot'.

Doctrina anulada

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La 'doctrina Parot' establece que la reducción de penas por beneficios penitenciarios debe aplicarse a la pena total, y no al máximo legal permitido de permanencia en prisión, que, según el ya derogado Código Penal de 1973, era de 30 años. En 2013, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos derogó esta doctrina y propició que que las reducciones de condena comenzasen a aplicarse sobre el máximo tiempo de permanencia en prisión legal permitido, lo que conllevó la puesta en libertad inmediata de muchas condenados con penas que superaban ampliamente los 30 años.

La legislación actual eleva a 40 años el máximo legal permitido de encarcelamiento para los condenados por terrorismo. Un cambio legal que afecta a Henri Parot, que lleva 31 años en la cárcel, y que motivó la manifestación en Mondragón, finalmente desconvocada.