Entrevista en La Sexta

Ayuso: "Soy una mujer libre y siempre he llevado las cosas a mi manera"

  • "Al principio ni se me consideraba siquiera, yo era la que no tenía formación, ni experiencia, ni nada", dice en una entrevista en La Sexta

  • Asegura que en el pasado compartió una cervezas con Pablo Iglesias al término de un debate en televisión, pero que "ahora no lo haría"

Ayuso, aplaudida este domingo a su llegada a la final de Masters de Madrid de tenis.

Ayuso, aplaudida este domingo a su llegada a la final de Masters de Madrid de tenis. / EFE

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La presidenta de la Comunidad de Madrid en funciones, Isabel Díaz Ayuso, ha dicho esta noche que al principio se consideraba que era "la hija política de Esperanza Aguirre, de Cristina Cifuentes, de José María Aznar o la tutelada por Miguel Ángel Rodríguez".

"Me pasaba mucho, al principio, que no se me consideraba siquiera. Yo era la hija política de Esperanza Aguirre, de Cristina Cifuentes, de José María Aznar, la tutelada por Miguel Ángel Rodríguez, la que no tenía formación, la que no tenía experiencia, la que no tenía nada", ha explicado Díaz Ayuso en el programa "Salvados" de La Sexta emitido este domingo.

Ha asegurado que es "una persona independiente, una mujer libre", que siempre ha llevado las cosas "a su manera" y que ha crecido "muy despacio" en política hasta llegar a presidenta de la Comunidad de Madrid.

Ayuso ha apuntado que ha tenido sus etapas como diputada y como miembro de un Gobierno autonómico, que le han permitido conocer "todo Madrid muy bien".

La presidenta en funciones ha negado haber escrito los tuits de Pecas, la perra de Esperanza Aguirre, un "bulo" que ha tenido que "aguantar durante mucho tiempo".

Ha recordado una anécdota en una noche de campaña esperando que cerraran las urnas en el año 2011 cuando participó en una conversación sobre cómo en otros países las mascotas de los presidentes tienen cuentas en clave de humor y se planteó hacer la del perro de Esperanza Aguirre.

Una o dos semanas más tarde Ayuso entró como diputada a la Asamblea de Madrid y no se dedicó a llevar la cuenta de Pecas, que se mantuvo durante algún tiempo.

"Yo ahí no tengo mucho que ver. Es lo típico que he tenido que aguantar como bulo durante mucho tiempo y que la propia Esperanza ni sabía", ha explicado.

Ayuso ha señalado que desde que fue nombrada candidata desde la izquierda se han organizado campañas para acomplejarla, minusvalorarla o cuestionar cómo hablaba, cómo se expresaba o cómo se vestía todos los días.

La presidenta ha reconocido que un día, a la salida del programa 'La tuerka', en Tele K Vallecas-Canal 33 (Madrid), Ayuso se tomó unas cañas con Pablo Iglesias en el bar de enfrente, pero ha confesado que ahora no lo haría, "nada de nada".

Ha afirmado que quiere a Pablo Iglesias "lejos" por su forma de hablar del PP y de las personas que no lo votan y por "cómo ha mentido" y cómo ha hecho la campaña para las elecciones del 4 de mayo.

Pagó 5.680 euros por el apartahotel en el que se alojó durante la pandemia

Durante el programa, Ayuso aclaró que pagó 5.680 euros a la cadena hotelera Room Mate Group por el apartahotel de lujo en el que estuvo alojada durante más de dos meses en la primera ola de la pandemia. Díaz Ayuso ha enseñado la transferencia y la factura que pagó de su bolsillo y ha avisado: "No voy a dar más el circo con esto".

La presidenta ha mostrado la factura por 69 días, al precio de 80 euros por día, por un importe total de 5.520 euros.

Según estas cuentas, la presidenta pagó 160 euros de más. "Soy una pringada", ha afirmado.

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La estancia de Ayuso en el apartahotel, perteneciente a la cadena hotelera Room Mate Group, fue una de las polémicas de la presidenta madrileña durante la primera ola de la pandemia.

Ayuso ha señalado que la Comunidad de Madrid podría haber pagado "perfectamente" este gasto porque era "un lugar de trabajo", donde ella permaneció "encerrada y enferma" con la Covid-19, mientras gestionaba la pandemia, traía aviones con material sanitario, buscaba respiradores o montaba el hospital de campaña de Ifema o el Zendal, pero ella decidió abonar la factura personalmente "más por orgullo que por otra cosa".