Camino de las urnas

El Govern deja en el aire la celebración de las elecciones en Catalunya el 14-F

Budó afirma que este viernes se decidirá en base a criterios epidemiológicos y al derecho al voto, "a la salud y a la vida"

Pla mitja de la consellera de Presidencia  Meritxell Budo  atenent la premsa des d un faristol de la Generalitat  Imatge del 14 de desembre del 2020 (horitzontal) Ruben Moreno-Generalitat de Catalunya ACN

Pla mitja de la consellera de Presidencia Meritxell Budo atenent la premsa des d un faristol de la Generalitat Imatge del 14 de desembre del 2020 (horitzontal) Ruben Moreno-Generalitat de Catalunya ACN / Ruben Moreno-Generalitat de Catalunya

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"Todo el mundo lo piensa pero nadie se atreve a asumir la responsabilidad de la decisión". Así resume un cargo institucional la decisión que han de tomar los partidos y el Govern sobre si posponer las elecciones del 14 de febrero debido al empeoramiento de los datos sobre la pandemia. Hoy por hoy, a la espera de la reunión definitiva del viernes, solo el PSC es abiertamente partidario de no cambiar los planes. El resto, incluida ERC, se mueven ya claramente en el terreno de la posibilidad de posponer la cita, con la vista puesta en la situación epidemiológica.

Pero oficialmente nadie se abona todavía a la propuesta de cambiar la fecha. Se limitan a preparar el terreno. Véase en este sentido lo dicho este martes por la portavoz del Govern y 'consellera' de Presidencia, Meritxell Budó, tras la reunión del Consell Executiu.

Budó apuntó que se debe "tomar una decisión que evite poner en riesgo a la población del país y sobre todo a los colectivos más vulnerables que son población de riesgo, sanitariamente hablando". Este fue uno de los indicios de que la suspensión es un hecho probable. Otra muestra: la situación de la pandemia es "grave" y, según Budó, el hecho de que este martes se registraran 7.000 positivos más que el lunes, y la evidencia de que ya no se pueda conocer el origen de todos los casos ni detectar a todos los positivos, dibujan una situación "grave" que "nos tienen que hacer reflexionar".

Por si esto fuera poco, la portavoz aseguró que con las previsiones del Departament de Salut, en el momento en que está previsto que comience la campaña electoral "no estaremos mucho mejor que ahora".

Pero la tesis general es la de la prudencia. Ningún partido quiere ponerle el cascabel al gato. Se vio en la reunión del lunes, en la que se barajaron todos los escenarios sin decisión definitiva, pese al pesimista informe de previsiones que Salut ofreció en esa cita. Nadie fue categórico y se desplazó la decisión definitiva a este viernes.

La propia 'consellera' se mantiene en esta cita y el consenso para no pronunciarse definitivamente. El criterio del Govern es el de que se tengan en cuenta "los criterios epidemiológicos, el derecho a la participación, al voto, y a la salud y la vida". Si se posponen los comicios, la nueva fecha se trasladaría a un momento en el cual la actual ola de repunte de casos "fuera a la baja".

La portavoz no ha tomado partido definitivo y ha anunciado que el jueves el Govern celebrará con los grupos políticos una reunión técnica previa en la que se aportarán los últimos datos epidemiológicos. Budó ya ha avanzado, en este sentido, que la .

Realidad cambiante

Sobre el grado de cohesión del Govern entre JxCat y ERC para tomar la decisión de posponer las elecciones, Budó apuntó que el área de Exteriors, en manos de ERC, ya ha abierto la puerta a posponer la fecha. "No se puede decidir nada categóricamente, esta es una realidad que hemos aprendido de la gestión de la pandemia. Todo se puede poner en duda, valorar muy bien la situación epidemiológica", apuntó.

Los partidos asisten a este escenario con prudencia. Ninguno quiere ser responsable de forzar unas urnas en una situación sanitaria negativa. Solo el socialista Miquel Iceta afirmó en TV-3 que con el informe de Salut en la mano "no hay motivos añadidos" que justifiquen no votar el 14F. En cambio el candidato del mismo partido y ministro de Sanidad, Salvador Illa, se limitaba a dejar la decisión en manos de los partidos. Unos partidos que se miran de reojo y que esperan también que sea el Govern el que mueva ficha.

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Los próximos días serán decisivos. El jueves tendrá lugar una reunión técnica entre partidos y Govern en la que se pondrán de nuevo sobre la mesa los últimos datos y previsiones.

Lo único cierto es que si no se vota el 14F, la intención del Govern es esperar a un momento más propicio en términos sanitarios. Un momento en el que la curva de casos ya no sea ascendente. Mientras, el Govern sigue con los trámites y ha destinado 5,2 millones de euros del fondo de contingencia para llevar a cabo el envío único del sobre de voto y papeletas de todas las candidaturas.