18 sep 2020

Ir a contenido

Semana de vértigo para el 'procés'

Decisiones trascendentes sobre líderes políticos se acumulan en los próximos días

Los juicios de Puigdemont y Junqueras, el clásico del Tsunami o la llamada de Sánchez a Torra, hitos

Daniel G. Sastre

Semana de vértigo para el 'procés'

FERRAN NADEU

El 'procés' ha acostumbrado a los catalanes a los días presuntamente históricos. Tanto que cuesta abandonar el escepticismo cuando resulta que se presenta una semana que sí, que efectivamente puede aportar novedades relevantes al panorama político catalán. Y, por tanto, puede condicionar también el escenario español, máxime cuando se está negociando la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno.

El foco se irá trasladando durante la semana de Bruselas a Barcelona, Madrid y Luxemburgo, pero es en las ciudades que albergan las sedes comunitarias donde seguramente se pueden tomar decisiones de mayor calado. Este lunes, Carles Puigdemont tiene una cita con el tribunal de primera instancia neerlandófono de Bruselas, que debe decidir si tramita la euroorden dictada contra él y lo entrega a España para ser juzgado como líder del 'procés'. Si no lo hace, el Tribunal Supremo recibirá un serio varapalo, de mayor envergadura –porque ya hay sentencia- que el que le propinó la justicia alemana en el 2018, cuando se negó a extraditar al 'expresident'.

Las consecuencias políticas de que el tribunal belga tome una u otra decisión son evidentes. Puigdemont se ha convertido en estos dos años en un personaje único: su huida, después de la DUI frustrada, es criticada con dureza incluso por una parte del independentismo. Pero es innegable que mantiene su ascendiente en un sector del soberanismo que le permite incluso seguir ganando elecciones desde Waterloo.

El premio gordo

Se trata, además, de un personaje incómodo para varias facciones de su espacio político, el posconvergente, por su voluntad de ejercer su liderazgo a distancia. Si Bélgica deniega su entrega incrementará su aura entre sus seguidores, aunque el premio gordo que esperan Puigdemont y su entorno puede caerles el viernes en otro tribunal de Luxemburgo.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) examina ese día el caso de Oriol Junqueras, que reclama que debía haber accedido a la inmunidad cuando los votantes le dieron un escaño de eurodiputado en las elecciones de mayo. El abogado general del TJUE ya dio la razón a las tesis del líder de ERC –en un informe no vinculante, pero sí influyente-, pero en cualquier caso ya hay condena firme y es difícil que su situación se vea afectada. No ocurre lo mismo con Puigdemont, que también reclama su acta de eurodiputado y, según interpretan en su entorno, sí podría acceder a la inmunidad.

Aunque no tuviera efectividad sobre la situación de Junqueras, es evidente que una decisión favorable al líder de ERC reforzaría su autoridad y perjudicaría la de la justicia española. Y eso sucedería en un momento en el que las exigencias de los republicanos constituyen el principal quebradero de cabeza para el PSOE. Los negociadores de Esquerra han retrasado la toma de decisiones definitivas hasta después de que se pronuncie el tribunal de Luxemburgo, consciente del espaldarazo moral que puede granjearles.

Una llamada controvertida

Antes de eso, el martes, se producirá con casi toda seguridad la llamada de Sánchez a Quim Torra. El presidente de la Generalitat llevaba desde que se conoció la sentencia del 'procés' intentando un contacto telefónico con el candidato socialista; sin embargo, una vez que la intercesión de Esquerra ha facilitado esa comunicación, Torra la desdeña. Ofendido, dice que la llamada, que el PSOE ha enmarcado dentro de una ronda con todos los presidentes autonómicos, será "estéril" y "vacía".

Es posible que Torra sea protagonista esta semana de otra noticia de alcance. El Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) quiere tener la sentencia sobre la desobediencia del 'president' –que no retiró en primera instancia la simbología independentista del Palau de la Generalitat en periodo electoral- antes de Navidad. Una probable condena iniciaría el proceso de su inhabilitación, que puede precipitar las elecciones autonómicas. Pocos dirigentes políticos dudan de que el 2020 será un año electoral en Catalunya.

En un escenario en el que cada detalle cuenta, también puede influir en la investidura la acción anunciada por el Tsunami Democràtic para el miércoles, el día que se juega el clásico entre el Barça y el Real Madrid en el Camp Nou. La plataforma ha convocado en los accesos al estadio para rodearlo, y pretende llevar a cabo acciones también dentro del recinto, pero no ha concretado su alcance.

Todas estas incógnitas –más la de los presupuestos de la Generalitat, pendientes de un pacto entre los independentistas y los 'comuns'- podrían empezar a dilucidarse esta semana. O también podrían enmarañarse aún más, como viene sucediendo con los últimos días históricos del 'procés'.