26 feb 2020

Ir a contenido

Abascal rechaza la reunión con el PSOE pese a haberla exigido

El líder ultra tachó de "anomalía política" que Sánchez no les convocara a un encuentro

Ortega Smith difiere y ve "lógico" y "correcto" asistir a la ronda de contactos

Miguel Ángel Rodríguez

El presidente de Vox, Santiago Abascal, en rueda de prensa en el Congreso

El presidente de Vox, Santiago Abascal, en rueda de prensa en el Congreso / VICTOR LERENA (EFE)

Cambio repentino en el discurso de Santiago Abascal. En apenas 24 horas, en la formación ultra han pasado de exigir al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, que acabe con el cordón sanitario que impuso al partido de extrema derecha y les tenga en cuenta en las rondas de contactos a rechazar una reunión con la portavoz parlamentaria socialistas, Adriana Lastra.

"Estamos ante una anomalía política teniendo en cuenta que el señor Sánchez no convoca en ningún caso a Vox", sentenció Abascal, este miércoles, en la rueda de prensa posterior a su paso por la Zarzuela para entrevistarse con el rey Felipe VI. Además, señaló que esta estrategia "entra dentro de la lógica y es coherente con su planteamiento [el de Sánchez] de demonización sistemática de Vox". 

Horas más tarde, el secretario general socialista salía ante los periodistas en la Moncloa para comunicar que había aceptado el encargo del monarca de formar Gobierno y anunció que el próximo lunes se verá con el líder del PP, Pablo Casado, y con la portavoz de CiudadanosAdriana Lastra. Además, Sánchez apuntó que Lastra, miembro del equipo negociador de la investidura, se reunirá con "todos los partidos políticos del Congreso para encontrar una mayoría más amplia que permita la investidura".

 

Ahora ya sí incluido en la agenda de los socialistas, Abascal ha declinado la oferta a través de Twitter. "Vox no va a sentarse a hablar de la investidura mientras el PSOE la negocia con los enemigos de España", ha asegurado el político vasco ya que, considera, esto supondría "contribuir al blanqueamiento de Bildu, del comunismo bolivariano y del golpismo". "Nos tendrán enfrente", concluye.

Sin embargo, el secretario general de la formación, Javier Ortega Smith, no comparte la visión de su presidente y ha considerado "lógico" y "correcto"que la tercera fuerza política esté incluida en la ronda de contactos del PSOE. De esta forma espera que se "escuche" y "respete" el planteamiento apoyado en las urnas por casi 4 millones de españoles. "Lo correcto es que se nos llame a esa ronda de contactos y que podamos participar en ella", ha insistido. 

Antecedentes en mayo

Los de Abascal llevan denunciando desde las pasadas elecciones de abril que el PSOE no les llamara para hablar sobre la posible investidura. Dos días después de los comicios del 28-A, Sánchez convocó reuniones en la Moncloa con Casado, con el expresidente de Cs, Albert Rivera, y con el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. En aquellos momentos, Abascal quedó fuera de la terna de líderes llamados al palacio pese a ser la quinta fuerza con 24 diputados.

"Excluir a una fuerza política como Vox, con 24 diputados nacionales, que representa a más de 2.600.000 españoles es no haber entendido nada y además despreciar lo que significa la soberanía nacional y lo que significa la democracia", dijo en aquel momentos. Unas palabras que exigían algo que ahora rechaza.