Ir a contenido

Internacionalizando el 'procés'

¿Qué es el Diplocat? Diplomacia catalana en liquidación

El artículo 155 cerró el servicio de diplomacia de la Generalitat creado a finales del primer Govern de Artur Mas para internacionalizar el 'procés'

Gabriel Ubieto

Dos agentes de los Mossos acordonan la zona mientras la Guardia Civil inspecciona la sede del Diplocat, durante un registro el pasado 12 de abril.

Dos agentes de los Mossos acordonan la zona mientras la Guardia Civil inspecciona la sede del Diplocat, durante un registro el pasado 12 de abril. / ALAN RUIZ TEROL (ACN)

"¿Sabéis cómo se llama ahora el Diplocat? Diplocat en liquidación". Así sacaba pecho de una de las consecuencias de la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Catalunya la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en la misma intervención en la que se jactaba de haber "descabezado" al independentismo.

La vicepresidenta del Gobierno de Mariano Rajoy se refería concretamente al Patronat Catalunya Món - Consell de Diplomàcia Pública de Catalunya, una entidad refundada el 22 de noviembre del 2012 con el objetivo de "desarrollar una estrategia de diplomacia pública y contribuir al conocimiento y reconocimiento exterior del país", según el anuncio publicado en el diario oficial de la Generalitat en el que se oficializaba la nueva misión del órgano.

Este anuncio del 22 de noviembre del 2012 se produjo en el primer Govern de Artur Mas, entonces al frente de CiU, y a solo tres días de las elecciones del 25 de noviembre. Unas elecciones en las que el hoy militante del PDECat se presentó bajo el mesiánico eslogan de "La voluntat d’un poble", a rebufo de la primera Diada masiva del independentismo y con el objetivo de dotarse de una mayoría parlamentaria suficiente para negociar con el Ejecutivo de Madrid el entonces llamado "derecho a decidir" de los catalanes.

Diplocat, estructura de Estado

El resultado de aquellos comicios fue la pérdida de 12 escaños para CiU y una aritmética parlamentaria tras la cual Mas pasó de pactar los presupuestos con el PP a hacerlo con ERC. Uno de los 'late motiv' de la legislatura, a parte de la organización de la consulta del 9 de noviembre, fue comenzar a crear las "estructuras de estado". Estructuras de estado como el Diplocat.

El Patronat Catalunya Món - Consell de Diplomàcia Pública de Catalunya era hasta el pasado 15 de diciembre, cuando fue liquidado por el Gobierno, un consorcio público-privado con sede en la ciudad de Barcelona y formado por la Generalitat, los ayuntamientos de las cuatro capitales de provincia de Catalunya, las cuatro diputaciones, asociaciones supramunicipales, las universidades y las patronales Foment del Treball y PIMEC, entre otros.

Albert Royo fue el encargado de llevar las riendas de la diplomacia catalana hasta su cese el 31 de octubre del 2017. Royo, hasta entonces responsable de prensa de la delegación en Barcelona de la Comisión Europea, nunca escondió su misión: "Informar a los principales decisores políticos y económicos a nivel europeo e internacional el proceso democrático que se ha iniciado en Catalunya", declaró tras su nombramiento.   

Internacionalizar el 'procés': de Carter a Xavi Hernández

Las actuaciones del Diplocat se concretaron durante sus cinco años de vida en organizar eventos culturales, encuentros empresariales y cenas de intercambio entre universidades, entre otros actos, por toda Europa en los que se buscaba internacionalizar la visión del Govern del 'procés', así como potenciar la presencia de las empresas catalanas en el exterior. Para ello se dotaron de personalidades con proyección internacional en diferentes ámbitos, como el exfutbolista del Barça Xavi Hernández, la monja Sor Caram y la cocinera Carme Ruscalleda.

La actividad del Diplocat se intensificó paralelamente a la inminencia del choque de trenes entre Govern y Ejecutivo central ,que se acabó escenificando con la intervención de la autonomía catalana. La posible invasión de competencias en el ámbito de exteriores fue uno de los puntos calientes de la legislatura pasada, hasta el punto de que el Tribunal Constitucional llegó a suspender las competencias en dicha materia de la 'conselleria' encabezada por Raül Romeva, de la que dependía el Diplocat.

Uno de los episodios que más focos mediáticos proyectó sobre el Diplocat, pocos meses antes de su disolución, fue el encuentro organizado por este ente entre el ahora cesado 'president' Carles Puigdemont y el expresidente de los Estados Unidos Jimmy Carter. El líder del PP catalán, Xavier García Albiol, acusó a dicha entidad de pagar con dinero público para la consecución de la reunión. El caso, dada la falta de pruebas presentadas por los populares, no transcendió.

Liquidado por el 155

Una de las primeras medidas que el Gobierno de Mariano Rajoy tomó tras la aplicación del 155 y con las sillas de las 'conselleries' todavía calientes fue meter mano en toda presencia internacional de la Generalitat. La 'conselleria' de Exteriores de Romeva fue la primera en la que se personó un alto directivo del gobierno central, concretamente el 7 de noviembre, el exembajador español en Paraguay Juan Fernández Trigo.  

El Gobierno central cerró hasta 12 delegaciones de la Generalitat, despidió a 33 trabajadores y finiquitó la operación con la liquidación del Diplocat el 15 de diciembre del 2017.