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Luces y sombras del 'cas Mercuri'

La periodista Sara González se adentra en la 'galaxia Bustos' cuatro años después del escándalo de corrupción en Sabadell

Roger Pascual

Sara González, autora del libre Cas Mercuri. La galàxia Bustos.

Sara González, autora del libre Cas Mercuri. La galàxia Bustos. / ÁLVARO MONGE

Manel Bustos no solo era el alcalde. Era el rey de Sabadell. Su poder era absoluto y llegó hasta a sonar en las quinielas como ministro de José Luis Rodríguez Zapatero. Pero todo su imperio se vino abajo cuando hoy hace cuatro años los Mossos d'Esquadra entraron por orden judicial en su Ayuntamiento.

“De esto tendríamos que hacer un libro”, le dijo Xavier Vinader, con su mirada siempre socarrona, a Sara González en una de las innumerables charlas que mantenían. La muerte del maestro de muchos periodistas hace un año y medio impidió que pudieran hacer a cuatro manos un proyecto que González decidió acometer como homenaje a su mentor bajo el título de ‘Cas Mercuri. La galàxia Bustos' (Edicions Saldonar).

Intrépida periodista, torneada en EL PERIÓDICO y que en la actualidad trabaja en Nació Digital, se sumergió en un denso sumario de 13.000 páginas y 34 piezas. No es pero, un libro judicial, sino testimonial. “Es un libro calidoscópico. Puede escoger tu personaje y ver el caso desde el punto de vista que tú quieras". La obra, de ritmo trepidante, coge por momentos tintes de novela negra, con matones que amedrentan a algunos de los protagonistas, llamadas y mensajes que buscan atemorizar a otros y ladrones que entran a robar en sedes de partidos para robar documentos.

Como en los libros de 'Elige tu propia aventura', se puede ver el caso desde la óptica de, entre otros, Jordi Soriano, exconcejal del PP acusado de cobro de comisiones, Nicolás Giner el empresario que destapó la caja de los truenos, Carme Garcia, exconcejal de ICV que impulsó la demanda, la funcionaria Carme Ribalta y el sindicalista Enric Quílez. Entre todos consiguen construir un retrato coral al que le faltaba la pieza clave hasta pocos días antes de que se acabara el límite que se había fijado la autora para entregar el manuscrito. "Sufría por si el testimonio de Manuel Bustos no salía. Tenía que hablar porque este caso no afecta solo a Manuel sino a su entorno más inmediato, a su hermano. Al principio me dijo que 'no', porque creía que era un libro parcial pero le hice entender la importancia de que, precisamente para que no lo fuera, quería que diera su versión".

"¡He cometido errores, pero no delitos, coño!", se defiende el exalcalde en la entrevista, en el que reivindica el denominado 'estilo Bustos' de ejercer el poder. "Su estilo era, conmigo o contra mí, no admitía la critica o la disidencia -reflexiona la autora-. Era la hipérbole de conductas que a menudo hemos visto en otros alcaldes que en la restauración de la democracia se han considerado normales: perdonar multas, concursos hechos a mediada en ayuntamientos, normalizar los cargos de confianza, que son necesarios pero ¿son necesarios 20 o 4? Hasta que no ha estallado la crisis económica y social la sociedad no ha sido suficientemente consciente de que se tenían que condenar algunas conductas arbitrarias y nepóticas que hasta entonces se habían perdonado".

Cuatro años después el caso sigue abierto. Bustos y su hermano Paco han sido condenados a un año y cuatro meses de prisión después de que se probara que intercedieron ante la alcaldesa de Montcada, condenada a siete años de inhabilitación, para enchufar a una excargo del tripartito. "Se sabe que se han cobrado comisiones pero no se sabe quién se las ha embolsado. Bustos no está imputado en la pieza principal del caso, la del caso de cobro de comisiones, pero si en ocho más -explica González-. Pero la mayor condena que puede tener Bustos no la puede decir un juez, sino que la ha dicho la propia ciudad. La condena a sus maneras de hacer".