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DEBATE DE POLÍTICA GENERAL EN EL PARLAMENT

Puigdemont celebra el pacto con la CUP sobre el referéndum pero rechaza subir impuestos

El 'president' se felicita por un acuerdo con Catalunya Sí que es Pot sobre el proceso constituyente

Promete crear 7.000 empleos públicos y aplicar el plan de choque social previsto para este año

FIDEL MASREAL / BARCELONA

El 'president' de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha iniciado este miércoles el debate de política general pidiendo a los grupos un esfuerzo de entendimiento pese a las diferencias. "Que en lo que estamos de acuerdo no pongamos más dificultades de lo necesario y busquemos el entendimiento antes que la confrontación", ha apuntado.

Lo primero que ha querido indicar en su intervención es que los "compromisos" del Govern se tienen que "trasladar a los presupuestos" para ser realidad. Dos mensajes dirigidos, entre otros, a los diputados de la CUP, formación que la semana pasada apoyó al 'president' en la cuestión de confianza planteada por él mismo al no haber podido aprobar las cuentas del 2016.

En el turno de réplica vespertino, Puigdemont se ha felicitado en especial del acuerdo con la CUP -que se materializará en una resolución conjunta- sobre la celebración de un referéndum de autodeterminación como muy tarde en septiembre del 2017. Pero pese a mostrar su satisfacción por las coincidencias con la formación anticapitalista sobre el referéndum de autodeterminación, ha rechazado la petición de los representantes del grupo anticapitalista de aumentar el IRPF a las rentas superiores a los 60.000 euros, así como recuperar el impuesto de sucesiones a niveles del 2006 y plantearse un impuesto a las grandes fortunas. Para Puigdemont en materia fiscal ya se ha "tocado hueso". Y al respecto ha desviado la atención hacia la principal "fortuna" que debería hacerse pagar más: el Estado. "Aplicamos el concepto de que quien más tiene pague mas, ahora bien, la gran fortuna es el Estado y no tenemos una presión fiscal baja, hemos llegado a tocar hueso, los 11.000 millones –necesarios para equiparar la inversión social a la media de la UE- no se logran tocando medio punto o un punto del IRPF es un problema tan grande que hacen falta propuestas de la misma envergadura”. Al respecto ha hablado de "expolio fiscal" del Estado respecto a Catalunya y la necesidad de que la Generalitat gestione todos los recursos de los catalanes y no sólo un tramo autonómico del IRPF.

MANO TENDIDA A CATALUNYA SÍ QUE ES POT

Con Catalunya Sí que  es Pot ha mantenido también discrepancias pero una mano tendida respecto a la propuesta del grupo de izquierdas sobre el llamado proceso constituyente. "Ustedes Haran una propuesta de resolución en la que podemos estar de acuerdo sobre la vía de definir el futuro político de Catalunya porque las herramientas propias de un Estado las hemos de poder tener para hacer estas políticas. Queremos tener la oportunidad de hacerlo. Le agradezco que podamos avanzar en esta línea pese a las diferencias, algunas grandes, nos esforcemos a buscar pequeños hilos de acuerdo para hacer avanzar el país. Vale la pena", ha afirmado en relación a la intervención del representante de Podem, Albano Dante Fachin.

PLAN DE CHOQUE SOCIAL Y VIVIENDA

En su intervención inicial esta mañana, Puigdemont ha insistido en distintas ocasiones en la necesidad de que Catalunya disponga de un Estado propio para poder invertir lo necesario en cuestiones como la política social. En esta materia ha prometido las mismas medidas anunciadas como "plan de choque" en el presupuesto del 2016 y que vetó la CUP. "Más beneficiados de la Renta Mínima, más plazas residenciales de atención a las personas mayores y con discapacidad, más atención domiciliaria a 6.500 personas dependientes, supresión de las tasas del documento de arraigo para los inmigrantes, más recursos para el trabajo protegido y la inserción socio-laboral, más dotación contra la pobreza infantil, 10 millones para pobreza energética, 10 millones para proyectos de cohesión de barrios, ampliación de la tarifa social del cánon del agua para 42.000 hogares".

También las medidas aprobadas en el pleno de la pobreza y que requieren de un presupuesto aprobado para su implantación. Y en materia de vivienda se ha felicitado por la nueva ley de protección de la vivienda social tras el veto del Constitucional. Ha defendido la lucha contra los desahucios y contra la pobreza energética y ha afirmado que "el compromiso es evitar el corte de los suministros" de las personas vulnerables. Ha anunciado un acuerdo con 13 empresas suministradoras de agua, pero no ha citado a las eléctrias y las gasísticas. Asimismo, ha mostrado su satisfacción por haber parado 3.700 desahucios anualmente y de disponer de "cerca de 30.000 viviendas destinadas al fondo de viviendas de alquiler".

El 'president' ha asegurado que seguirá trabajando para que los funcionarios recuperen la capacidad laboral perdida durante los años de recortes. Y en este sentido ha anunciado que las cuentas del 2017 incluirán una oferta de empleo de 7.000 puestos de trabajo públicos (2.500 médicos y enfermeras, 2.000 profesores, 500 mossos d'esquadra, 150 bomberos y 300 integrantes del personal tributario, entre otros).

CRÍTICA IMPLÍCITA A LA REFORMA LABORAL

Puigdemont ha desgranado en 10 puntos las acciones de su Govern desde que tomó posesión a principios del pasado mes de enero, en un tono más bien técnico y felicitándose por indicadores en asuntos como la educación, la creación de empresas, la internacionalización o la política de empleo. En este sentido, ha mostrado su satisfacción por las cifras globales porque marcan una "reducción intensa del paro". "La contratación ha subido por encima del global español. La afiliación a la Seguridad Social ha aumentado", ha añadido, antes de admitir que problemas como "el paro entre los jóvenes sigue siendo muy elevado y el de larga duración y mayores de 55 años y la temporalidad".

Puigdemont ha reconocido que el actual marco laboral es una de las causas de las dificultades de las condiciones laborales. En este sentido, ha apostado por un marco laboral propio que genere, entre otras cuestiones, un salario mínimo de 1.000 euros. Y que garantice "la simplificación contractual, la promoción de la estabilidad laboral, un trato más equitativo entre indefinidos y temporales y un salario mínimo que permita niveles de bienestar" suficientes y evite la exclusión social. Y se ha felicitado por la sentencia de la UE que reclama equiparar las indemnizaciones por despido entre los interinos y el resto de empleados.

El 'president' también ha prometido avanzar hacia la agencia tributaria propia, con "sistemas informáticos más eficientes" para que se gestionen todos los impuestos generados por los catalanes.

INVERSIÓN EDUCATIVA

En materia educativa, Puigdemont se ha congratulado por la reducción de los indicadores de abandono escolar y de la mejora del conocimiento de las competencias básicas y ha defendido que, pese a no disponer de presupuestos, se han hecho inversiones en "centros educativos de alta complejidad y reforzado la escuela inclusiva y revisado los criterios sobre las becas comedor". "Hemos aumentado un 70% los recursos destinados". Y ha asegurado que las competencias lingüísticas se han garantizado frente a la "propanganda". Según ha explicado, la media de conocimiento del castellano en Catalunya es superior a la media española. Una referencia implícita a las tesis de Ciutadans.

El discurso, que ha durado una hora y tres cuartos, ha finalizado con una referencia breve al proceso soberanista. "Estamos en un momento trascendental, hoy las decisiones se toman votando, el futuro de Catalunya lo hemos de decidir todos con nuestro voto por nuestro bien y el de nuestros hijos”, ha concluido Puigdemont.

RECHAZO A SUBIR IMPUESTOS

En la réplica a los grupos -que ha hecho de forma conjunta y no como es habitual, uno a uno- Puigdemont ha argumentado que la inversión social y otras no es mayor por culpa de las insuficiencias de inversión del Estadl en Catalunya y por el hecho de que el Govern no pudiera aprobar las cuentas de este año.

El 'president' también ha dedicado zarpazos partidistas a los grupos de la oposición, como cuando ha afeado a Ciutadans que pacte con el PP y el PSOE, o en el momento de replicar a Miquel Iceta del PSC, recordándole la posibilidad de que el PSOE vote la investidura del líder del PP, Mariano Rajoy: "No se garantizarán las pensiones invistiendo al señor Rajoy ni por activa ni por pasiva, ni por disciplina de voto ni por abstención. La principal amenaza a las pensiones. Se tendrán que ver qué voten sus compañeros cuando se imponga la disciplina de partido y resulte que Rajoy ha de ser la solución a todos los males de España".

Al representante del PP, Xavier Garcia-Albiol, le ha acusado de tener la "barra" de afirmar que el Gobierno del PP ha ayudado a Catalunya. "¿Quién se ha creido que somos, que somos niños de p3 que no sabemos leer las cosas como son?". Y en respuesta a la acusación de Albiol de vagancia del independentismo, Puigdemont ha contestado que "al hablar de vagancia se me ha aparecido el señor Rajoy". En este momento incluso se le ha escapado un "hostia" en su intervención, por el que ha pedido disculpas y que ha generado un momento de distensión en el debate.

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