LAS NEGOCIACIONES POSELECTORALES

ERC y CDC, a la espera de un gesto de Sánchez para facilitarle la investidura

En Esquerra escuecen las formas del secretario general del PSOE

Rufián y Homs se entrevistan este martes con el líder socialista

Los diputados de ERC Joan Tardà y Gabriel Rufián, en el Congreso.

Los diputados de ERC Joan Tardà y Gabriel Rufián, en el Congreso. / AGUSTÍN CATALÁN

3
Se lee en minutos
Xabi Barrena
Xabi Barrena

Periodista

Especialista en información sobre el Govern de Catalunya, de ERC y en el seguimiento de la actualidad del Parlament.

Escribe desde Barcelona

ver +

Tras semanas de plácida expectativa, los partidos independentistas catalanes se verán envueltos en la vorágine madrileña de la investidura (o no) de un nuevo presidente del Gobierno. Además, como el balón está en el tejado del socialista Pedro Sánchez, y no en el de Mariano Rajoy (más fácil lo tendrían todo en ese caso), no se descartan negociaciones y prisas de última hora. La posición de partida, tanto de ERC como de Democràcia i Llibertat, es la de votar 'no'. Algo que, casi puede darse por seguro, se mantendrá en la primera votación. Pero ante la segunda y definitiva, sobre todo a los republicanos, se les abren las dudas. ¿Pueden ser ellos los causantes de que, a la larga, el PP siga gobernando? Los republicanos esperan un gesto de de Pedro Sánchez que pueda explicar su abstención en la votación definitiva. Eso sí, si no hay otra, votarán 'no'.

Sánchez se entrevistará este martes con ERC y con CDC. Con la espada de Damocles sostenida por los barones territoriales del partido socialista, el candidato ha mantenido una táctica de no dar ni la hora a los soberanistas. De todos los males que pueden aquejar al PSOE, si se hace caso a lo que dice Felipe González y a líderes regionales, nada sería peor que ser investido con el apoyo de los que quieren "romper España", léase los secesionistas.

NO AYUDAR AL PP

Ello ha provocado que no ya el fondo, sino incluso las formas, no hayan gustado en ERC. Gabriel Rufián y Joan Tardà, invitado esporádico en ateneos de Vallecas y de conferencias en Galicia, por ejemplo, dijeron en campaña que si de ellos dependiera, los "hermanos y vecinos" españoles no tendrían que soportar más PP. Dentro de ese argumento marco que se podría resumir en un 'aunque nosotros nos vayamos yendo, deseamos lo mejor a los ciudadanos españoles'.

Teniendo eso presente, los republicanos echan en falta cierta moderación en el líder del PSOE. "Si nos dejaran de insultar, sería más fácil todo. Nuestra posición es la del 'no'. Aunque si llegan a un acuerdo con Podemos y realmente depende de nosotros, ya veremos", apunta una fuente republicana. En ERC cuentan con que, al fin y a la postre, será el mismo PSOE el que impedirá el acuerdo con Podemos.

SIN EXPECTATIVA

Esquerra no cuenta que ese gesto de aproximación tenga que ver con un eventual referéndum. Tardà y Rufián, en rueda de prensa en Barcelona, han señalado: "Si los socialistas ofrecen la consulta, ERC y todos los partidos y entidades soberanistas deberían debatir la oferta que pueda venir desde Madrid. Sería enterrar la inteligencia que dijéramos que no queremos debatirlo". Eso sí, ambos han dudado de que llegue tal oferta este martes, por lo que acudirán a la cita sin "ninguna expectativa". "Sánchez debería volver a nacer para asumir el derecho a decidir. Lo conozco y sé como piensa. Es más regresivo --ideológicamente con Catalunya-- que el José Luis Rodríguez Zapatero del 2004", ha concluido Tardà, recordando que el rechazo al referéndum es unánime en el PSOE.

Noticias relacionadas

CDC, por su parte, se halla mucho más cómoda en el 'no', porque no tiene ligazón alguna, como ERC con los partidos progresistas, que le fuerce a abstenerse o no. A finales de enero, en la segunda visita a la Zarzuela, Francesc Homs anticipó a Felipe VI que su grupo votaría 'no' a un Gobierno de PSOE-Podemos. E hizo un distingo: "Del PP, mejor ni hablar...".

Lo que sí une a ambos partidos catalanes es que sea la que sea la opción de voto elegida no se entienda como una apuesta por jugar en el tablero español, sino, simplemente, una manera de no poner palos a las ruedas al desalojo del PP de la Moncloa. Y que, en todo caso, solo se plantearán en serio qué hacer cuando las piezas grandes del puzle que maneja Sánchez, Podemos y Ciudadanos, encajen, si es que llega a hacerlo.