28 sep 2020

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Elaboración de una norma pendiente

El enroque de los partidos provoca otra dilación en la ley electoral

CiU, ERC e ICV se dan más tiempo para intentar sumar al PSC a su pacto de mínimos

JOSE RICO / BARCELONA

Por si alguien tenía alguna remota esperanza 35 años después, tampoco este viernes parece que será el día de la ley electoral catalana. Los grupos parlamentarios se habían citado para abordar por enésima vez el escollo perenne del sistema electoral, pero los contactos informales de los últimos días no han servido para desenrocar las posiciones y, en la tarde de ayer, los grupos acordaron posponer la discusión una semana más. Y es que la reforma de mínimos que impulsan CiU, ERC e ICV-EUiA sigue sin convencer al PSC, que mantiene el recuento único como línea roja.

Aprovechando el pleno del Parlament, entre el miércoles y el jueves los negociadores de cada grupo han mantenido reuniones bilaterales en busca de un acercamiento. Los socialistas han sido los más buscados, dado que sus votos son claves para que la ley alcance los 90 diputados necesarios para aprobarla. Esquerra e Iniciativa se reunieron este jueves con el PSC, que les reiteró su rechazo a aceptar un «sucedáneo» de ley, que es como califican la propuesta de CiU, ERC e ICV-EUiA de conservar el modelo vigente -la ley d'Hondt- pero incorporando las listas desbloqueadas como novedad, de forma que los electores puedan marcar en la papeleta candidatos preferentes.

MÁS PROPORCIONALIDAD

Estos leves retoques son insuficientes para el PSC, que reclama como condición para el pacto algún mecanismo que aumente la proporcionalidad. Plantean los socialistas un escrutinio nacional, a modo de circunscripción única, con una distribución posterior de los escaños por provincias. Defienden que así se ganaría proporcionalidad y se blindaría, a su vez, la representatividad territorial. El PP, ICV-EUiA y Ciutadans ven con buenos ojos esta propuesta, pero CiU y Esquerra la rechazan de plano y se aferran al escrutinio actual por circunscripciones.

Pese a que les faltan seis votos, nacionalistas, republicanos y ecosocialistas están decididos a elevar su propuesta al pleno y confían en que la presión fuerce al PSC a dar su brazo a torcer. Pero fuentes de la ponencia admiten que será imposible tramitar la ley antes de Semana Santa, como querían, y que deberán exprimir los plazos a partir de abril.