ERC da oxígeno a Mas y aplaza un mes el veto a las cuentas del Govern

Esquerra esgrime «generosidad y responsabilidad» para propiciar un acuerdo cara al adelanto electoral

Los republicanos rectifican y no presentan enmienda a la totalidad a los presupuestos de la Generalitat

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XABIER BARRENA/ BARCELONA

No parecer hostiles. Ese es el lema que ERC se ha autoimpuesto en esta fase posterior al 9-N. Ello obliga a los republicanos a hacer auténticos encajes de bolillos, por ejemplo, con su posición sobre los presupuestos de la Generalitat para el 2015. La comisión permanente de ERC decidió ayer no presentar una enmienda a la totalidad a las cuentas del Govern (pese a que la habían anunciado), y, además, unir sus votos a los de CiU para rechazar todas las que el resto de fuerzas han planteado. Se admiten a trámite, pues, unas cuentas, que no serán devueltas al Ejecutivo para que las rehaga, algo que, de haberse producido, habría sido la primera vez en 34 años. Esa eventualidad, alega ahora ERC, habría tenido una influencia incierta en la partida de ajedrez que juegan Artur Mas Oriol Junqueras a cuenta del eventual adelanto electoral y la configuración de una lista unitaria. Como muestra de «generosidad», como la definió el diputado de ERC Pere Aragonès, Junqueras da un balón de oxígeno al president.

La voluntad de Esquerra era plantear una enmienda a la totalidad y ofrecer su alternativa. Al no ser ello posible -pues se vota solo si se acepta a trámite el proyecto de cuentas o si se retorna al Govern-, los republicanos optaron por dejar pasar los presupuestos hasta su siguiente fase. Como el PSC ya adelantó que no se abstendría, sino que presentaría su enmienda y votaría las del resto de fuerzas, el único camino que le queda a ERC es votar junto a CiU.

 El siguiente paso será en comisión, en la semana del 19 de enero, y ahí se dirimirán las enmiendas que los grupos de la oposición (aquí sí también ERC) han presentado sobre las cuentas de cada uno de los departamentos de la Generalitat. «Tumbaremos el presupuesto conselleria por conselleria», señaló un alto cargo parlamentario de los republicanos a este diario. Y entonces, ¿por qué tanto teatro?

La respuesta cabe buscarla en la negociación apenas iniciada entre Mas y Junqueras para conformar una lista unitaria y la convocatoria de elecciones. «Hacemos gala de responsabilidad y generosidad», apuntó la misma fuente anterior, con el objetivo de que, en este mes, se halle una salida que permite celebrar los comicios. A fecha de hoy, los republicanos dan por seguro que no apoyarán unas cuentas que, en su opinión, están en manos de la voluntad política del Gobierno de Mariano Rajoy. O, como dice el propio Aragonès, dependen «de la caridad de Cristóbal Montoro».

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El republicano detalló que, para cuadrar las cifras, la Conselleria de Economia ha contado como ingresos casi 2.200 millones que el Estado adeuda a la Generalitat pero que en los presupuestos generales del Estado para el 2015 no aparecen en ninguna partida (por tanto, no hay ni compromiso ni intención de abonarlos). Se trata de los 789 millones adelantados en concepto de fondos de competividad, los 635 de compensación por el veto a la administración catalana a gravar con una tasa las transferencias bancarias y los 759 de la disposición adicional tercera del Estatut, por la que se quería acabar con el déficit de inversión del Estado en infraestructuras.

Entretanto, sigue corriendo el calendario electoral. Con la admisión a trámite de las cuentas, la primera fecha posible sería la del 15 de marzo, el primer domingo hábil tras los 54 días que maraca la ley entre la convocatoria y el día de votación y tomando como punto cero el 19 de enero. No puede irse mucho más allá. El 29 de marzo se inicia la Semana Santa, demasiada tradición como para ir a votar o ni tan siquiera estar en campaña. Y el 25 de mayo hay elecciones municipales. Se va estrechando el círculo.