10 ago 2020

Ir a contenido

ENTREVISTA CON ETA EN 'GARA'

ETA exige negociar sobre presos y armas con el Gobierno y Francia

Subraya que no tiene intención de sentarse en la mesa de la negociación política y se muestra "dispuesta a adoptar compromisos"

La banda aprecia un cambio de actitud en Rajoy y considera que el líder del PP ha abandonado su discurso "negativo, agresivo y sin sentido de hasta ahora"

EL PERIÓDICO / Barcelona

La banda terrorista ETA exige en una entrevista que publica este viernes el diario Gara negociar con el Gobierno español y con el francés la situación de los presos, las armas y la desmilitarización de Euskal Herria. La banda asegura que "el desarme está en la agenda" y que "está dispuesta a adoptar compromisos".

"La cuestión de las armas está incluida en la agenda de la negociación entre ETA y el Estado, y estamos dispuestos a hablar de ello y también a adoptar compromisos, en la lógica de la solución de todas las consecuencias del conflicto", afirman los representantes de la banda en la conversión con Gara. Y sobre la sospecha de un tutelaje de ETA del proceso de conversaciones entre los representantes políticos, los etarras sostienen: "ETA tiene su opinión y hace sus reflexiones. Eso es lo que estamos haciendo. Pero ETA no estará sentada en la mesa de la negociación política."

La organización terrorista se muestra convencida de que deben emprender "conversaciones directas" entre ETA y los estados español y francés, con la ayuda "de algún agente internacional que ayude al proceso". En la agenda de esas conversaciones deben figurar, según la banda, "tres temas principales: la vuelta a casa de todos los presos y exiliados políticos vascos, la inutilización de las armas de ETA y la desmilitarización de Euskal Herria. En la mesa de negociación hay que acordar las fórmulas para desarrollar todo eso, y se puede prever que será necesaria la ayuda de asesores".

Para ETA, cualquier otra solución para sus militantes que no sea la del regreso a casa "sólo puede plantearse desde propósitos de venganza o por intereses políticos particulares, pero no si se pretende construir una solución firme y duradera." Como se lleva a cabo ese punto es lo que según los terroristas "hay que hablar y acordar en la mesa de diálogo" y "debería resolverse cuanto antes, tanto por el aspecto político como por el humano".

Ausencia de contactos con el Gobierno

Afirman los etarras que la declaración de cese de la violencia del 20 de octubre, por su nivel de importancia, es equiparable sólo a dos momentos anteriores: la propia creación de ETA y la decisión de continuar con la lucha armada tras la muerte de Franco.

Sobre las especulaciones en relación a posibles conversaciones secretas entre ETA y el Gobiero español, la banda  niega que hayan tenido lugar. "No se ha producido ninguna reunión directa entre ETA y el Gobierno de España. Sin embargo, podemos decir que, en los últimos meses, hemos tenido un conocimiento mutuo y, que nosotros sepamos, el PP está al corriente", afirman.

La llegada del PP a la Moncloa

Sobre la posibilidad de que el PP llegue a la Moncloa, los representantes de la banda afirman que "no supone una variable decisiva". "Además, en comparación con la posición del PP --añaden--, no se puede decir que el Gobierno del PSOE haya mostrado una especial voluntad para acometer la solución democrática del conflicto".

La banda menciona especialmente a Mariano Rajoy. Considera que la moderada reacción que tuvo el líder del PP al comunicado de ETA evidencia que este ha cambiado de actitud. "Esa reacción rompe con el discurso negativo, agresivo y sin sentido de hasta ahora. Ante esta coyuntura histórica, quien tiene muchas posibilidades de ser presidente de España debe actuar con responsabilidad, y es de suponer que Rajoy lo ha entendido así".

Las víctimas, todas iguales

Cuando toca el tema de las víctimas de la violencia, ETA manitiene su postura de igualar a las víctimas del terrorismo con las que según ellos han provocado los estados español y francés. "Hay que solucionar definitivamente el conflicto, en su globalidad, superando todas las violencias y abordando las raíces del mismo. (...) Junto a ello, hay que trabajar la memoria histórica. Se habla mucho del reconocimiento del sufrimiento y de las víctimas. Es importante. Y hay múltiples víctimas y sufrimientos generados por la violencia de los estados que siguen sin ser reconocidos: el terrorismo de estado, la tortura, los asesinatos de militantes de ETA, la violencia de las fuerzas policiales... En la mayoría de los casos, incluso se niega que haya ocurrido."