24 sep 2020

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mirador

Solo cabía la minicrisis

Joan Tapia

Tras la entronización de Ru-balcaba, lo más lógico es que vayamos a elecciones anticipadas. Y la minicrisis de ayer tiende a confirmarlo. Aunque no es seguro. Porque si PSOE y PNV pactan los presupuestos el adelanto no es forzoso. Porque en la oposición -fíjense en el tono de Artur Mas ayer- nadie quiere coadyuvar a la pronosticada mayoría absoluta del PP. Porque dicen que Rubalcaba está crecido y porque la economía manda, lo que tiene lecturas contrapuestas.

Pero de noviembre a marzo van solo cinco meses y el no candidato Zapatero no podía hacer ya un gran reajuste. Solo le queda acabar la legislatura con coherencia y ayudar a que Rubalcaba inflexione al máximo las encuestas. Por eso la minicrisis. Primero, el no cambio en Interior. El fiscal Antonio Camacho estaba en el cargo -número dos del ministerio y secretario de Estado de Seguridad- desde el primer día. El antiguo dirigente de la Unión Progresista de Fiscales fue nombrado por José Antonio Alonso, primer ministro de Interior de Zapatero que provenía de Jueces para la Democracia. Luego fue confirmado por Ru-balcaba y ha sido clave tanto en la negociación como en la lucha contra ETA. Su gran mérito es ser eficaz sin abrir la boca (pocos españoles le conocían ayer). Se premia así la discreción y se quiere asegurar que las embestidas de la prensa derechista contra Rubalcaba -el llamado chivatazo- tengan la menos agua posible.

El ascenso del ministro de Fomento, José Blanco, a portavoz tiene más lecturas, pues le convierte de facto -junto a Elena Salgado- en el miembro más relevante del Gobierno. Blanco es un colaborador fijo de Zapatero y el principal artífice de su victoria en el congreso del 2000 frente a José Bono, apoyado entonces por Rubalcaba. Pero desde antes de la victoria del 2004 la alianza Ru-

balcaba-Blanco ha sido clave. Ambos han sido críticos del zapaterismo de los Migueles (Barroso y Sebastián) y juntos abortaron el plan Chacón. Y Blanco no estuvo lejano al golpe de Patxi López pidiendo un congreso extraordinario para evitar las primarias. Blanco es así el tercer pilar del PSOE, lo que parece indicar que el matrimonio de interés Zapatero-Rubalcaba será más sólido que un enlace por amor y que los choques entre Gobierno y candidato serán escasos.

Claro que ayer lo que primaba era el gran nerviosismo de los mercados. La alarma tiene origen italiano, pero la prima de riesgo española superó el 3% por primera vez desde la entrada en el euro. Por eso cada día está más claro que la política económica de Salgado es fija. Gane Rajoy o gane Rubalcaba. Claro que, como dijo Erkoreka, discutir si son galgos o son podencos tiene más morbo que analizar las tareas pendientes -gobierne quien gobierne- para que España no acabe como Grecia o Portugal.