Opinión Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos

Estabilidad en la legislatura

La conservación de las alianzas de la investidura, sin ninguna deserción, facilita la continuidadde la acción de gobierno

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Pedro Sánchez felicita a María Jesús Montero, tras la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2022, este 25 de noviembre de 2021.

Pedro Sánchez felicita a María Jesús Montero, tras la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2022, este 25 de noviembre de 2021. / JOSÉ LUIS ROCA

Con una holgada mayoría de 188 votos frente a 159, el Gobierno de coalición del PSOE y Unidas Podemos sacó adelante los Presupuestos Generales del Estado en el Congreso, que pasarán ahora al Senado, donde la voluntad del Ejecutivo es no introducir enmiendas para aprobarlos lo más rápido posible. La importancia de la votación va más allá de los Presupuestos porque significa prácticamente que la legislatura se podrá agotar. Si en el próximo ejercicio no se alcanzase un acuerdo presupuestario, siempre se podrían prorrogar las cuentas en 2022.

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La mayoría de 188 votos es la misma con la que se aprobaron los Presupuestos de 2021, lo que significa que el Gobierno de coalición no ha perdido ningún socio en este año. Mantiene los mismos aliados: ERC, PNV, EH Bildu, PDECat, Más País, Compromís, Partido Regionalista de Cantabria, Nueva Canarias y Teruel Existe. Son 21 votos más que los obtenidos por Pedro Sánchez en su investidura. La conservación de las alianzas otorga una estabilidad a la legislatura que es muy positiva de cara a afrontar aún las consecuencias de la pandemia del covid-19 y la recuperación económica, en la que el Gobierno confía, pero cuyas expectativas de crecimiento se han visto rebajadas por organismos como la Comisión Europea, el Banco de España y otros. La continuidad depende, más que de las posibilidades de mantener estas alianzas, de la capacidad de las fuerzas que integran el Ejecutivo de solucionar como han hecho hasta ahora las crisis internas que puedan aparecer, incluso cuando se acerque el horizonte electoral, y de seguir esquivando las continuas apelaciones de la oposición –la última, el '155 educativo' reclamado por Casado– a emprender acciones que puedan hacer dinamitar las mayorías parlamentarias. 

Pieza fundamental para la aprobación ha sido el pacto con ERC, que ha negociado sus 13 votos todo para conseguir una cuota del 6% en la futura ley audiovisual para los idiomas cooficiales (catalán, gallego y euskera) en las plataformas audiovisuales como Netflix o HBO. Además, en otra enmienda aprobada a última hora se restablece un fondo, suprimido por el PP, de 10,5 millones de euros para la producción audiovisual en catalán, gallego y euskera.

La voluntad negociadora de ERC ha logrado así arrancar del Gobierno una cuota que en un Estado plurilingüístico como el español se debería dar por descontada y que será muy favorable no solo para las lenguas, sino también para la industria audiovisual en los tres idiomas cooficiales. Este acuerdo, más las inversiones en Catalunya pactadas, deja en mal lugar a Junts, que se ha negado desde el principio a negociar los Presupuestos y lo único que ha hecho su portavoz, Míriam Nogueras, es criticar a ERC y el PDECat por hacerlo reprochando que contribuyan a la estabilidad en España, fiando explícitamente en su intervención la desestabilización con la viabilidad de la independencia.

Los Presupuestos, avalados por la Comisión Europea, representan un gasto consolidado de 458.970 millones, con ayuda de los 27.633 millones de los fondos europeos. La reforma de las pensiones está ya encarrilada con el acuerdo de ERC y el PNV, por lo que, una vez aprobados los Presupuestos, al Gobierno solo le resta para cumplir con sus compromisos con la UE aprobar la reforma laboral antes de fin de año. No es un mal balance para un Gobierno que se halla en minoría en el Congreso con solo 155 diputados sobre 350.