Dos puntos por debajo del cálculo del Gobierno

Bruselas hunde la previsión de crecimiento económico de España para 2021

La Comisión Europea augura que la economía española crecerá un 4,6%, casi dos puntos por debajo de la estimación del Gobierno y un 1,6 por debajo de lo estimado en julio

Bruselas apunta entre los riesgos a la baja el resurgimiento de la pandemia en otros países, la energía, los precios del transporte o cuellos de botella en el suministro

El comisario europeo de Economía Paolo Gentiloni, presentando las previsiones económicas de otoño 2021 de la Comisión Europea en Bruselas, Bélgica, 11 de noviembre de 2021.

El comisario europeo de Economía Paolo Gentiloni, presentando las previsiones económicas de otoño 2021 de la Comisión Europea en Bruselas, Bélgica, 11 de noviembre de 2021. / OLIVIER HOSLET/EFE

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Silvia Martinez
Silvia Martinez

Periodista

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El crecimiento de la economía española seguirá siendo fuerte pero muy inferior a lo previsto hace tan solo tres meses. Pasa de liderar la recuperación al furgón de cola este año. La Comisión Europea se suma a otros organismos como el Fondo Monetario Internacional, la Airef o el Banco de España y enfría las proyecciones macroeconómicas del Gobierno de Pedro Sánchez aunque con el hachazo más pronunciado de todos. Bruselas estima que el crecimiento del Producto Interior Bruto español será este año de un 4,6% y un 5,5% en 2022, casi dos puntos menos de lo que proyecta el Ejecutivo español para este año (del 6,5%) y punto y medio (7%) el próximo. 

La estimación se sitúa también muy por debajo de lo que previsto por el equipo de Ursula von der Leyen hace tan solo tres meses. Entonces, Bruselas revisó al alza un crecimiento, augurando un avance este año del 6,2% y de 6,3% el próximo, que ahora vuelve a recortar. "Los motivos de esta revisión a la baja probablemente están ligados a los cuellos de botella del lado de la oferta, los precios galopantes de la energía, que están teniendo un impacto fuerte sobre la economía, y un consumo doméstico menos dinámico", ha explicado el comisario de asuntos económicos, Paolo Gentiloni.

Aún así, el político italiano sostiene que detrás de la economía española hay un "marco de expansión relativamente fuerte" y que "las cosas van a moverse" aunque solo "un poco más tarde. No cuando habíamos pensado pero el horizonte temporal da señales de una expansión sólida", ha añadido. De hecho, la vicepresidenta economía del Gobierno, Nadia Calviño, ha insistido en los últimos días en que aunque se produzca un escenario macroeconómico menos favorable España cumplirá con sus objetivos de reducción de déficit y deuda.

Según el análisis de los técnicos comunitarios, desde el levantamiento del estado de emergencia a mediados de mayo, respaldado por una exitosa campaña de vacunación, “la economía española ha entrado en una recuperación constante” con un sector servicios -incluido el ocio y el turismo- que están apoyando este rebote, con una creación de empleo que se ha acelerado en los últimos meses e indicadores de la confianza que se mantienen altos tanto para la industria manufacturera como los servicios.

Este diagnóstico lleva a la Comisión Europea a pensar que el crecimiento seguirá siendo fuerte, impulsado principalmente por el consumo privado. Tras el rebote en la segunda mitad de 2021, "la economía española seguirá creciendo en 2022 y cerrará la brecha con su nivel prepandémico en el primer trimestre de 2023”, más tarde que la mayoría de Estados miembros que recuperarán sus niveles prepandemia a finales de este año. Francia crecerá este año un 6,5%, Italia un 6,2%, Polonia un 4,9 y Alemania un 2,7% mientras que el dato de la Eurozona se situará en el 5% para caer al 4,3% en 2022 y rebotar al 4,4% en 2023

Riesgos en el horizonte

Bruselas confía que el plan de recuperación y resiliencia -que permitirá a España acceder hasta 140.000 millones de euros en los próximos años- se convierta en uno de los motores de esta reactivación económica que permita estimular la inversión pública y privada.  “Se prevé que la actividad económica continúe expandiéndose en 2023”, todavía bajo el impulso del gasto y las reformas financiadas por el plan de recuperación aunque las tasas trimestrales de crecimiento tenderán a moderarse, auguran. Este panorama hará que el PIB español crezca un 4,4% en 2023. Una estimación que no está exenta de riesgos particularmente derivados de la pandemia del covid19. “Aunque la incertidumbre ha disminuido significativamente gracias al control de la situación sanitaria a nivel nacional, todavía hay varios riesgos para las perspectivas. La persistencia o resurgimiento de la pandemia en otros países podría influir en el crecimiento económico, en particular retrasando una recuperación total en el sector turístico”, alerta la Comisión.

Otros riesgos en el horizonte se refieren a los cuellos de botella en el suministro, la energía y los precios del transporte que podrían retrasar la recuperación a corto plazo mientras que los desajustes del mercado laboral podrían afectar a la implementación de inversiones verdes y digitales relacionadas con el plan de recuperación. En todo caso, El documento también reconoce que la puesta en marcha de las reformas clave del plan de recuperación -no menciona explícitamente las pensiones o la laboral- también podría tener un impacto fuerte en el rebote.

Inflación récord

En cuanto a la evolución de la inflación, y pese a las medidas adoptadas por el gobierno, Bruselas augura que se mantendrá en niveles récord hasta el segundo trimestre del próximo año, con una indexación de las pensiones que aumentará la presión sobre la inflación subyacente, aunque el alto nivel de paro ayudará a contener los salarios y limitará los efectos de segunda ronda. Para este año, Bruselas estima un 2,8%, que se reducirá al 2,1% en 2022 y 0,7% en 2023. Como en previsiones anteriores, el equipo del comisario Paolo Gentiloni valora positivamente los programas de protección del empleo como los ERTE que han ayudado a mitigar “la destrucción de empleo durante las etapas iniciales de la crisis del covid19 y han allanado el camino para una rápida recuperación del trabajo mercado”. 

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Las cifras, según el análisis, hablan por sí solas. “Tanto el número de trabajadores como la tasa de desempleo se ha recuperado aproximadamente a su niveles prepandémicos, aunque alrededor de 200 000 los empleados siguen sujetos a ERTE (1% del total empleo)”, señalan. Bruselas toma nota de que el Gobierno español planea reemplazar el esquema extraordinario actual con otro nuevo de carácter estructural, enfocado sobre todo en la reconversión y la mejora de las competencias de los trabajadores. Todo esto llevará a España a reducir sus niveles de desempleo hasta el 15,2% en 2021, 14,3% en 2022 y 13,9% en 2023.

En cuanto al déficit y la deuda, y aunque las reglas del pacto de estabilidad y crecimiento seguirán congeladas el próximo años y no se reactivarán hasta 2023, la Comisión confía en que España seguirá acercándose a los topes máximos establecidos en la reglas. Tras alcanzar un agujero presupuestario del 11% en 2020, Bruselas augura que el déficit se reducirá al 8,1% este año y al 5% en 2022. La deuda, en cambio, aumentará al 120,6% este año y se espera que comience a reconducirse el próximo para cerrar con un 118,2% y 116,9% en 2023.