02 jul 2020

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Dos miradas

Dos turistas con mascarilla frente el templo de la Sagrada Família, a mediados de marzo, antes del confinamiento.

RICARD CUGAT

No será suficiente

Josep Maria Fonalleras

Un dirigente de la patronal decía que, para evitar el colapso, era imprescindible un turismo masivo al tiempo que advertía del peligro de las aglomeraciones. Es una ecuación difícil de resolver, casi un oxímoron

Ahora se trata de promocionar el turismo interior, el familiar, el doméstico, el de proximidad, como queramos llamarle. No es ninguna novedad. Por circunstancias que no vienen al caso, repasaba diarios de 1980 y tropecé con una campaña de la Secretaría de Estado de Turismo que se titulaba 'Quédese en España'. A caballo entre dos continentes, que ya es exagerar un poco, se podían encontrar 1.800 playas, que también era algo excesivo: arenas doradas, rías verdes, caletas escondidas. Eso decía el anuncio, que terminaba así: "Quedarse es un acierto. Siempre le costará menos. Veranee en pesetas. Este verano, España, sin ir más lejos". Podrían reciclarlo, con muy pocas variaciones, quizás solo la de la moneda.

No está claro que los turistas interiores, familiares, domésticos, cercanos, o como queramos llamarles, sean suficientes para hacer frente a la caída del sector. Un representante de la patronal decía hace poco que, para evitar el colapso, era imprescindible un turismo masivo (el de fuera) al tiempo que advertía del peligro de las aglomeraciones. Es una ecuación difícil de resolver, casi un oxímoron. Volvemos al pasado, pero sabemos que con el pasado no será suficiente.