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LA CLAVE

Oriol Junqueras y Carles Puigdemont, en el Parlament, el 10 de octubre del 2017.

JULIO CARBÓ

La paradoja de Junqueras

Luis Mauri

La reclamación de inmunidad ante el TJUE del líder de ERC no tendrá consecuencias prácticas para él, pero sí podría otorgarle una gran ventaja a Puigdemont, su gran rival en la batalla por la hegemonía indepedentista

La realidad política es rica en paradojas. Pero los sofismas y los embustes abundan aún más, por eso es necesario no confundir unas con otros.

El sofisma es un argumento falso con apariencia de verdad. Por ejemplo: la legalidad internacional reconoce el derecho de los pueblos a la autodeterminación, ergo Catalunya tiene derecho a la autodeterminación. El silogismo aparenta verosimilitud, pero es fraudulento. La ONU solo reconoce ese derecho bajo unas condiciones que Catalunya no reúne: ni es una colonia bajo ocupación militar, ni sus habitantes sufren persecución étnica.

La paradoja, en cambio, es una expresión o un hecho que contradice el pensamiento lógico o el sentido común. Muchas paradojas han sido herramientas de indagación científica a lo largo de siglos. La paradoja del mentiroso: esta frase es falsa. La del huevo o la gallina. La del físico Erwin Schrödinger: el gato que está vivo y muerto a la vez dentro de la caja. La del valor, visitada por el astrónomo Nicolás Copérnico, el filósofo John Locke y el economista Adam Smith: ¿por qué el agua es más barata que los diamantes si para vivir necesitamos agua pero no diamantes? O la tan actual paradoja de la tolerancia, formulada por el pensador Karl Popper al término de la Segunda Guerra Mundial: una sociedad tolerante debe ser intolerante con la intolerancia.

La sentencia del TJUE

Oriol Junqueras afronta ahora una paradoja. La batalla entre ERC y JxCat por la hegemonía nacionalista es feroz. Junqueras ha reclamado la inmunidad parlamentaria ante el Tribunal de la UE. En el mejor de los casos para el demandante, el TJUE le dará una reparación política sin consecuencias: tuvo derecho a la inmunidad, pero como ya ha sido juzgado y condenado, ese derecho no aplica. Su reclamación no le reportará una ventaja significativa, pero sí podría brindársela a Carles Puigdemont, su gran rival. El hombre de Waterloo no ha sido juzgado, de modo que si esa fuera la resolución del TJUE él sí podría reclamar la inmunidad a todos los efectos y librar con aureola de héroe imbatible la batalla contra ERC. El TJUE resolverá el jueves la paradoja de Junqueras.