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Pactos para la investidura

Los miedos a un Gobierno PSOE-UP

LEONARD BEARD

Los miedos a un Gobierno PSOE-UP

Antón Costas

Entre los inversores no hay señales de alarma por la entrada de un partido de izquierda radical en el Ejecutivo por primera vez

Hace unos días me llamó una conocida periodista de Madrid para hacerme una pregunta. Quería saber mi opinión sobre por qué existe tanto miedo en la sociedad española a un posible Gobierno de coalición del PSOE con Unidas Podemos.

La pregunta me sorprendió, porque el dato que yo sigo para conocer la reacción ante el anuncio del acuerdo entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias no da señales de alarma. Es la evolución de la prima de riesgo de la deuda española. Es decir, la diferencia entre lo que tiene que pagar el Tesoro español para endeudarse en los mercados de capitales y lo que paga el emisor más solvente, Alemania. Esa prima prácticamente no se ha movido desde el día en que se anunció el acuerdo. Subió un escaso 0,10%. Y el tipo de interés del bono español a 10 años sigue en niveles muy reducidos, por debajo del 0,50%. Por lo tanto, los inversores no tienen miedo a un Gobierno de coalición PSOE-UP.

Temor al aumento de impuestos

Como mi visión no es alarmista, le pregunté en qué se apoyaba para hablar de ese miedo. Me dijo que su asistenta, de origen latinoamericano, le había dicho alarmada que si el gobierno PSOE-UP aumentaba los impuestos, ella se marchaba de España. De la misma forma, el portero de la finca le había manifestado un miedo similar. Además, en el mundo empresarial en el que ella se mueve hay también mucho temor a una expansión del gasto público que provoque un aumento de los impuestos, del déficit público y de la deuda.   

La razón de estos miedos está en la presencia por primera vez en un Gobierno de España de un partido de izquierda radical. Una formación a la que se atribuye conductas proclives a la expansión incontrolada del gasto y al aumento de los impuestos. Y también a la expropiación de la riqueza.

No lo veo así, pero el miedo es libre, especialmente en todo lo relacionado con el dinero y el patrimonio. Y si ese miedo existe, no solo entre los ricos y acomodados sino también en segmentos de clases medias y de rentas bajas, el Gobierno de coalición tiene un reto reputacional importante.

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Un miedo de este tipo se produjo cuando el PSOE de Felipe González ganó por primera vez las elecciones en el otoño de 1982. La patronal había azuzado el temor al aumento del gasto y los impuestos y a la expropiación de la riqueza. Hubo salidas de capitales. La prima de la deuda subió con intensidad. Para frenar ese miedo, dos meses antes de la formación del nuevo gobierno, Felipe González anunció el nombramiento de Miguel Boyer como superministro de Economía, una persona con reputación de rigor y responsabilidad. Los 'animal spirits' se sosegaron.

Rigor y responsabilidad

Pedro Sánchez ha hecho lo mismo. Puso la venda antes de que apareciese la herida. Conocedor de los miedos que iba a provocar el acuerdo con Pablo Iglesias, en el debate electoral anunció la creación de una vicepresidencia económica para la ministra Nadia Calviño, persona a la que se le reconoce, aquí y en la UE, reputación de rigor y responsabilidad en la administración de gastos e ingresos.

Pero, más allá de los miedos subjetivos, ¿hay motivos razonables para temer que el programa de gobierno de la coalición pudiese provocar descontrol del gasto, aumento de impuestos y dañar el crecimiento y el empleo? Acabo de leer un excelente análisis de 'Arcano Research', dirigido por Ignacio de la Torre, a mi juicio uno de los mejores analistas económicos españoles, sobre el 'Impacto de un Gobierno PSOE-Unidas Podemos en la economía española', publicado el 22 de este mes. Su conclusión general es que hay elementos políticos, económicos y financieros que mitigarían una potencial tendencia explosiva del gasto y de los impuestos. Y que no es de prever un daño significativo al crecimiento. Volveré sobre este análisis en la columna del próximo sábado.

En todo caso, dado que las clases medias y trabajadores tienen miedo a la subida de impuestos, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias tendrán que tener muy cuenta la ley de Thomas, un sociólogo norteamericano de origen polaco experto en economía de la educación, que dice que “todo lo que se percibe como real, tiene consecuencias reales en la conducta de la gente”. Si no administran bien ese miedo, será utilizado por la oposición conservadora para minar la reputación del Gobierno de coalición.