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IDEAS

Cine de terror, a examen

Cine de terror, a examen

Desirée De Fez

El género al que le sienta peor el 'hype' es el terror, o un tipo concreto de terror. Parecía algo superado, pero no. Cuanto mejor se promociona una película de terror, cuanto más expectativas hay en torno a ella, más rápido aparecen las suspicacias antes de su llegada y las decepciones después de su estreno (bueno, también antes). Es curioso. Es cierto que todo aquello que es aplaudido a lo loco por una minoría que lo disfruta antes que nadie genera recelos y desconfianza. El exceso de entusiasmo, signo de estos tiempos, a veces es contraproducente.

Parece evidente que 'Midsommar' será la próxima película de terror víctima del 'hype'

Supongo que es lógico y humano, que es un resorte que accionamos de manera inconsciente para evitar decepciones. Pero no deja de ser llamativo que el mecanismo se active sobre todo con las películas de terror o, mejor dicho, con películas de terror que destacan por audaces y ambiciosas y que escapan de un esquema claramente comercial. Los argumentos para cargárselas suelen ser los mismos: no es una película de terror y al director no le gusta realmente el género. Los últimos años ha pasado con 'It Follows' (2014), 'La bruja' (2015), 'Hereditary' (2018) o 'Suspiria' (2018), filmes muy bien publicitados que llegaban envueltos en dos cosas que pueden generar por igual curiosidad y rechazo: una aureola de misterio y los elogios de la crítica que los había visto antes. Y es bastante evidente (así se intuye en redes sociales) que va a volver a pasar con 'Midsommar', película que acaba de estrenarse en Estados Unidos y aquí llegará a cines el 26 de julio.

Su promoción no puede ser más fina, y la crítica extranjera (salvo excepciones) habla de un filme importante para el terror. Pero, por su naturaleza extraña y cero conciliadora, es probable que a lo nuevo de Ari Aster el 'hype' se le gire en contra. Es evidente que no tiene por qué gustarle a todo el mundo, pero ojalá no la devoren los argumentos ridículos de siempre. Ventilarse una película apelando a las ínfulas del director o expulsándola del género al que pertenece evidencia una visión estrecha del cine de terror, totalmente ajena a sus infinitas posibilidades, y el error de creer que a todos nos asusta lo mismo.

Temas: Cine