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Peccata minuta

La consellera de la presidencia y portavoz del Govern, Meritxell Budó, este mediodía.

Andreu Dalmau (EFE)

'Ho tornarem a fer'

Joan Ollé

La portavoz Meritxell Budó tiene el indiscutible mérito de resumir en sus intervenciones todos los brindis al sol que sus 'presidents', 'consellers' y 'conselleres' van desparramando

La condición de farmacéutica veterinaria de la portavoz Meritxell Budó podría llevarla a tener lagunas en lo que a letras se refiere, pero solo un preocupante grado de fracaso escolar justificaría que una universitaria pueda afirmar reiteradamente que 15 son más que 18, siempre que se actúe dentro del marco constitucional de nuestro sistema métrico. No es la primera vez que las matemáticas modernas del 'procés' se independizan de las de toda la vida, ya que sus nuevos pitágoras también nos intentaron vender en su día que el 47 o 48 por ciento del voto independentista (la cosa acostumbra a diferir en tres unidades) equivale al de la mitad más uno. Otra suma imposible consiste en repetir como loros que el 80% de la ciudadanía exige un referéndum, circunstancia altamente incompatible con que Ciutadans fuese el partido catalán más votado en las últimas autonómicas. No progresan adecuadamente: aún siguen hablando en nombre del «poble català», intentando así seguir constituyéndose en falsos contables y representantes del 100 por 100 de la bovina población.

Vayamos a las letras y a las palabras. El pasado martes, la farmacéutica Budó, portavoz del Govern de un país perfectamente bilingüese negó en rueda de prensa a contestar en castellano a las preguntas de la canallesca, argumentando que solo doblaría a la lengua de Bea Talegón aquellas respuestas que ya hubiese ofrecido en la de Pilar Rahola, negando así a los medios castellanoparlantes la capacidad de generar preguntas por sí mismos. La única explicación que supo dar es que su equipo le había dicho que allí las cosas siempre habían ido así, extremo que más de un y una corresponsal negaron a la debutante.

Es todo un acierto por parte de Waterloo haber nombrado a Budó en sustitución de Artadi como signo legible de por dónde pueden ir los tiros a partir de ahora, con el macrojuicio ya cerrado por vacaciones. La actual portavoz tiene el indiscutible mérito de resumir en sus intervenciones públicas, tanto en verbo como en actitud, todos los brindis al sol que sus 'presidents' (sic), 'consellers' y 'conselleres' van desparramando altivamente a diestro y siniestro en nombre de la Verdad. Solo imagino a una persona más dotada para el cargo: Elisenda Paluzie, cuyo extremo convencimiento de 'tornar-ho a fer' la autoriza a soltar en público lo que Budó -su equipo también se lo ha dicho- todavía no puede expresar claramente.