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IDEAS

Voluntarios para Dickens

Xavier Bru de Sala

Fue precisamente Quim Torra, en su existencia de editor, el segundo que osó publicar Dickens en catalán. El anterior, Oliver Twist, se publicó casi un siglo antes, en la Biblioteca A tot vent en una excelente versión de Pau Romeva.

Que todavía hoy no sea posible leer las grandes obras de Dickens en catalán no se debe tanto a Josep Carner, que construyó con ellas un laboratorio de fallida creación de un nuevo modelo de lengua, como a la tontería de quienes consideran que, en estas versiones de Dickens, el carneriano y el catalán son un mismo idioma.

Si alguien se empeña en defender que el 'David Copperfield' o las 'Grandes esperanzas' de Carner se entienden, que pruebe a organizar lecturas en voz alta

Si alguien todavía se empeña en defender que el David Copperfield o las Grandes esperanzas de Carner se entienden, que pruebe a organizar una de las actividades preferidas por el Dickens consagrado: lecturas en voz alta. El fracaso de Carner es inapelable. Pla reporta que de muy joven fue recibido por Carner en Génova, en su despacho del consulado español. Traducía Dickens de corrido y una secretaria estenografiaba al vuelo. Si añadimos las fundamentadas sospechas de que se servía más de la cuenta de la versión francesa, no lo tomaremos por un modelo de fidelidad. Pero es que el Shakespeare de Sagarra tampoco es lo bastante fiel, y en cambio los mejores pasajes son un prodigio no igualado ni por el mismo Joan Sellent.

Pues bien, Quim Torra se atrevió a servir un Dickens para leer. Los mil colores y matices de la ironía desplegados en cada frase por Dickens no asoman. Pau Romeva sí los trasladó en su Oliver Twist. No hay unanimidad, ni de lejos, sobre esta versión del Pickwick, de Miquel Casacuberta, pero sin duda está traducida al catalán, a un buen catalán.

Con una comparación al azar basta. Un párrafo del 'príncipe' Carner, aunque en el Pickwick moderó sus ansias de reinventar el idioma, y ​​el mismo del 'aficionado' Casacuberta. Para enmudecer.

Se precisan voluntarios para traducir a Dickens.

Temas: Quim Torra

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