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LA SITUACIÓN EN ORIENTE PRÓXIMO

Manifestantes evacuan a un herido en las protestas de este sábado en Gaza.

EFE / MOHAMMED SABER

Gaza se apaga ¿sin remedio?

Jesús A. Núñez Villaverde

Israel cree estar ganando cuando en realidad se está deconstruyendo a sí mismo

Resulta necesario ampliar la mirada más allá de los 32 muertos y cientos de heridos de bala de los últimos días para comprender la magnitud de la tragedia. Israel lleva 50 años deconstruyendo Gaza (y Cisjordania); es decir, haciendo invivible un territorio de 360 km2 convertido en la mayor prisión del planeta para sus casi dos millones de habitantes.

La ONU pronostica amargamente que, si no cambia la situación, Gaza colapsará en 2020 ante la falta de recursos que permitan a los gazatís cubrir sus mínimas necesidades diarias. Y ni esta nueva masacre ni ese panorama son accidentes inevitables, sino la deliberada y metódica consecuencia de una estrategia de hechos consumados que los sucesivos gobiernos israelíes han desarrollado aprovechando su abrumadora superioridad militar, el apoyo inquebrantable de Washington, la absoluta inoperancia de la Liga Árabe y la pasividad de los Veintiocho. 

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'Último grito'

Es esa población, abandonada incluso por una invalidada Autoridad Palestina, la que ha vuelto a levantarse frente al ocupante. No puede sorprender que Hamas trate de aprovechar esa frustración y desesperación a su favor, movilizando a quienes ya no esperan nada de ninguno de sus gobernantes ni de la comunidad internacional. Mientras Israel sigue cruzando líneas rojas sin desmayo -por ejemplo, matando a manifestantes desarmados- y las luces van literalmente apagándose en la Franja, los gazatís están lanzando un 'último' grito.

La Marcha del Retorno debe desembocar el 15 de mayo (Nakba) en una masiva manifestación para reclamar el derecho que tienen los millones de refugiados para volver a sus hogares originales. Pero es obvio entender que Tel Aviv nunca permitirá que eso llegue a producirse, porque es consciente de que hacerlo supondría un vuelco demográfico que arruinaría el proyecto sionista de tener un Estado, entre el río Jordán y el Mediterráneo, exclusivamente para los judíos. Y de ahí su afán por hacer insoportable la vida a quienes sean distintos, forzando su salida o eliminándolos, hasta hacerse con el control total de la Palestina histórica.

Errores palestinos

Nada de eso disculpa tantos errores palestinos, con unos gobernantes inservibles y con tantos enemigos de la paz en su seno como los que hay en el lado israelí. Pero conviene no confundirse, optando por una insostenible equidistancia, cuando se violan las reglas de la guerra, el derecho internacional y los más elementales principios éticos.

Israel cree estar ganando cuando en realidad se está deconstruyendo a sí mismo. Pero no parece que eso importe mucho a quienes han decidido sostenella y no enmendalla. Un listado en el que, junto a Netanyahu- impávido ante unas críticas que sabe que nunca pasarán de las palabras a los hechos-, destaca Trump- decidido a blindar a su aliado a toda costa, a ahogar a UNRWA y a abrir su embajada en Jerusalén precisamente el mismo día de la Nakba. Si además se añade a Mohamed bin Salman, apoyando a Israel, solo cabe concluir que la causa palestina está a punto del apagón definitivo.