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Umtiti controla un balón en un partido del Barça.

JORDI COTRINA

Umtiti, una oportunidad como Griezmann

Sònia Gelmà

El central francés, con una cláusula muy asequible, pide una ficha acorde a su rendimiento en el equipo

Cuando uno entra en unos grandes almacenes da por hecho que los artículos de ocasión van a ser baratos, pero en el mercado futbolístico quedan pocas gangas. Los jugadores que llegan con la carta de libertad son una especie en extinción. Así que cuando un club se ve en disposición de fichar por debajo del precio, se lo piensa poco. Jugadores que no son estrictamente necesarios a corto plazo pero que se ponen a tiro, oportunidades de mercado que no se pueden dejar pasar.

Es el caso de Griezmann este próximo verano. El Atlético de Madrid le puso una cláusula desorbitada hace un par de temporadas y repentinamente parece algo así como una bicoca. Un artículo de ocasión de 100 millones de euros. Otra cosa es cómo encajan en un solo equipo Suárez, Messi, Griezmann, Coutinho y Dembélé. Eso ya será problema de Valverde, o me temo que de Dembélé.

Cláusula desfasada

Pero el Barça ya comprobó el verano pasado que en el actual orden futbolístico mundial, las oportunidades de mercado también se sufren en primera persona. Y de la misma manera que el Atlético ha quedado desprotegido con Griezmann, el Barça lo está ahora con Umtiti. El central francés fichó hace dos veranos y en ese momento su cláusula de 60 millones resultaba suficiente, sobre todo porque se trataba de un jugador a priori suplente. Mientras el club ha priorizado renovaciones más urgentes, su rendimiento lo ha convertido en un chollo en un mercado que paga centrales a precios que antes solo estaban reservados a los delanteros.

Cuando le ha llegado el turno, Umtiti sabe que tiene una buena mano en la partida y no lo va a poner fácil. Con la misma habilidad con la que anticipa el juego de los atacantes rivales, el francés ha utilizado el comodín del silencio para no responder a la pregunta de si renovará su contrato con el Barça y para dejarse querer por el United.

Pieza clave en el equipo

Habrá quien piense que su jugada no es más que un farol, pero forzarle a que lo enseñe supone el riesgo de descubrir que tenga una escalera de color. A diferencia de lo que le pasa al Atlético con Griezmann, el club azulgrana sí que tiene potencial económico y deportivo para convencer a Umtiti, siempre y cuando se lo marque como prioridad, y siempre y cuando las aspiraciones del francés no se disparen por encima de la realidad. Si pide lo que gana Messi, no es asumible. Que quiera cobrar como un miembro de la columna vertebral del equipo, parece lógico, puesto que lo es.

Si, como creen en el club, el silencio de Umtiti responde simplemente a una estrategia de negociación, el francés renovará. Lo contrario sería un importante ingreso que agradecerían las cuentas del club, pero supondría un riesgo en uno de los puestos más delicados para los grandes equipos.

Fichajes fallidos

Y si no, repasen los fichajes fallidos del Barça en esa posición los últimos años. Quizás su renovación resulte más cara de lo esperado, pero teniendo en cuenta el contexto futbolístico de centrales, con sus incógnitas y sus certezas -como diría Valverde-, mantenerlo parece una bicoca. Una ganga. Un chollo.

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