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contrapunto

Demasiadas cláusulas para tanta hipoteca

Salvador Sabrià

Los bancos han abusado escondiendo información en los contratos de préstamos multidivisas

Aunque tengan productos aparentemente muy sofisticados, al final resulta que la mayor parte del negocio bancario se basa en los despistes de los clientes. Al menos así se lo explicó un destacado banquero a nuestro compañero de redacción Josep-Maria Ureta y él lo replicaba con más gracia cada vez que oía hablar de cláusulas abusivas, productos de teórica altísima rentabilidad pero de muy difícil comprensión y similares. Seguramente volverá a decir lo mismo si se lee con calma una de las últimas sentencias del Tribunal Supremo que anula parcialmente las hipotecas multidivisas por considerar que tienen cláusulas abusivas.

¿Alguien contrataría un préstamo que podría obligarle a abonar cuotas superiores en más de un 50% de la cuota inicial, según como evolucionasen los cambios de divisas? Y que, además, esto podría suceder incluso con fuertes bajadas de tipos de interés. ¿Usted asumiría el riesgo de quedarse con un producto que podría obligarle a adeudar un capital en euros mayor que el que le fue entregado cuando contrató el crédito? Seguro que, aunque las condiciones iniciales fuesen muy buenas, si al consumidor se le hubiese explicado con esta misma claridad los riesgos del producto, como lo hace literalmente el Tribunal Supremo en su sentencia, muy difícilmente se habrían comercializado más de 70.000 hipotecas multidivisas en España, como ha sucedido. 

Si se hubiese informado de forma clara y diáfana de que con las polémicas cláusulas suelo el prestatario nunca podría beneficiarse de una fuerte bajada de tipos, a cambio de protegerse contra una temida subida estratosférica que nunca se ha producido hasta el momento, ¿se habrían contratado tantas hipotecas con estas limitaciones? Seguro que no. La mejor muestra de ello es el colapso de los juzgados especiales para conflictos con la legislación hipotecaria, que llevan ingresadas ya más de 110.000 demandas. Lo más duro de este tema es que las demandas se basan en una legislación europea de defensa del consumidor que ya estaba vigente cuando se ofrecían ese tipo de hipotecas.

Como que lo mejor es ir directamente a las fuentes, aquí tienen la literalidad del documento del Tribunal Supremo que resume el peligro de estas hipotecas que tenían que ser tan buenas para el consumidor: "La falta de transparencia de las cláusulas multidivisa ha generado para los prestatarios un grave desequilibrio, en contra de las exigencias de la buena fe, puesto que, al ignorar los graves riesgos que entrañaba la contratación del préstamo, no pudieron comparar la oferta del préstamo hipotecario multidivisa con las de otros préstamos y se ha agravado su situación económica y jurídica". No hace falta decir nada más. 

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