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Al contrataque

Trillo, a caer de un borrico

Xavier Sardà

El pasado jueves por la tarde, a Federico Trillo se le apareció el espíritu descarnado de monseñor Escrivá de Balaguer (santo), fundador del Opus Dei

El pasado jueves por la tarde, a Federico Trillo se le apareció el espíritu descarnado de monseñor Escrivá de Balaguer (santo), fundador del Opus Dei. A Trillo, la aparición le resultó la cosa más normal, porque su autoestima es extraordinaria.

–Bien hallado, san Josemaría.

-Hola, borrico de Dios supernumerario. ¿Pasando días aciagos?

–Sí, pero tu Obra me da fuerza. 
–De eso quería hablarte, queridísimo Trillo, porque tu cristianísima cerrazón puede alejar vocaciones para el Opus Dei… Ya sabes que estamos en tiempos de laicidades relativizadoras y cobardías patrióticas.

–¿Qué debo hacer, san Josemaría?

–Mira, Trillo, estamos en un caso en el que bien estaría aplicar una cierta dosis de Santa Desvergüenza. Dimite como embajador y después 'sic transit gloria mundi'.

–Imposible, no me siento culpable ni política ni humanamente. No puedo dimitir porque quedaría como un blandengue.

–Es que aquí está la cosita, Trillo, borrico, es que aquí está la cosita. En el Opus te hemos ayudado a bloquearte emocionalmente y a convertir tus sentimientos desordenados en granito impenetrable, pero debes mortificarte y dimitir.

–Es injusto, monseñor. Sois vosotros los que en los círculos y las charlas en la idiosfera reforzáis criterios inamovibles: matricular a tus hijos en escuelas de la Obra, solo playas decentes, si se divorcia un hijo no se va a su casa, televisión bajo llave, periódicos censurados y solo libros autorizados.

–Que sí, Trillo, que eso está muy bien. Pero se trata de dimitir para no perjudicar a la Obra.

–¿Dimitir y darles el gustazo a laicos y moñas, san Josemaría?

–Sí, Trillo… Hay que ayudar a los que ahora mandan en el Opus, que quieren mil vocaciones en cada país y presionan a los directores de centro en busca de números, cuotas, ventas e incidencia. Vamos, que tu cerrazón no vende, Trillo. Eres un famoso opusdeísta y debes dar ejemplo. Piensa que et regni ejus not erit finis.

–Sí, su reino no tendrá fin, pero el mío quizá sí.
–Además, Trillo, ¿quién se llevó el dinero de las subcontratas?

–'Pater noster qui es in caelis'…
–¿Por qué el vuelo no tenía seguro?

–'Santificetur nomen tuum'.
–¿Por qué tanta prisa para celebrar el funeral?

–'Adveniam regnum tuum'.
–¿Por qué hay algún informe secreto, Trillo?

–¡Vaaaaale! Dimito-relevo, pero luego, directo al Consejo de Estado.
–Amén. A Dios, muy buenas. 

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