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Editorial

Can Batlló, la 'otra ciudad' de Barcelona

La recuperación vecinal del viejo complejo fabril de La Bordeta se ha convertido en un referente urbanístico

Uno de los motores de la evolución reciente de Barcelona ha sido el movimiento reivindicativo vecinal y su labor constante por la dignificación de la ciudad y de las condiciones de vida de sus habitantes. De aquellas combativas asociaciones de los años 60 del siglo pasado - vivero de la lucha contra la dictadura- las organizaciones vecinales pasaron a protagonizar en los años 70 y 80 grandes batallas para arrancar de la Administración más y mejores servicios públicos hasta que, escarmentadas por crueles burbujas inmobiliarias y los hachazos de la crisis, se han visto obligadas a cambiar su estrategia para reclamar no tanto nuevas construcciones públicas, sino la gestión directa por parte de los propios ciudadanos de los recursos existentes.

El fenómeno Can Batlló se ha convertido en este sentido en todo un referente. Ocupado de forma pacífica y festiva hace cuatro años por los vecinos de La Bordeta, el imponente y viejo complejo fabril que fue propiedad de la familia Muñoz Ramonet se ha transformado en un ejemplo urbanístico de primera magnitud. Con la decidida voluntad de cooperación y autogestión de los vecinos y la complicidad de la Administración municipal (tan diferente aquí a la falta de pericia demostrada en Can Vies), Can Batlló avanza a buen paso en el desarrollo de todos sus proyectos colectivos y pilota la eclosión de nuevos centros de participación ciudadana que trabajan para demostrar que otra ciudad es posible dentro de la propia ciudad.