Estrategias oblicuas

Cinco claves para la jornada electoral

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1. La mala salud de hierro del bipartidismo. En las últimas elecciones europeas, los dos grandes partidos sumaron el 82% de los votos. En las últimas generales, el hundimiento del PSOE llevó este porcentaje hasta el 73%. Hoy todas las encuestas pronostican una caída aún mayor: sumarán entre el 60% y el 65% entre los dos. Sea quien sea el que gane, lo hará perdiendo votos, y tanto el PP como el PSOE probablemente cosechen hoy el peor resultado de su historia. Pero ambos partidos seguirán siendo, de largo, los más votados. Cualquiera de los dos conseguirá tantos votos o más que la suma de los tres siguientes. ¿Crisis del bipartidismo? Sin duda, no se les ve con vigor. Pero no parece que su fin vaya a llegar hoy.

2. El sándwich de los partidos medianos. Frente a la derrota dulce del bipartidismo, los emergentes parece que se quedarán en victoria pírrica: subirán, pero no romperán el techo de los grandes y sufrirán también el mordisco de las nuevas formaciones. UPD logrará el mejor resultado de su historia, pero seguirá como cuarta o quinta fuerza electoral, probablemente por detrás de la Coalición por Europa de CiU y PNV. IU obtendrá un buen resultado, el mejor en mucho tiempo, pero muy lejos de los dos grandes partidos y --según todas las encuestas-- por debajo de su techo electoral: el 16,7% de los votos que logró en 1996.

3. La oportunidad de los emergentes. ¿Conseguirán escaño en el Parlamento Europeo algunos de los nuevos partidos? Tanto Ciudadanos como Podemos como la coalición Primavera Europea (Equo - Compromís y Cha) como Vox tienen opciones, según las encuestas. Pero entre los nuevos, dos nombres pitan más que los demás: Podemos y Ciudadanos. Ayuda el tirón televisivo de Pablo Iglesias y Javier Nart.

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4. La incógnita catalana. ¿Quién será el partido con más votos en Catalunya? El derrumbe del PSC -que caerá por debajo de la media del PSOE en el resto de España- deja una pelea entre CiU y ERC por el primer puesto en una pugna muy difícil de pronosticar. La victoria es irrelevante en escaños pero trascendente en la política catalana.

5. El día después. Si el PSOE gana será un balón de oxígeno para el equipo de Rubalcaba. Si las pierde, habrá quien se mueva para exigir un urgente congreso extraordinario en lugar de unas primarias. El resultado también tiene su lectura interna en IU, donde cualquier resultado por debajo de los siete escaños provocará que una parte del partido se mueva contra la actual dirección. ¿Y en el PP? El liderazgo de Mariano Rajoy sobre el partido es tan férreo que pase lo que pase, es dudoso que algo grave internamente vaya a pasar.