05 ago 2020

Ir a contenido

Veredicto

Weinstein, culpable de acto sexual criminal y violación

El jurado le considera responsable de dos de los cinco cargos que enfrentaba, que le pueden suponer hasta 29 años de cárcel

La condena, un triunfo de #MeToo, apunta a cambios para escuchar y creer más a las víctimas aun en "hechos complicados"

Idoya Noain

Harvey Weinstein, este lunes a su llegada al juzgado. / FOTO: AFP / SCOTT HEINS / VÍDEO: EUROPA PRESS

La Justicia ha hablado y su veredicto es que Harvey Weinstein es un agresor sexual. Tras cerca de 20 horas de deliberaciones, dos después de arrancar las del quinto día, los siete hombres y cinco mujeres que han compuesto el jurado en el primer proceso penal contra el otrora productor de Hollywood han entregado este lunes un veredicto de culpabilidad en dos de los cinco cargos que enfrentaba en Nueva York, acto sexual criminal en primer grado y violación en tercer grado, dos condenas que unidas pueden conllevar una sentencia de hasta 29 años de cárcel. Y aunque Weinstein, de 67 años, ha salido absuelto en otros tres cargos, violación en primer grado y los dos más graves de agresión sexual depredadora que podían haberle supuesto pasar la vida encarcelado, ha sido enviado a prisión por el juez James Burke para esperar en la cárcel de Rikers, entre rejas, el dictado de la sentencia, que llegará el 11 de marzo.

De nada ha servido el esfuerzo de la principal abogada de la defensa, Donna Rotunno, de intentar que se permitiera al productor esperar esa sentencia como hasta ahora, en libertad bajo fianza, o en arresto domiciliario, alegando sus problemas de salud. Weinstein ya no es un hombre libre.

Y en su salida de la sala esposado con las manos por delante de su cuerpo, escoltado por varios agentes y sin poder apoyarse en el andador con el que ha estado entrando cada día en la sala en la planta 15 del edificio de tribunales del 100 de Centre Street, estaba la imagen del hundimiento de un hombre que fue un auténtico titán en Hollywood, cuyas agresiones y conductas inapropiadas empezaron a salir a la luz hace 28 meses, cuando 'The New York Times' primero y 'The New Yorker' poco después destaparon la caja de los truenos de lo que había sido un secreto a voces a Hollywood, abriendo las compuertas a un torrente de denuncias a las que se han sumado más de 100 mujeres.

Sobre las acusaciones de tres y los testimonios de otras tres se ha construido este primer caso penal en su contra, al que desde el 6 de enero se sumó otro en Los Ángeles que seguirá su curso.

Y la resolución de este tiene implicaciones que van más allá del propio Weinstein. El juicio era también el primero de la era #MeToo, un movimiento que precisamente eclosionó con las revelaciones sobre el productor. Y en la condena se pueden leer señales de que la justicia puede haber alcanzado, como buena parte de la sociedad, una nueva conciencia sobre las agresiones sexuales.

Creer a las víctimas

Con el “culpable” en el cargo de acto sexual criminal el jurado ha demostrado creer a Mimi Haley, una asistente de producción que contó cómo en 2006 Weinstein le sometió a un cunnilingus contra su voluntad. Con el de violación en tercer grado también han creído parte del testimonio de Jessica Mann, una aspirante a actriz que denunció una violación en 2013 dentro de la relación sexual consentida que mantuvo con el productor.

Ambas mujeres fueron sometidas a durísimos interrogatorios por parte de la defensa de Weinstein que pusieron en duda su credibilidad y sus denuncias y las retrataron como buscavidas que mantuvieron relaciones sexuales con él para hacer avanzar sus carreras. La estrategia ha fallado. Y el fiscal del distrito de Nueva York, Cyrus Vance, ha reconocido la trascendencia de que, pese a ese brutal asalto y cuestionamiento que ha denunciado, Haley y Mann hayan sido escuchadas y creídas por el jurado.

“Con su manipulación, sus recursos, sus abogados, sus publicistas y sus espías Weinstein hizo todo lo que pudo para silenciarlas pero no dejaron ser silenciadas, hablaron desde el corazón y se les escuchó”, ha dicho.“Espero que las supervivientes vean que el sistema judicial les creerá, incluso cuando los hechos son complicados”.

El fiscal jefe, que ha delegado en dos de sus ayudantes mujeres llevar el proceso contra Weinstein, estuvo salpicado por las sombras por haberse negado a presentar cargos contra el productor en 2015, cuando tuvo en su mesa una denuncia de una modelo. Pero este lunes ha hecho un acto de contrición. “Todos entendemos mejor después de este juicio lo que tienen que pasar las supervivientes. Esperamos que otras decidan dar el paso (de denunciar) y nuestra oficina estará ahí para escucharlas”, ha dicho también Vance, que ha definido a Weinstein como un “depredador sexual despiadado en serie que usó su poder para amenazar, violar, agredir, engañar, humillar y silenciar a sus víctimas”.

Derrota parcial, clara victoria

La victoria de las mujeres no ha sido total. Después de indicar el viernes que estaban divididos sobre el testimonio de Annabella Sciorra, que denunció una violación por parte de Weinstein a finales de 1993 o principios de 1994 sobre la que se apoyaban en combinación con las acusaciones de Haley y Mann los dos cargos de agresión sexual depredadora, los miembros del jurado se han inclinado por absolver a Weinstein de esos cargos. Tampoco le han considerado culpable de la acusación más grave de Mann, que incluía la coacción violenta en su violación.

Ha sido, no obstante, una clara victoria, y como tal la han celebrado abogados de mujeres como Gloria Allred o grupos creados a partir del estallido del escándalo de Weinstein como Time’s Up, que en un comunicado ha identificado el veredicto como “un poderoso mensaje al mundo de cuánto se ha avanzado”. También el grupo Silence Breakers, que agrupa a víctimas de Weinstein, ha emitido un comunicado diciendo que “aunque es decepcionante que el resultado hoy no da la justicia total y completa que merecen tantas mujeres Harvey Weinstein será para siempre conocido como un depredador sexual condenado. Nuestra lucha ni muchos menos ha acabado”.

Esa misma frase la ha usado también a las puertas del tribunal Rotunno, la defensora de Weinstein, que ha calificado el día de “agridulce” y ha prometido apelar. Tanto con su actuación durante el juicio como con declaraciones como que ella no ha sido nunca víctima de una agresión sexual “porque nunca me pondría en esa posición”, Rotunno ha sido cuestionada por muchas mujeres. A partir de este lunes no lo será menos: ha asegurado que Weinstein se ha tomado la condena “como un hombre”.