13 ago 2020

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ESTRENO

Ariadna Gil se mete en la piel de Duras

La actriz debuta en un monólogo con 'El dolor',descarnado texto de la autora francesa dirigido por Lurdes Barba en el TNC

Marta Cervera

Ariadna Gil, en un ensayo de ’El dolor’.

Ariadna Gil, en un ensayo de ’El dolor’. / TNC / DAVID RUANO

Ariadna Gil nunca quiso hacer un monólogo. La actriz, que triunfó en filmes como ‘Belle Époque’, ‘Libertarias’ y ‘Soldados de Salamina’, parece haberse vuelto adicta al teatro desde que protagonizó ‘Jane Eyre’. Tanto es así que, contraviniendo su filosofía, este jueves estrena en la Sala Petita del TNC su primer montaje en solitario, 'El dolor', de Marguerite Duras.

Saldrá a escena sola, acompañada nada más que por las múltiples dudas, la ansiedad y ese profundo malestar que Marguerite Duras (1914-1996) volcó en ‘El dolor’. Ese diario íntimo que escribió al final de la segunda guerra mundial refleja las convulsiones de una Europa que ha experimentado lo peor del ser humano. En este descarnado diario íntimo que nunca concibió como material escénico Duras plasmó la confusión reinante en los dos meses del conflicto en los que intentó por todos los medios averiguar si aún estaba con vida su marido, Robert Antelme, deportado a un campo de concentración. Ambos formaban parte de la resistencia francesa, como también el amante de Duras, Dionys Mascolo.

Ella sabía de las matanzas que hubo al final de la guerra cuando Alemania era ya consciente de su derrota. De ahí la enorme preocupación de Duras, que nunca entendió que el general De Gaulle celebrara la victoria tan rápido, despreocupándose de todas las familias que, como ella, todavía esperaban noticias sobre seres queridos desaparecidos de los que nadie hablaba.

Búnker con proyecciones 

"En escena solo puedo agarrarme al texto, escrito con una sobriedad, claridad y contundencia que intento transmitir con todo el sentimiento", destaca la actriz. La música y el espacio sonoro de Jordi Collet, las proyecciones -todo son documentos históricos de la época- y la escenografía con aspecto de búnker diseñada por el artista plástico Francesc Torres contribuyen a amplificar ese aislamiento de la protagonista, centrada en un dolor íntimo y lúcido. "Es una experiencia difícil -reconoce Gil-, pero era importante hacer esta obra". Para la actriz, "el dolor de Duras es equiparable al de cualquier mujer en una guerra que está en vilo y sufre mientras espera en casa el retorno del marido o del hijo". 

Desde el punto de vista político, el texto también ha impresionado a Gil, que descubrió la obra cuando la directora Lurdes Barba se la propuso. "Sorprende la capacidad de Duras para ver todo lo que vendrá después. Es increíble como transita por ese horror nunca visto, ese exterminio sistemático de seres humanos por parte de los nazis le da una idea de cómo serán las cosas. Sus reflexiones dan mucho que pensar".

Duras no escribió el texto para ser representado. De hecho la autora aseguró que no recordaba haberlo escrito hasta que lo encontró un día en su casa. La obra, poco conocida en comparación al resto de sus novelas, se publicó en 1985 junto con otros diarios. En el 2017 se convirtió en película, ‘Marguerite Duras. París 1944-1945’, con Mélanie Thierry como protagonista. Y recientemente se ha reeditado tanto en castellano como en catalán (Alianza / Labreu). "Es una obra vigente, en ella resuenan cosas que ocurren en el mundo hoy", afirma la actriz.

Más allá del resurgir del fascismo en Europa, la directora Lurdes Barba relaciona la culpa que Duras hace colectiva a toda la especie humana con la actitud de los gobiernos europeos frente al drama de los migrantes que mueren a diario en el Mediterráneo o en las rutas de camino a la anhelada Europa.