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PREHISTORIA DE UN FENÓMENO

Rosalía, antes de la gran explosión: así se hizo artista

Exploramos los orígenes de la cantante a través de su círculo más estrecho de colaboradores musicales

Juan Manuel Freire

Rosalía triunfa también el los Grammy Latinos / ROBIN BECK AFP/ ViIDEO ATLAS

Dice la historia, ahora casi leyenda, que Rosalía Vila Tobella (Sant Esteve Sesroviras, 1993), dos Grammy Latinos en el bolsillo desde este viernes, decidió su futuro siendo muy joven, cuando sus amigos escuchaban a Camarón en el parque. Con solo 13 años se dijo: "Yo quiero ser cantaora". Y a ello se puso, aunque no sin desdeñar el jazz y el blues. Según el cantaor José Miguel Vizcaya, 'El Chiqui', profesor suyo durante siete años, primero en el Taller de Músics y luego en la ESMUC (Escola Superior de Música de Catalunya), esas eran sus especialidades cuando la conoció: "Vino a cero de flamenco. No tenía formación de ningún tipo. Ella lo que cantaba muy bien era blues y jazz y, de hecho, le dije que podría ganarse la vida cantando eso".

"Vino a cero de flamenco. No tenía ningún tipo de formación. Ella lo que cantaba muy bien era blues y jazz"

José Miguel Vizcaya, 'Chiqui'

Profesor de cante de Rosalía

Pero Rosalía estudió en la ESMUC Interpretación del Flamenco (modalidad Cante Flamenco), y acabó entregando un Trabajo de Fin de Carrera tan apabullante como 'El mal querer'. La siguió y la consiguió. Según 'El Chiqui', lo más llamativo de la (más) joven Rosalía no era tanto su voz como su "pasión desmedida por aprender", a la que se unía "su capacidad auditiva, su gran percepción de la música".

Sus estudios en el Taller de Músics propiciaron colaboraciones con docentes como el guitarrista flamenco Juan Gómez, 'Chicuelo', y el compositor clásico Enric Palomar. Con el primero trabajó en el ballet flamenco contemporáneo 'De Carmen (Ballant a la sorra)', estrenado en el Grec en el 2012. Dos años después, brillaba en el Mercat de les Flors en 'Rumba surreal', un espectáculo en torno a la figura de Maruja Garrido que levantó el sabio de la música popular Luis Troquel.

"Me propusieron que Rosalía interviniera y, como había oído hablar muy bien de ella, acepté al instante", explica el periodista y compositor (una parte de la letra de 'Bagdad' es suya). "Solo saludarnos fue como si nos conociéramos de toda la vida. Hablamos muchísimo ya el primer día. Desde el principio barajamos posibles proyectos. Castillos en el aire la mayoría, aunque hizo coros en mi canción 'Suelo español' y hubo un single conceptual con dos versiones, las dos cantadas por ella, que estuvimos a punto de hacer. Y un pequeño espectáculo para el que no conseguimos apoyo".

Visceralidad ante todo

Troquel invitó a Raül Fernández, 'Refree', a ver 'Rumba surreal', y el ex Corn Flakes quedó tan prendado de su voz que le pidió que se la presentase otro día. Troquel accedió, en parte por ver potencial colaborativo. "Creía que podíamos tener mucho en común y acertó", explica Fernández en un interludio de la grabación del disco de Amaia (sí, esa Amaia) en Nueva York.

Llegado el día, Rosalía y Raül hablaron, sobre todo, de Kendrick Lamar y James Blake; no tanto de Camarón. De hecho, empezaron a esbozar un proyecto filoelectrónico, pero cambiaron de idea tras una catártica actuación conjunta en Heliogàbal el 30 de septiembre del 2015. "Me propuso dar ese concierto y allí vimos la evidencia, que teníamos que hacer un disco juntos. En ese concierto ya estaba de alguna manera todo lo que sería 'Los Ángeles'", explica Refree.

Ese disco conjunto no se basaría en R&B ni hip hop ni trap (como las colaboraciones entre Rosalía y C. Tangana del 2016), sino en un afán de experimentación visceral y minimalista, en la línea de las colaboraciones-producciones de Refree con Sílvia Pérez Cruz en 'Granada' y Rocío Márquez en 'El niño', en cuya presentación en el Primavera Sound participó Rosalía.

"Fue una grabación larga pero bonita. Lo más difícil fue encontrar nuestra manera de entender el flamenco"

Raül Fernández, 'Refree'

Productor de 'Los ángeles'

Era una voz y una guitarra, una Ramírez de los años sesenta. Arte jondo renovado sutilmente con matices pop, posrock e indie rock; acababa con una versión del 'I see a darkness', del trovador alternativo Bonnie 'Prince' Billy. El proceso fue largo, pero el disco y su propuesta musical fluían con naturalidad. Con credibilidad. "Ella buscó el repertorio y trabajó las voces; yo pensé en arreglos y sonido", explica Refree. "Fue una grabación larga pero bonita. Lo más difícil fue encontrar nuestra manera de entender el flamenco".

Curiosa, milagrosamente, 'Los Ángeles' llegó a las listas de éxitos, coronó resúmenes del año (del 'Rockdelux' al 'ABC') y sirvió al dúo para agotar entradas allá por donde iba, también en Andalucía. Pero Rosalía tenía planes para llegar aún más lejos, tanto en búsqueda artística como en popularidad. Las pistas estaban en sus temas con Tangana o el vídeo de 'De plata', rodado en Los Ángeles por el colectivo Manson, y en el que ya lucía estilismos de diva R&B.

Su hermana Pili, más conocida en Instagram como Daikyri, es su gran cómplice en esta parte de la imagen. Completa el núcleo del equipo su madre, un puente de confianza con mánager y discográfica. Esto último, algo que Rosalía no tuvo realmente como respaldo hasta mediados del verano pasado, cuando se convirtió en artista Sony.  

Año y medio con El Guincho

Cuando 'Los Ángeles' todavía no era una realidad y antes, mucho antes de su fichaje por una multinacional, Rosalía ya había empezado a planear 'El mal querer' mano a mano con Pablo Díaz-Reixa, alias El Guincho. El primer contacto, recuerda Pablo, fue "por DM". Fue a verla actuar en el Tablao de Carmen, con Alfredo Lagos a la guitarra, y quedó fascinado. Siguió un año y medio de trabajo intenso en el estudio.

"Ella me abrió la mente a un mundo tan increíble como el flamenco. Por mi parte, intenté mostrarle músicas y técnicas que pensaba tendrían una traducción interesante dentro de ese universo que quería crear"

Pablo Díaz-Reixa, 'El Guincho'

Productor de 'El mal querer'

"Fuimos construyendo poco a poco la identidad del sonido", dice El Guincho. "La primera idea de Rosalía era hacer un disco de voces y eso fue lo que exploramos al principio, en temas como 'A ningún hombre', las primeras versiones de 'Di mi nombre' o 'Nana'. Ya luego fuimos incorporando ritmos, samples, estructuras más radicales de canción… Ella me abrió la mente a un mundo nuevo tan increíble como el flamenco. Por mi parte, intenté mostrarle músicas y técnicas que pensaba tendrían una traducción interesante dentro de ese universo que quería crear".

Con Pablo al frente del Pro Tools y Rosalía "buscando referencias, melodías, ideas para samplear" (es decir, ejerciendo como coproductora), empezaron a nacer canciones en equilibrio sobrenatural entre los instrumentos sintéticos y los reales, caso del "arpa de Laura [Boschetti] en los tangos; los pitos y las palmas, muchas de Rosalía, también de Los Mellis, o el tambor herreño que grabé en 'Malamente'", explica El Guincho. 

Sorpresa nuclear

Aunque en parte se viera venir, 'Malamente' fue un choque, una jugada reveladora con la que todos ganábamos. Esa música caía como una sorpresa nuclear sobre el rancio paisaje pop español. Ese vídeo producido por CANADA era instantáneamente icónico. Desde la productora barcelonesa siempre habían estado empeñados en acompañar a Rosalía en el que parecía iba a ser su salto definitivo. "La Rosalía pop era un diamante en bruto", dice el productor Óscar Romagosa. "Y con 'El mal querer' venía de la mano de El Guincho, un músico y productor que no suele dar puntada sin hilo, y con quien teníamos el video de 'Bombay', que lo fue todo para nosotros en su momento".

El concepto esencial del vídeo partió de Rosalía, quien "se había inspirado en una historia medieval de celos e infortunio que no solo es universal, sino muy relevante para el momento de empoderamiento de la mujer que tenemos la suerte de vivir", explica Romagosa. "Ella venía de ahí y quería devolverlo a la cultura popular del siglo XXI dando brillo a símbolos tradicionales, algo rancios y vetustos, que parecían haber quedado negados por la cultura pop".

"Ella quería devolver a la cultura popular del siglo XXI símbolos tradicionales, algo rancios y vetustos, que parecían haber quedado negados por la cultura pop"

Óscar Romagosa

Productor del vídeo de 'Malamente'

El director Nicolás Méndez, también autor del vídeo de 'Pienso en tu mirá', se entusiasmó con el punto de partida: convertir lo antiguo y flamenco en nuevo. CANADA aportó todo lo que se espera de la marca, es decir, imaginación desbordante, humor, sensualidad y un momento de levitación, casi obsesión personal del colectivo.

Poco más de dos semanas después de estrenarse el vídeo, todo el mundo, de aquí y de allá, entendía que la cita clave del Sónar-18 era Rosalía. "Sakamoto estuvo allí", recuerda Enric Palau, codirector del festival electrónico. "Nosotros recomendamos el concierto porque sabíamos que iba a valer la pena. Habíamos hecho un esfuerzo conjunto con la artista para que así fuera. Ella tenía muy claro que era la presentación de una nueva etapa en su carrera. Y nosotros quisimos acompañarla". El resto, como suele decirse, es historia. Todavía en desarrollo y ojalá por varios eones.