FESTIVAL TRADICIONARIUS

Marc Egea: "Mucha gente compone sin tener ni idea de música"

El compositor y multinstrumentista barcelonés presenta este jueves '25 anys voltant' en el CAT

Marc Egea, fotografiado en el Centre Artesa Tradicionarius

Marc Egea, fotografiado en el Centre Artesa Tradicionarius / JORDI COTRINA

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Angie Ramón

Marc Egea (1973, Barcelona) es un multiinstrumentista que destaca principalmente por su destreza con la viola de rueda o zanfona, un instrumento medieval con más de mil años de antigüedad. El compositor presentará este jueves en el CAT, dentro del Festival Tradicionarius, el espectáculo '25 anys voltant', en el que tocará los instrumentos que suele utilizar en sus diversos proyectos musicales: el flabiol y el tambor, la viola de rueda y el taragot.

 ¿Ha conseguido una definición clara de lo que es la música? Creo que es todo aquello que te sale desde que eres pequeño, pero no todos los que se llaman músicos hacen música. Tengo un amigo músico que dice que la música está viviendo gracias a los músicos, en vez de vivir el músico de ella.

¿Pero todo es música? Se supone que sí, que todo lo que tenga un elemento sonoro puede ser música. Pero lo que pasa hoy en día es que mucha gente compone sin tener ni idea. El reggaetón, por ejemplo, es un producto industrial, simplemente. La música no es una cosa inmediata; necesita fondo, estudio y paciencia.

¿Qué siente cuando hace girar la viola de rueda? Un enamoramiento constante que, como en todas las relaciones, ha pasado por diversas etapas de mi vida. La zanfona es mi herramienta de expresión desde que la adquirí en 1996. Le debo mucho a este instrumento, porque me ha hecho concienciarme de mí mismo como músico.

Para las nuevas generaciones, tocar la zanfona es como un viaje al pasado. La viola de rueda es un instrumento que tiene mil años y que la relacionaban con la música popular de la gente pobre y ciega. El antecesor de la viola de rueda, el organistrum, lo encontramos en los primeros manifiestos polifónicos de Occidente, en el siglo XI, y ya por entonces ofrecía distintos tonos y registros. A mí, por ejemplo, me gusta mucho la música electrónica, pero esa sonoridad que desprende la viola te suena a antigua y a la vez es muy moderna.

¿Por qué cree que la gente no acepta que la música clásica pueda modernizarse, como bien lo hizo el maestro Valentin Clastrier? Porque las cosas nuevas, como mezclar clásico con estilos modernos, cuestan. En el caso de Clastrier, él venía de una tradición donde se tocaba mucho la viola de rueda dentro del folk popular. ¿Y qué hizo? Modernizar el instrumento aplicándole nuevos bordones y aumentando el sonido. La música clásica, no por el hecho de que tenga esa etiqueta, es antigua.

Interpreta rock, blues y géneros modernos, y además es un seguidor acérrimo de Clastrier y del folk tradicional. ¡Qué combinación más completa! La música folk es el mejor punto de partida para quien entre en este mundo, porque además te permite moverte por otros estilos libres, como es la improvisación en el jazz o en el rock, incluso experimentar con la electrónica. En mi caso, la viola me ha permitido crear cosas desde cero porque tengo un conocimiento previo de muchos estilos musicales.

¿Cree que hay edad para retirarse de la música? Mientras tus órganos funcionen y tu cuerpo responda, es absurdo que un músico se retire. Tampoco creo que haya edad para aprender. Los músicos interpretamos nuestro oficio como aquello que pasa por tu cabeza y se transforma, con un instrumento, en ideas, en cosas que necesitas decir.

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¿Qué tiene en mente para los próximos años? ¿Aprender otro instrumento? Seguir haciendo proyectos. Ahora mismo formo parte del fabuloso cuarteto Alenki, inspirado en el libro ‘A través del espejo y lo que Alicia encontró allí’, de Lewis Carroll. Sobre los instrumentos, yo siempre digo que hay que poner un límite porque al final acabas haciendo muchas cosas pero no acabas haciendo nada.

Actuaraé en el CAT acompañado de Els Músics de Safeu y Jordi Fàbregas. ¿Con qué nos deleitará? Habrá sorpresas, pero mejor no desvelarlas. Comenzaremos con una copla de tres quartillos, además de que interpretaré piezas acompañado con la banda Big Bang Valona. Vale, esto último era una de las sorpresas.