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LA BANDA SONORA DE SANT JORDI

Una docena de rosas en forma de canciones

Rafael Tapounet

Una docena de rosas en forma de canciones

FERRAN NADEU

ROSE GARDEN
Lynn Anderson

La  'country star' Lynn Anderson se prendó de la composición del cantautor Joe South y quiso grabarla, pero Glenn Sutton, marido y productor, se resistía a dejar que su mujer se pusiera en la piel de alguien que prometía a su pareja "grandes anillos de diamantes". "Esta es una canción de hombres", sentenció. El público no le dio la razón y la versión de Anderson cosechó un éxito fenomenal. Tampoco a Duncan Dhu les fue mal con la adaptación en castellano.


POISONED ROSE
Elvis Costello

No puede ser mala una canción que contiene los versos "ahora estamos solo tú y yo / porque ya he dejado la ginebra". Esta no lo es. Elvis Costello borda el personaje de hombre atrapado en una relación estropeada que derrama lágrimas sobre su bebida, y la banda que lo secunda en estudio, con el bajista Ray Brown y el batería Earl Palmer, convierte su lamento en una sublime balada que mezcla jazz, blues y country con solvencia de barman experimentado.


CUATRO ROSAS
Gabinete Caligari

Cómo componer un clásico del pop español y hallar una voz propia a partir de una desacomplejada exhibición de influencias. El trío madrileño se arrima a la sombra del Dylan eléctrico y los Rolling Stones de la época del clavicémbalo y firma una canción redonda que rinde homenaje al bourbon favorito de Janis Joplin.


A GOOD YEAR FOR THE ROSES
George Jones

Aparecen tantas rosas en las canciones de country que uno se pregunta si esta es la música de los vaqueros o de los floristas. Aquí, un hombre a quien su mujer acaba de plantar después de tres años de matrimonio se tortura contemplando las cosas que ella ha dejado atrás y lo hermosas que crecen las rosas en el jardín. Cuando llega desde el dormitorio el llanto del hijo abandonado, la cosa ya se desborda. Costello grabó una bonita versión, pero la canción pertenece por derecho a la imponente voz de George Jones.


A ROSE FOR EMILY
The Zombies

Un argumento de manual que los Beatles incrustaron en la historia del pop con 'Eleanor Rigby': nadie lleva rosas a la tumba de la gente solitaria. Rod Argent tomó un relato de William Faulkner, lo despojó de los elementos escabrosos (en el cuento, la Emily del título envenena a su marido y duerme junto al cadáver durante años) y compuso esta  pieza de orfebrería en la que brilla la fabulosa voz de Colin Blunstone, con su carga infinita de melancolía.


(LOVE IS LIKE A) RAMBLIN' ROSE
Ted Taylor

"El amor es como una rosa trepadora / cuanto más lo alimentas, más crece". Jerry Lee Lewis grabó en 1962 esta canción escrita por Fred Burch y Marijohn Wilkin, pero fue un oscuro cantante de rhythm and blues de Oklahoma llamado Austin 'Ted' Taylor quien la impulsó a las alturas con su estratosférico falsete. Los incendiarios MC5 tomaron la grabación de Taylor como modelo para abrir su primer álbum con una demoledora relectura.


EL GESSAMÍ I LA ROSA
Ia & Batiste

En un vídeo que la cadena de tiendas de discos californiana Amoeba Music colgó hace unos años en su web, aparece el actor Elijah Wood comprando 'Chichonera’s cat', el segundo elepé del dúo Ia & Batiste. "Rock progresivo catalán", dice Wood mirando a cámara. Algo de eso hay, pero el momento más memorable del álbum es esta delicada adaptación en clave folk del poema homónimo de Josep Carner. "La rosa fa enamorar-se / el gessamí, defallir".


NEW ROSE
The Damned

Una frase robada a las Shangri-Las y unos atolondrados golpes de batería anuncian la llegada de una nueva época. El primer single del punk británico no lo publicaron ni los Sex Pistols ni los Clash, sino una panda de londinenses borrachuzos a los que nadie se tomaba demasiado en serio pese a la incuestionable solvencia de sus conciertos. 40 años después, aquella rosa nueva conserva aún el aroma de los días en que el punk era una opción tan atractiva como necesaria.


ENGLISH ROSE
The Jam

Olas que lamen la playa de guijarros, viento ululante y sirenas de barcos lejanos. Paul Weller ensaya lo que será su vida artística fuera de los Jam con una bella miniatura de alto poder evocador a pesar de una letra algo tópica (y de gramática dudosa). Escrita durante una de las primeras giras americanas del grupo, Weller utiliza la imagen de la rosa inglesa (símbolo nacional) para aludir tanto a su novia de entonces como a la tierra del 'fish and chips' y la cerveza tibia. Y no se sabe a cuál de las dos echa más de menos.


ROSA D’ABRIL (L'AMOR S'HI POSA)
Pau Riba

Llega el día de Sant Jordi y el nieto iconoclasta de Carles Riba y Pau Romeva no tiene a quién regalar la rosa, así que deja que intervenga al azar: hace recuento de sus "flirts" y la número 100 (¡menudo donjuán!) será la elegida. Le acaba tocando a una francesa llamada Elisabet de la que Pau Riba, al parecer, no guarda buen recuerdo. Una burla cruel y genial incluida en el inmenso 'Dioptria'.


KISS FROM A ROSE
Seal

Con el 'megahit' de Seal llegamos al gran interrogante. ¿Habla o no habla esta canción sobre el consumo de cocaína? Versos como "¿sabías que cuando nieva mis ojos se ensanchan?" o "cuanto más consigo de ti más raro me siento" parecen validar la tesis del alcaloide. Claro que, para subidón, el que experimentó la canción en las listas de éxitos a raíz de su inclusión en la banda sonora de 'Batman forever', una película verdaderamente estupefaciente.


UNA ROSA ES UNA ROSA
Mecano

Después de triunfar a lo grande con un disco que incluía la rima "no hay marcha en Nueva York / y los jamones son de york" y la canción 'Eungenio Salvador Dalí', José María Cano ya no le tenía miedo a nada (es comprensible), así que tomó prestado un aforismo de Getrude Stein, lo convirtió en una eficaz tecno-rumba y le imprimió su particular sello poético: "Pero cuanto más me cura / al ratito más me escuece / porque amar es el empiece / de la palabra amargura". Torero.

(Debajo, 'playlist' de Spotify con todas las canciones)

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