Ir a contenido

Los Max más reivindicativos

'Cuando deje de llover' se lleva los principales premios de un palmarés muy repartido, en una gala combativa que clamó contra el IVA y homenajeó a las mujeres

MARTA CERVERA / BARCELONA

Muy reñidos estuvieron los Premios Max celebrados este lunes en la sala Barts de Barcelona, en el Paral·lel. Hasta el final llegaron empatados dos espectáculos estrenados en Madrid, 'El triángulo azul'un retrato del horror en los campos de concentración nazi, que se llevó el de mejor autoría teatral y espacio escénico; y 'Cuando deje de llover', un drama familiar escrito por Andrew Bowell que retrata miserias del pasado y del presente a través de una saga familiar. Al final, fue este montaje quien se llevó el galardón principal, el de mejor espectáculo de teatro, junto al de mejor actriz de reparto, Susi Sánchez, y el de mejor dirección para Julián Fuentes Reta.

El propio director hizo llegar desde Australia -donde está rodando la versión cinematográfica de esta obra, que transcurre en ese país- un mensaje de ánimo a la profesión a través de su hermano, que recogió el premio: «Sigamos en el empeño y no bajemos la guardia nunca. Si de algo sabemos en este oficio es de resistencia». El tono reivindicativo se mantuvo durante toda la gala, en la que destacó la «butifarra» que Rosa Maria Sardà, premio honorífico, dedicó a políticos y gobernantes al recibir su galardón. «Y que les aproveche en esas vacaciones que pronto tendrán, espero que muy largas», dijo la Sardà con todo el auditorio puesto en pie. «Quieren dejarnos con el culo al aire pero los políticos pasan y nosotros, los artistas, seguimos. La cultura importa para la supervivencias. ¡Somos importantes! Lorca lo definió: 'Un pueblo que no cuida de su teatro es un pueblo muerto o moribundo'. Vamos a seguir luchando», sentenció la actriz con rotundidad. Fue el momento álgido de una ceremonia festiva y combativa contra el lesivo 21% del IVA cultural.

CONTRA LAS INJUSTICIAS

Los Premios Max cumplieron la mayoría de edad en una ceremonia dedicada a las mujeres del teatro, presentada solo por féminas y con premios entregados por leyendas del espectáculo de ayer y hoy, con La Maña y Loles León, entre otras. El tono de denuncia, con más o menos humor, predominó durante la gala. Anna Maria Ricart, premio a la mejor adaptación teatral por 'Fuenteovejuna, breve tratado sobre ovejas domésticas', recordó que solo «con la unión se puede hacer frente a las injusticias y aún nos quedan injusticias por combatir y derechos por conquistar». Laila Ripoll Mariano Llorente dedicaron su premio por 'El triangulo azul'«a los 9.000 republicanos españoles que pasaron por los campos de concentración y a los 120.000 que hay en las cunetas de España», para los que reclamó «verdad, justicia y reparación». Hasta Anna Maria Barbany, que entregaba un premio, aprovechó la presencia en la sala del alcalde Trias para reclamar que se recupere el Teatre Arnau, abandonado desde hace años.

«¡QUE LES DEN!»

Blanca Portillo también fue clara al recoger orgullosa su premio como mejor actriz protagonista por 'El testamento de María'. «¡Que les den!», exclamó en referencia a los gobernantes y rindió un homenaje «a las mujeres que luchan en silencio». Menos reivindicativo fue Lluís Homar, mejor actor por su titánica versión de 'Terra baixa'. Pero tanto Pepón Nieto, mejor actor de reparto, como Susi Sánchez, sí hablaron claro. «Probablemente la gente que nos ningunea dure poco tiempo», señaló el actor.

En danza, muy salao quedó Israel Galván cuando, con su asumida tartamudez, agradeció su premio como mejor bailarín por 'FLA.CO.MEN'. Rocío Molina, otra creadora de vanguardia que partía con cuatro nominaciones, se quedó con la de mejor coreografía por 'Bosque Ardora'. En danza, como en teatro, los premios estuvieron muy repartidos. Olga Pericet ganó como mejor bailarina principal, y 'Free fall', de Sharon Fridman, se llevó el de mejor espectáculo de danza.

0 Comentarios
cargando