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SILENCIO DESDE 1996

Andy McCluskey, Componente de OMD : «¿Podemos ser relevantes en el 2010?»

Forma, con Paul Humphreys, Orchestral Manoeuvres in the Dark. Han publicado 'History of modern', su primer disco desde 1996.

NANDO CRUZ
BARCELONA

-En el 2007 ya se habían reunido y ofrecían conciertos. ¿Por qué les ha llevado tanto tiempo publicar el nuevo disco?

-Seamos sinceros: para un grupo que empezó hace 32 años, grabar un disco nuevo es algo muy peligroso y estúpido. La mayoría son malísimos. Hoy ser OMD es guay, así que lo último que queríamos era hacer un disco mierdoso que volviese a convertirnos en un grupo denostado. Por otro lado, Paul vive en Londres y yo en Liverpool y eso ralentiza la composición. Y, en tercer lugar, justo en verano del 2007 a mi esposa le diagnosticaron un cáncer, así que tuvimos que pararlo todo hasta que ella se recuperó.

-¿Qué hicieron antes, intentar componer canciones nuevas o ir al archivo a ver qué había quedado sin publicar en los años 80?

-Lo que hemos hecho ha sido estudiar nuestra historia. Creamos nuestro sonido en los primeros cuatro discos, así que quisimos retomarlo. Tiempo atrás nos desmarcarnos de él y no fue una buena idea. Pero la pregunta era: ¿podemos sonar como OMD y ser relevantes en el 2010? No queríamos hacer un disco nostálgico. Había más aspectos que equilibrar.

-¿Recuerda un día en que notase que OMD volvía a ser un grupo cool?

-Fue más bien como una ola que se acercaba poco a poco. James Murphy, de LCD Soundsystem, dijo que le gustaba OMD. Luego fue MGMT, luego Mark Ronson... Poco a poco todos recomendaban escuchar nuestros discos.

-Y usted empezó a sonreír más y más.

-¡Es que fue muy deprimente vivir en los años 90! Sé que cada generación ha de intentar matar a la anterior: nosotros quisimos aniquilar los clichés roqueros de los 70 y en los 90 nuestra música se veía pasada de moda. Pero cuando intentas ser el futuro y ves que el futuro que viene es un regreso al pasado, ¿dónde quedas tú? El problema es que la música pop, como forma de arte, es vieja. Cuando empezamos nos sentíamos aventureros avanzando por lugares inexplorados. Hoy no puedes señalar un punto del mapa donde nadie haya estado. El futuro se ha convertido en una recreación del pasado.

-Este disco suena como un regreso hasta el punto de partida, como una puesta a punto para tomar impulso.

-No quiero decir nada malo sobre este disco, pero es como nuestro Juan el Bautista, el disco que anuncia el que va a llegar. Lo cual no significa que el próximo será nuestro disco Jesús.

-En tal caso, me obligaría a titular: «OMD cree que Jesús es el futuro».

-¡Por favor, no haga eso! Uso muchas imágenes religiosas en las letras porque me gusta mucho y sé que la gente las comprende, pero soy ateo.

-Esta gira no pasa por España.

-Y es muy frustrante porque tenemos una historia de amor con España. Rodamos varios videoclips en Almería y recuerdo tener que eliminar una canción del concierto en el País Vasco en la gira de Dazzle ships porque salíamos con banderas rojas y amarillas y nos avisaron de que no era buena idea ondearlas en esa zona de España. ¿Te cuento otra historia buenísima?

- ¡Claro!

-Nunca he podido verificarlo, pero en otoño de 1981 nuestra discográfica en España nos dijo que un programa de televisión del sábado por la noche quería que fuésemos a tocar Souvenir y que eso nos colocaría en el número uno de singles. Teníamos un concierto en Portsmouth y no podíamos cancelarlo así que no fuimos. Tres años después, hablando con la persona que dirigía la compañía, ¡me dijo que sí salimos! Contrataron a dos chicos parecidos a nosotros, los colocaron en el plató y, ¿sabes qué?, ¡el single fue número uno!

-¡Es increíble!

-Eso mismo dije. Y me respondió: «Esto no es increíble, ¡es España!»