02 dic 2020

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ENTREVISTA

Sílvia Pérez Cruz: "Esto no es un producto, yo aquí me dejo el alma"

La cantautora de Palafrugell publica 'Domus', un disco reivindicativo con los desahucios como hilo conductor

Jordi Bianciotto

La cantante Sílvia Pérez Cruz interpreta en acústico la canción ’No hay tanto pan’. / F. SENDRA / VÍDEO: MÒNICA TUDELA

La cantante Sílvia Pérez Cruz interpreta en acústico la canción ’No hay tanto pan’.
Sílvia Pérez Cruz, el pasado lunes en Barcelona.

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La cantante, compositora y multinstrumentista de Palafrugell Sílvia Pérez Cruz lanza este viernes 'Domus', un disco cuyas canciones se podrán escuchar en la banda sonora de 'Cerca de tu casa', película de Eduard Cortés que ella misma protagonizará y que se estrenará en mayo. Antes, el 14 marzo, Pérez Cruz presentará el disco en el Tívoli.

'Domus' llega después de 'granada', su trabajo con Raül Fernández, Refree. ¿Le había creado alguna incomodidad haber alcanzado el mayor reconocimiento con un disco de versiones?
No, a veces, los frutos llegan con retraso. El anterior, '11 de novembre', que llegó a ser Disco de Oro, fue una inversión y yo sabía que si con 'granada' me contrataban en salas más grandes era por mi trabajo previo. Quería hacer un disco de versiones, que para mí no es un ejercicio menor, y elegí a Raül. Ahí tenía ganas de mostrar el animal, la bestia suelta.

Se puede hacer música de muchas maneras: interpretando, componiendo...
Y cada una me da algo distinto. Hay una parte matemática, artesana, fantástica. Y la interpretación para mí es la vida. Pero todo tiene que ser de verdad. La música para mí es una filosofía, un modo de vida. Componer es como un juego y cantar lo es todo.

En 'Domus' firma también la producción.
En los dos anteriores discos también producía, pero compartiéndolo con otra persona. No me puedo separar de ninguna parte del proceso.

"La gente da por supuesto que la parte creativa es masculina y la emoción es de mujer, y aquí es cuando me salta el relé. Y pienso: ¿ahora tengo que explicarlo?"

Cantante, instrumentista, compositora, productora, artista de escenario... ¿Quiere serlo todo?
No, si no quiero ser nada... No quiero reivindicar nada de nada. Yo hago lo que me gusta y cuando puedo justificarlo. He estudiado música toda mi vida y un día descubrí que cantando las emociones salían más rápido. Me tiro ahí de cabeza pero también soy muy mental. Es verdad que la gente da por supuesto que la parte creativa es masculina y la emoción es de mujer, y aquí es cuando me salta el relé. Y pienso: ¿ahora tengo que explicarlo? Y no tengo ganas. Yo aquí me dejo el alma. Esto no es una carrera, un producto, es algo más. Si no, no haría estas cosas tan raras. Es muy serio.

Cosas raras. ¿Es una forma de hablar o lo cree así?
Son raras en el sentido del orden de las cosas. Siempre me han dicho eso de "no te centras nunca, tocas mil estilos".

Eso se dijo mucho durante unos años. Ya no.
Yo pensaba: ¡pero estoy aprendiendo! Hay artistas que tienen mucha prisa. Yo no. Con '11 de novembre' me preguntaban por qué lo hacía, si podía grabar un disco de intérprete, para lucirme. Pues no.

En 'Domus' confluyen aromas y ritmos, sin géneros musicales canónicos.
No. Las canciones tienen bastante madera, excepto 'Cuota de lua' y 'Ai ai ai', que suplen a la 'Lambada' y a una de Shakira cuyos derechos eran muy caros. En las otras no hay ningún género concreto. Es mi imaginario, no es querer ser moderna para pasar a la historia.

El motor inspirador de 'Domus' son los desahucios. ¿Por su lado emocional o por el reivindicativo?
Por ambos. Tenía ganas de ser dura y decir las cosas por su nombre, pero no me apetecía hacer algo panfletario. Esto va más allá: expresa una emoción de la gente que se ha sentido fracasada, sin autoestima, y que descubre que no toda la culpa era suya, sino del sistema. Pero hay momentos más concretos. Como en 'No hay tanto pan'.

"Tenía ganas de ser dura y decir las cosas por su nombre, pero no me apetecía hacer algo panfletario. Esto va más allá"

"Es indecente / gente sin casa / casas sin gente".
La veo muy lorquiana. Luego, 'Duérmete', sobre el opio del pueblo: mejor que te duermas y no te enteres de nada. Y 'Sí se puede': quería que la banda sonora que había elegido el pueblo saliese.

'Sí se puede': ¿no pensó: "ahora me colgarán el cartelito de Podemos"?
No, yo expreso muchas cosas cantando y no sé con qué partido político debo hacerlo. El mensaje es que esa gente a quien han desahuciado tiene fuerza para tirar adelante.

Si 'Domus' no llegara a la gente, al pueblo, ¿sería un fracaso?
No, si mi triunfo o fracaso tiene que depender de eso estoy demasiado vendida.

¿Lo ve como un disco de música popular?
Yo la música la hago para todos, y luego si un intelectual o un supermúsico quieren rascar, que encuentren algo. No quiero discursos. El discurso puede engañar: hay gente que sabe mucho de eso.

Hace unos días, Nacho Vegas se burló en el Palau del banco que patrocinaba su concierto, en el que cantaba contra los desahucios. ¿Ha pensado en qué situaciones puede encontrarse defendiendo un disco de esta temática?
Es que en 'Domus', si me lo miro, me puedo olvidar de los desahucios. Es como 'Gallo rojo, gallo negro', que habla de las relaciones de poder que han existido siempre. Me interesa más eso que lo concreto.

Si se posiciona se le exigirá más y se buscarán sus contradicciones.
Sí, pienso en eso. Por ejemplo, los precios de las entradas: pongo un límite. Pero hay cosas que se te escapan: quién patrocina tal festival. Antes no había caído en esas cosas porque no tenía importancia lo que yo hiciera. Tengo que comenzar a pensar qué significa cada movimiento que hago. Y de política no tengo que hablar. ¡Ojalá solo hablasen de las cosas los que saben!

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