22 sep 2020

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Roda de Berà reparte casi 20 millones de euros del segundo premio

El dinero se ha repartido entre vecinos e inquilinos de una residencia de ancianos de esta localidad del Tarragonès

Rafael Morales

Dos agraciados con el segundo premio de la Lotería de Navidad, el 12.775, se abrazan mientras enseñan los décimos premiados, hoy en Roda de Berà (Tarragona). / EFE / JAUME SELLART

Dos agraciados con el segundo premio de la Lotería de Navidad, el 12.775, se abrazan mientras enseñan los décimos premiados, hoy en Roda de Berà (Tarragona).
Los ancianos de una residencia de Roda de Berà (Tarragona), agraciados con el segundo premio de la lotería.

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A Ana Caballero, la lotera de la calle de Sant Isidre de Roda de Berà (Tarragonès), no le ha tocado la lotería, pero se le saltan las lágrimas mientras celebra la suerte de sus clientes. Ha vendido 15 series del segundo premio, el 12.775, casi 19 millones de euros que se han repartido en esta pequeña población del norte de Tarragona. "Estoy emocionadísima", explica.

La parte alta de la calle Sant Isidre de Roda de Berà ha concentrado de alegría en Tarragona desde primera hora de la mañana. El segundo premio de la lotería de Navidad ha salido del bombo apenas un minuto después de iniciarse el sorteo. Entre los que han dado rienda suelta a la alegría están Magdalena Reales y Manolita Baños, dos amigas de 71 y 72 años, respectivamente, que comparten uno de los décimos premiados. "Esto va a servir para ayudar a los hijos, que trabajan mucho pero se les ha complicado mucho la vida", dice Reales. "Somos de Creixell, pero venimos mucho a Roda", explican las agraciadas Reales y Baños. "Ya era hora de que me tocara", exclama esta última tras asegurar que nunca le había tocado la lotería.

LAS HERMANAS DE LA LOTERA

Mercè Navarro, de 48 años, todavía no sale de su asombro. Permanece parada en el centro de la sala de la delegación de lotería mientras la fiesta transcurre en la calle. "No me lo creo", va repitiendo en voz baja, mientras se le acerca y se presenta Marta, que le entrega una tarjeta y le dice que es de una sucursal bancaria. Navarro forma parte del grupo de amigas, entre las que se encuentra la hermana de la lotera Fina Caballero, que compran el mismo décimo (uno cada una) todos los meses. La diferencia es que esta vez les ha tocado.

"Estaba en rehabilitación, pero lo he dejado todo y he venido para aquí”, explica Navarro, que se deja fotografiar por José Hidalgo, de 66 años y se indigna porque Hacienda se quedará con 25.000 euros de los 125.000 que le corresponden por el su décimo. "No me ha tocado, pero he venido a felicitar a la gente", confiesa Hidalgo. "Nosotras seguimos trabajando, seguimos siendo pobres", explican las responsables del Forn Roda, de donde se acaba de marchar un antiguo dirigente de la residencia de ancianos que ha confesador tener cinco décimos del número premiado.

FIESTA EN LA RESIDENCIA

Los décimos vendidos por Caballero se han repartido por todo el pueblo y la comarca. Es el caso de la residencia de ancianos Mirador Barà, donde el premio se ha repartido entre la mayoría de sus 45 trabajadores. La 'culpable' ha sido una tercera hermana Caballero, Montse, que es la cocinera de la  residencia y la que se encarga de animar a sus compañeros para comprar la lotería en la administración de su hermana. "Voy a arrreglar el coche, que lleva un año averiado, y a pasar unas buenas fiestas como con mis hijos y mis nietos", explica Montse Caballero al mismo tiempo que intenta centrarse en el menú del día. 

"Hoy, esto es una fiesta", admite Luz Ortega, la directora de la residencia. "Montse es la que nos incita a comprar", dice en alusión a la cocinera resignada a encajar que no es un día normal en la actividad del centro. "Comparto un décimo con Mónica, otra trabajadora del centro, porque es el último que quedaba", detalla Ortega.

PREMIOS EN CAMPLAR Y TORREFORTA

En Torreforta Campclar, dos barrios de la periferia de Tarragona, también se han repartido casi dos millones de euros de las 32 series de un quinto premio (el 70.481) vendidos en la administración de Maria Roser Seriol. La mayoría de los décimos se han redistribuido desde dos bares: el Jubilsa, de Campclar, y el Gómez, de Torreforta. Este último cerró ayer y el primero está cerca de la comisaría de los Mossos d'Esquadra. Algunos agentes están entre los agraciados que cobrarán 6.000 euros por un décimo. En Cambrils también ha ido a parar una pequeña parte del cuarto premio que ha recaido en el 71.119.