Al menos 80 asesinados

La ola de criminalidad se duplica en Israel bajo el mandato de Ben Gvir

Itamar Ben Gvir, el nuevo ministro de Seguridad Nacional de extrema derecha de Israel

Itamar Ben Gvir, el nuevo ministro de Seguridad Nacional de extrema derecha de Israel / EFE

Andrea López-Tomàs

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Una ola de criminalidad domina Israel. Casi cada mañana la prensa local amanece con la noticia de otra vida arrebatada. Este problema de una criminalidad creciente afecta sobre todo a la comunidad palestina del país. Pero, en las últimas semanas, se ha extendido de manera alarmante al conjunto de la población. Y todos los dedos apuntan al mismo responsable indirecto. En los cuatro meses que Itamar Ben Gvir ha sido ministro de Seguridad Nacional, las víctimas de homicidio en Israel se han duplicado con creces. El año pasado, 34 personas fueron asesinadas en este mismo período. Este 2023, ya alcanzan las 80 vidas perdidas.

Este número de homicidios es el más alto en décadas. Al ritmo actual, podría alcanzar los 230 asesinatos en todo el año. Hasta abril, 60 palestinos israelís han muerto en comparación con los 26 del año anterior. Además, 16 judíos han sido víctimas de homicidio este 2023, respecto los ocho del año pasado. A estas muertes, se suman las de dos ciudadanos extranjeros asesinados en suelo israelí este año. Mayo ha estrenado sus días con dos asesinatos en apenas 24 horas. Un hombre de 31 años ha sido asesinado a tiros en el norte de Israel el martes por la mañana, y otro hombre de 25 años ha muerto después de que su automóvil explotara y se incendiara.

Sin unidad de prevención del crimen

A su vez, han muerto asesinadas el doble de mujeres que el año pasado. Las 11 víctimas mortales del 2023 incluyen las nueve fallecidas por violencia machista. El año pasado, fueron cinco. Pero lo más perturbador suele ser el olvido de después. Sólo se han resuelto tres de los 60 homicidios de este año en los que la víctima era palestina. Muchos de los fallecidos son personas conocidas por la policía, indicio del recrudecimiento del crimen organizado en esta comunidad que supone una quinta parte de la población de Israel. En cambio, la gran mayoría de los crímenes entre la comunidad judía han sido resueltos por la policía. Este ha sido un problema endémico de la población árabe, siempre abandonada por las autoridades israelís, pero en los últimos meses del año anterior la situación había mejorado notablemente.

En cuatro meses como ministro de Seguridad Nacional han sido asesinadas el doble de personas que el año anterior, mientras propone armar a la población y crear una "guardia nacional"

“Desde que entró Ben Gvir, todo se ha descuidado”, explica una fuente policial a Haaretz. Hasta el punto que la policía israelí cerró en marzo la unidad de prevención del crimen en las comunidades palestinas al mismo tiempo que aumentaban los homicidios. El ministro ha sido acusado varias veces por incitación al odio contra palestinos y condenado por apoyar a un grupo considerado terrorista basado en el sionismo religioso extremo. “La comunidad árabe no le interesa al ministro Ben Gvir”, afirma Murad Amash, alcalde de Jisr al Zarqa. “Quiere aplastarnos; incluso si toda la comunidad árabe en Israel muriera, no le interesaría”, denuncia. “Está aquí para imponer el orden, lo que significa vengarse de la comunidad árabe y esto no encaja con ningún tipo de deseo de combatir el crimen”, señala Amash. 

Armar a la población

La respuesta del ministro para la ola criminal es simple: más armas. Ben Gvir ha aprobado esta semana medidas para facilitar que ciertos israelís obtengan una licencia de armas de fuego, como parte de su controvertido plan para combatir el aumento de las tasas de delitos violentos. La decisión, a la espera de ser aprobada por el Comité de Seguridad Nacional de la Knesset, el Parlamento israelí, acortará el proceso burocrático para que cada vez más israelís puedan ir armados. A esta polémica idea, se le suma el compromiso que logró arrebatarle al primer ministro Binyamín Netanyahu a finales de marzo que le permitiría crear una "guardia nacional" bajo su control.

Aún se desconocen los detalles de lo que muchos ven como la “milicia personal de Ben Gvir”. El ministro ha afirmado que la nueva fuerza se centrará en "áreas con organizaciones criminales y ciudades mixtas", es decir, el "triángulo central" de Israel asolado por la pobreza. Allí, habitan judíos y palestinos israelís en una convivencia cada vez más frágil. Por eso, muchos alarman de que la presencia de una fuerza leal a un representante político extremista podría exacerbar la ya inminente violencia intercomunitaria.

Para los palestinos residentes en Israel, la propuesta de Ben Gvir les parece una institucionalización de las turbas que les agredieron en la escalda de violencia de mayo del 2021. Las multitudes violentas en ambos bandos acabaron con las vidas de un palestino y un judío israelí. Solo los perpetradores de la muerte de este último han sido condenados.