En la Cisjordania ocupada

Israel prepara el desplazamiento forzoso de palestinos más masivo en décadas

Más de 1.200 palestinos están en riesgo de ser desplazados obligados al sur de Cisjordania después del fallo del Tribunal Supremo israelí que pone fin a 23 años de batalla legal

Rally against the eviction of Palestinians in the West Bank village of Yatta

Rally against the eviction of Palestinians in the West Bank village of Yatta / ABED AL HASHLAMOUN

Andrea López-Tomàs

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Sentados sobre los restos de algo que parece un sofá, una familia palestina observa, ida, las ruinas de su casa. A unos cuantos metros, sus vecinos hacen lo mismo pero con los vestigios de su propio hogar. La imagen se repite a lo largo de la región de Masafer Yatta, al sur de la Cisjordania ocupada. Las demoliciones de edificios son el primer paso para la expulsión de esta comunidad tras la sentencia del Tribunal Supremo que puso fin a más de dos décadas de batalla legal. Ahora, Israel se prepara para expulsar a 1.200 palestinos en uno de los mayores desplazamientos forzosos de la población desde el inicio de la ocupación hace más de medio siglo. 

“Llevamos semanas sobre el terreno protestando contra el fallo y el Ejército israelí ha continuado usando la violencia contra nuestra comunidad”, explica Basil Al Adraa, periodista y activista palestino de Masafer Yatta, a este diario. En esta zona desértica de Cisjordania, a unos 30 kilómetros al sudeste de Hebrón, hay 19 aldeas dispersas por colinas y valles. Su población, que hasta no hace mucho vivía en cuevas subterráneas, está formada por beduinos palestinos que se dedican a la agricultura y a la ganadería.

Pero esos días bajo el cobijo de las grutas han vuelto. “Más de 50 personas ya viven en tiendas y en cuevas en condiciones muy duras mientras el Ejército israelí obstaculiza su acceso al agua o a la electricidad”, narra Al Adraa. En la década de 1980, Israel declaró estas 3.000 áridas hectáreas como zona militar cerrada. La llamó “Zona de tiro 918” y así es como se refieren a ella soldados y políticos. Se eligió esta área “muy crucial” en la frontera entre Israel y Cisjordania con el objetivo de facilitar la expulsión de la población palestina autóctona.

“Como si no fueran humanos”

Los palestinos de Masafer Yatta, en cambio, se embarcaron hace 23 años en una batalla legal que se resolvió el pasado mes. El Tribunal Supremo concluyó que los residentes “no pudieron probar su reclamo de residencia permanente” antes de que el área fuera declarada zona de tiro, aunque muchos aún conservan los documentos de compra tras la Nakba, la catástrofe de 1948. Yendo en contra del derecho internacional, la corte “ha permitido que el Estado [israelí] cometa un crimen de guerra”, ha denunciado B’Tselem, una organización israelí que lucha contra la ocupación.

“Durante generaciones, mucho antes de que Israel ocupara Cisjordania, estas comunidades han estado viviendo en esta tierra, ganándose el sustento y criando a sus hijos”, ha añadido en un comunicado. “De un plumazo, el tribunal borró toda su historia, como si no fueran seres humanos, dictaminando que nada de esto existió y, por lo tanto, el Estado puede expulsarlos”, ha concluido. Masafer Yatta se encuentra dentro del Área C de la Cisjordania ocupada, que equivale al 60% del territorio que Israel controla en exclusiva. Una quinta parte del Área C ha sido declarada zona militar para campos de tiro y maniobras desde el inicio de la ocupación hace 55 años.

Permisos para los colonos

Aunque las autoridades israelís sí han autorizado la construcción de asentamientos judíos en las inmediaciones de la zona militar. Desde 2006, la administración civil israelí ha concedido solo 75 permisos de construcción a los palestinos que viven en el Área C. En cambio, se han aprobado unos 20.500 para las colonias ilegales, que van en contra del derecho internacional y son un obstáculo para cualquier esfuerzo de paz. La comunidad internacional ha reaccionado a la tragedia anunciada en Masafer Yatta. La delegación europea para Palestina ha denunciado que el fallo del tribunal rompe con la legislación internacional, ya que, como poder ocupante, Israel está obligada a proteger a la población civil.

En Estados Unidos, 83 senadores y congresistas demócratas han pedido al Departamento de Estado que evite la expulsión de los palestinos de Masafer Yatta, a semanas de la visita del presidente Joe Biden a Israel. Pero, sobre el terreno, las consecuencias son mínimas. “Las tropas israelís están cerrando las carreteras a Masafer Yatta, protegen a los colonos que atacan a los activistas palestinos e israelís y ya han empezado a registrar los nombres de las personas que viven allí”, relata Al Adraa. “La gente está preocupada, este es el paso previo al desalojo”, concluye.