29 mar 2020

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ELECCIONES EN EL PAÍS MAGREBÍ

Los ciudadanos de Argelia dan la espalda a las presidenciales

La baja participación pone en cuestión la legitimidad de la convocatoria electoral

Los cinco candidatos de los comicios representan al viejo régimen militar

Beatriz Mesa

El candidato a presidente de Argelia, Azzedine Mihoubi.

El candidato a presidente de Argelia, Azzedine Mihoubi. / EFE

Dos Argelias colisionaron este jueves en las elecciones presidenciales que elegirán al sucesor del histórico presidente Abdelaziz Buteflika. Por una parte, el pueblo que desde hace 10 meses protagoniza una inédita movilización popular en favor de una transición política que acabe con más de medio siglo de monopolio del poder en manos del Ejército. Y por otra parte, el viejo régimen militar que se opone a las reformas y, por tanto, a la introducción de Argelia en la senda democrática. A pesar del rechazo frontal de los argelinos a las urnas bajo eslóganes como 'No al voto', la hoja de ruta del Ejército se ha cumplido y numerosos interrogantes se plantean ahora: ¿Tendrá continuidad del régimen? ¿Seguirán las protestas masivas hasta que terminen desinflándose? ¿o bien virarán hacia la violencia?

Lo que se ha podido sacar en claro, al cierre de esta edición, es que el pueblo argelino ha dado la espalda a las urnas con una baja participación que pone en cuestión la legitimidad de la convocatoria electoral. "Estas elecciones han sido rechazadas. No son legítimas al no producirse un diálogo inclusivo entre el 'hirak' (movilización en árabe) y el régimen", señaló a EL PERIÓDICO, Laurence Thieux, profesora e investigadora especializada en relaciones hispano-argelinas.

Colegios atacados

Este jueves, en las ciudades de mayoría bereber Bejaia o Tizi Ouzu, entre las más rebeldes del 'hirak', los colegios electorales fueron directamente atacados. Los jóvenes entraron en los centros de votación y lanzaron al aire todas las papeletas de los cinco candidatos que se presentan a las elecciones presidenciales y que representan el viejo aparato. Todos, directa o indirectamente están relacionadas con el expresidente Buteflika tras 20 años en el poder.  Se trata de los exministros Alis Benflis, de 75 años, jurista de formación;  Abdelmaldjid Tebboune, de 73 años; y Abdelkader Bengrina, 57 años, vinculado al Movimiento de la Sociedad para la Paz (MSP), el principal partido islamista en Argelia; el médico Abdelaziz Belaid, de 56 años; y Azzedine Mihoubi, periodista y escritor de novelas a sus 60 años que parte como favorito.

"Ninguno cuenta con credibilidad. Han llevado a cabo una campaña electoral casi a escondidas con promesas ridículas. Por ejemplo, Bengrina aseguró luchar contra el fenómeno de las mujeres solteras con la finalidad de que redescubran las alegrías del matrimonio", explicó la investigadora Thieux. El pueblo argelino se enfrenta a la prolongación de un 'establishment' militar que cuenta con el apoyo de algunos gobiernos occidentales con intereses petrolíferos y gasísticos en el país, y a un feroz desempleo y falta de oportunidades.

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