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SEGUNDA VUELTA

El ultraconservador Kaïs Saied arrasa en las elecciones de Túnez

Los primeros sondeos le otorgan más del 70% de los votos.

Beatriz Mesa

El candidato ultraconservador Kais Saied, en el centro, votando en los comicios.

El candidato ultraconservador Kais Saied, en el centro, votando en los comicios. / DPA / KHALED NASRAOUI

El político ultraconservador Kaïs Saied se ha impuesto en las elecciones presidenciales celebradas este domingo en Túnez con un resultado abrumador, según muestran los primeros sondeos. Su candidatura habría obtenido el 72% de los votos, según el instituto de opinión Emrhod, y el 76,9%, según Sigma. Su rival, el magnate Kabil Karaoui, habría quedado muy lejos con el 23%-el 28%.

Los tunecinos han vuelto a las urnas este domingo, esta vez para elegir al cuarto presidente de la República, el segundo de la democracia tunecina que arrancó en 2011 cuando una Revolución popular derrocó al dictador Ben Alí. Con esta cita se concluye un largo proceso político democrático que empezó el pasado 15 de septiembre.

Los dos candidatos que se jugaban la silla presidencial eran, por una parte, el  magnate de medios de comunicación y populista Nabil Karaoui, propietario de la conocida cadena de televisión Nessma TV que durante los últimos tres años le ha servido de pantalla para convertir a su partido (En el corazón de Túnez) en la segura fuerza política en las pasadas elecciones legislativas. Y por otra, el profesor ultraconservador Kaïs Saied, un misterioso candidato por su súbita aparición en la escena política cuya legitimidad popular, en especial, entre los jóvenes le dio la victoria en la primera vuelta presidencial con el 18,04% de los votos frente a Nabil Karaoui con el 15,05%.

El magnate mediático no pudo votar en la pasada jornada electoral al encontrarse en prisión acusado de blanqueo de dinero y fraude fiscal. Su detención se produjo diez días antes del comienzo de la campaña electoral de las presidenciales y su liberación llegó el pasado miércoles.

Debate televisado

La decisión de la justicia tunecina de poner en libertad al multimillonario Karaoui permitió la realización de un histórico debate político en la noche del viernes entre los dos candidatos en liza que siguieron más de seis millones de tunecinos. En él se vio al profesor Kaïs Said defender un discurso «convincente, directo y coherente en la exposición de argumentos en el campo de la seguridad y sobre todo en materia económica», comentó Selma Kihli, informática.

Sin embargo, Nabil Karaoui denotó «duda» y «poca firmeza» en su hilo argumental. Aunque una parte del pueblo tunecino pensó que su liberación, cuatro días antes de las presidenciales, podría ayudarle a remontar los pocos votos que le separaban de su rival, tras el debate político se vertió un jarro de agua fría sobre sus propios votantes potenciales. «No ha estado a la altura y por eso mi papeleta irá en blanco», comentó a EL PERIÓDICO una liberal del partido de Nabil Karaoui.

Al término del debate televisado se frotaban las manos los seguidores del ultraconservador, que auguraban una victoria segura para Kais Saied. «Es un gran jurista, de vocación académica. Sus alumnos le adoran. Alejado de la corrupción y serio», comentó Riad Aissaoui, integrante de la asociación Mourakboum. Frente a las críticas contra Saied por sus posiciones extremas en el campo religioso, el joven defendió que «era imposible» porque su mujer, juez, «no lleva el velo y no es practicante», añadió.

Mala reputación de los partidos tradicionales

«Considero que Saied es una figura relativamente anónima porque ha tenido amplias apariciones mediáticas como tertuliano habitual en los platós de televisión. Su victoria responde a un electorado desafecto con los partidos tradicionales con mala reputación por la falta de respuestas a los problemas cotidianos de la ciudadanía», analizó Bosco Govantes Romero, profesor en la Universidad Rey Juan Carlos y observador electoral para OPEMAM.

El reto del nuevo presidente de la República será generar una nueva ilusión en una población muy golpeada por la aguda crisis económica y social que ha llegado a cuestionar el espíritu de la Revolución de los jazmines.

Temas: Túnez