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PURGA

Pionyang ejecuta al líder de las negociaciones con Trump por el fracaso de la cumbre

Kim Hyok Chol ejerció durante años el cargo de embajador en España

Adrián Foncillas

Kim Hyok Chol, tras la cumbre con Estados Unidos.

Kim Hyok Chol, tras la cumbre con Estados Unidos. / REUTERS / ATHIT PERAWOGMWNTHA

Corea del Norte ha ejecutado o purgado al equipo de negociadores de la fracasada cumbre de Vietnam, según la prensa surcoreana. Existen sobrados precedentes tanto de la intolerancia de Pionyang al fracaso como de groseros errores de la prensa y los servicios de inteligencia de Seúl, pero es aconsejable cierto escepticismo con todo lo relacionado con Corea del Norte.

Kim Hyok Chol fue ejecutado por un pelotón de fusilamiento en mayo en el aeropuerto de Mirim junto a otros cuatro funcionarios, señala el medio Chosun Ilbo citando fuentes anónimas. Hyok Chol no es un cualquiera. Preparó la cumbre de Hanoi junto a su homólogo estadounidense, Stephen Biegun, y acudió a ella junto al líder norcoreano, Kim Jong-un, en su tren presidencial. Antes había ejercido durante años el cargo de embajador del régimen en España y había sido señalado por los analistas como una pujante figura que gozaba de la confianza del líder.

La cumbre vietnamita de febrero fracasó porque Donald Trump rechazó la oferta norcoreana de desmantelar su icónica planta nuclear de Yongbyon a cambio del levantamiento de las sanciones económicas que afectaban a la sociedad civil. Hyok Chol, según la fuente, fue acusado de “espiar para Estados Unidos con su pobre información sobre las negociaciones y su incapacidad para entender las intenciones” de Trump. Ni Seúl ni Washington han confirmado la noticia. Otra fuente citada por Reuters asegura que había signos de que el líder de las negociaciones y su equipo habían sido apartados de la primera línea pero no aludía a las ejecuciones.

Caída en desgracia

El diario también señala la sorprendente caída en desgracia de un histórico militar del régimen. Hyong Chol habría sido enviado a un campo de rehabilitación por el fiasco de Hanoi. El exmbajador se había reunido varias veces en Washington Pionyang con el secretario de Estado, Mike Pompeo, para acercar las posturas en un proceso gripado. El comité de inteligencia del Parlamento surcoreano ya había informado de que había sido castigado. El general había liderado el aparato del espionaje y ejercía la vicepresidencia del Partido de los Trabajadores con la carpeta de Corea del Sur, era miembro de la Comisión de Asuntos Estatales -la más poderosa organización gubernamental- y de la Comisión Militar Central. 

Tanto Seúl como Washington lo acusan de dirigir las acciones más hostiles de las últimas décadas como el hundimiento en 2010 de la corbeta Cheonan que dejó 46 marineros surcoreanos muertos. Pyongyang siempre negó la autoría y varios expertos independientes expresaron sus dudas sobre la versión oficial. Otros sucesos suscitan menos dudas. El bombardeo sobre la isla Yeonpyeong, el ciberataque a Sony tras el estreno de la satírica película 'The Interview' sobre su jefe o el asesinato fallido de desertores en Seúl integran la lista. EEUU firmó una dispensa para que pudiera aterrizar en Washington porque años atrás lo había incluido en la lista negra.

"Severo castigo de la revolución"

Tan solo la hermanísima del líder, Kim Yo-jong, lo supera en jerarquía. El general era un caso infrecuente de longevidad en un régimen de cíclicas purgas. Aún conservaba su protagonismo a los 72 años. Entre los enviados a campos de reeducación también figuran el funcionario Kim Song Hye, del equipo de negociadores del general, y la nueva traductora, Sin Hye Yong. A esta se la acusa de errores de interpretación durante el diálogo y de no ser suficientemente rápida para trasladarle a Trump la última oferta de Kim Jong-un cuando el primero se levantaba de la mesa tras romper las negociaciones.

El medio estatal Rodong Sinmun ya había advertido semanas atrás de que algunos funcionarios sufrirían el “severo castigo de la revolución”. “Reverenciar al líder en su presencia y soñar con algo diferente son actitudes que atentan contra el partido y la revolución”, añadió.

La prensa norcoreana se ha reído de los flagrantes errores de sus colegas del sur y de los servicios de inteligencia de Seúl. El diario Chosun Ilbo ya informó en 2013 de la ejecución de Hyon Song Wol, directora de la Orquesta Samjiyon, por ver y distribuir material pornográfico. Pocos años después fue fotografiada en actos públicos. También el Ministerio de Unificación surcoreano erró al informar en 2016 de la muerte de Ri Yong Gil, director de personal del Ejército norcoreano.