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GUERRA EN ORIENTE PRÓXIMO

EEUU retrasa su retirada de Siria para proteger de Turquía a los kurdos

El asesor de Trump, John Bolton, de gira por Oriente Próximo, pide a Ankara que de garantías de que no atacará a los aliados de Washington en el país árabe

Adrià Rocha Cutiller

Combatientes kurdos del YPG en Raqqa, Siria, en una foto de julio del 2017.

Combatientes kurdos del YPG en Raqqa, Siria, en una foto de julio del 2017. / REUTERS / GORAN TOMASEVIC

Cuando Donald Trump anunció la retirada de los 2.000 soldados estadounidenses en Siria marcó un plazo de 30 días. Se lo dijo directamente al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, que se alarmó ante la proximidad del repliegue.

Pero ahora, 20 días después de esas palabras de Trump, que crearon pánico entre los kurdos de Siria, el plan ha cambiado. EEUU se marchará de Siria, eso sigue en pie. Lo que se desconoce es cuándo. «Tenemos unos objetivos que queremos cumplir y que condicionan este retiro -explicó este domingo el asesor en Seguridad Nacional de Trump, John Bolton, en visita a Israel-. La fecha de la retirada depende de la puesta en marcha de esas condiciones. Una vez concretadas, podremos hablar de un calendario».

Y estas condiciones son, básicamente, garantizar que Turquía no ataque a las milicias kurdo-sirias, las YPG, las aliadas, hasta la fecha, de EEUU en Siria. Ankara es la enemiga número uno de las YPG, vinculadas con la guerrilla del PKK, un grupo kurdo-turco considerado terrorista tanto por Turquía como por EEUU y la Unión Europea.

«No queremos que los turcos lleven a cabo una acción militar que no esté completamente coordinada con Estados Unidos para que no pongan en peligro a nuestras tropas pero tampoco, como requiere el presidente [Trump], a las fuerzas que han luchado con nosotros contra el Estado Islámico», ha dicho Bolton. Este lunes por la noche, el asesor de Trump viaja a Turquía para discutir estos términos con el Gobierno de Erdogan.

Turquía, disgustada

Las palabras de Bolton han gustado nada a Ankara. El portavoz de Erdogan, Ibrahim Kalin, las ha catalogado de irracionales. «El problema aquí es que las YPG están esforzándose en establecer un orden oprimiendo a los kurdos, que no apoyan sus acciones terroristas en nuestro país. No hay duda de que un grupo terrorista no puede ser aliado de EEUU», ha señalado Kalin.

Turquía considera a las YPG como parte de la guerrilla del PKK y, en consecuencia, para disgusto de Estados Unidos y de la UE, ha lanzado, en el pasado, dos campañas militares contra las milicias kurdosirias. Gracias a ellas, Turquía controla militarmente -junto con el Ejército Libre Sirio (ELS)- dos zonas del noroeste de Siria.

Y las preparaciones para una tercera operación ya estaban en marcha: en las últimas semanas, Turquía había estado mandando y amontonando soldados turcos y rebeldes sirios en la frontera; colocando tanques en posición de ataque y intensificando los bombardeos al otro lado del muro, algunas de cuyas barreras ya habían sido retiradas para facilitar el paso de los soldados turcos.

Pero entonces llegó el anuncio de Trump. Los 2.000 soldados estadounidenses en Siria se retiraban y, ante la situación, Erdogan paró una invasión militar que parecía, como él mismo había afirmando, inminente. La paró, pero la intención sigue allí: Turquía sigue queriendo atacar.

«Proteger a sus aliados»

Este martes Bolton se reunirá con miembros del Gobierno turco para intentar evitarlo. El domingo, Bolton fue preguntado sobre si la retirada de EEUU de Siria depende de que Turquía garantice la seguridad de los milicianos kurdos.

Su respuesta fue clara: «Eso es básicamente correcto». Pero no lo tendrá nada fácil, porque Turquía ve la existencia de las milicias kurdas en Siria como una amenaza constante a su seguridad nacional.