Ir a contenido

EL FUTURO DE EUROPA

May no tira la toalla y dice que hay margen para aclaraciones sobre el 'brexit'

Pese al jarro de agua fría la primera ministra británica asegura que mantendrá conversaciones en los próximos días con los gobiernos europeos

El pesimismo se instala entre los líderes europeos, que desconfían de que cuente con la mayoría necesaria para lograr un acuerdo en Westminster

Silvia Martinez

May recrimina a Juncker que le llame nebulosa, en un Consejo Europeo de alta tensión. / ALASTAIR GRANT / PA (TWITTER)

Quedan 105 días para el brexit y nadie sabe a ciencia cierta qué es lo que necesita Theresa May para conseguir los números suficientes para que el Parlamento británico apruebe el Tratado de salida del Reino Unido de la UE y la Declaración política sobre la futura relación. Sus homólogos europeos se han marchado este viernes de Bruselas cargados de pesimismo, debido a la “profunda desconfianza” que ven en la capital británica, y convencidos de que la pelota está en el tejado de Westminster.

“No soy muy optimista porque las indicaciones que recibimos ayer no apuntan a una aprobación en la Cámara de los Comunes”, ha admitido este viernes un desesperanzado primer ministro belga, Charles Michel. “Objetivamente hablando, las señales que escuchamos no fueron especialmente tranquilizadoras sobre la capacidad del Reino Unido de honrar de poder cumplir con el compromiso cerrado”, ha añadido. Ha coincidido con su lectura el primer ministro luxemburgués, Xavier Bettel, que ha calificado la situación en Londres de “inestable”, donde sigue sin ser evidente una mayoría a favor del acuerdo.

May, en cambio, ve el vaso medio lleno y no tira la toalla. No le han dado lo que exigen sus compañeros en la Cámara de los Comunes –garantías jurídicas de que el Reino Unido no quedará atrapada sine die en la unión aduanera- pero se marcha de Bruselas con un mensaje de determinación de que todavía le queda tiempo para rascar algo más de sus colegas. “Tomo nota de que se ha publicado que la UE no está dispuesta a considerar aclaraciones adicionales. La UE es clara, como yo, de que si nos vamos a marchar con un acuerdo es este. Mis discusiones con mis colegas hoy han mostrado que son posibles aclaraciones y discusiones adicionales tras las conclusiones del Consejo”, ha indicado tras la segunda jornada del Consejo Europeo.

La primera ministra británica ha explicado que ha mantenido nuevos contactos este mismo viernes y ha anunciado más conversaciones con los gobiernos europeos en los próximos días para lograr las garantías que necesita Westminster para ratificar el acuerdo cerrado el 25 de noviembre. “Hay trabajo por hacer pero está claro que podemos buscar más aclaraciones”, ha insistido. Lo que no está claro todavía es exactamente con quien. “No tengo mandato para organizar más negociaciones” pero “estoy a disposición de Theresa May. Es mi trabajo y me complace estar en contacto con la primera ministra sobre todas las cuestiones relevantes”, se ha limitado a responder el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk tras una jornada que ha dejado un breve encontronazo con el presidente de la Comisión Europea captado por las cámaras del Consejo. 

Encontronazo May-Juncker

En ellas se ve a May hablando con rostro serio y tenso con el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, reprochándole sus palabras en la rueda de prensa ofrecida la pasada medianoche, cuando lamentó que los británicos sigan inmersos en un debate “nebuloso e impreciso”, sin aclarar el tipo de relación que quiere mantener con la UE. Unas palabras que la mandataria británica se habría tomado mal. “He tenido una discusión enérgica con Jean-Claude Juncker (…) El resultado de esto es su claridad de que hablaba, cuando utilizó esa frase, del nivel general del debate”, ha explicado May tras la cumbre, dando por zanjado el debate.

Lo mismo ha hecho el luxemburgués. “No estaba agrediéndola y esta mañana tras chequear lo que dije me ha besado”, ha bromeado recordando también que tiene “el mayor respeto” por May lo mismo que Tusk. “Apreciamos sus esfuerzos para ratificar el acuerdo. Mi impresión es que hemos tratado a la primera ministra con mayor empatía y respeto que algunos diputados británicos”, ha valorado.

La declaración política cerrada el jueves no recoge nada nuevo. Que aspira a una relación futura estrecha con el Reino Unido y que el objetivo no es aplicar la red de seguridad para Irlanda, una poliza de seguros necesaria según los Veintisiete. “Como conclusiones formales, estos compromisos tienen un estatus legal y por tanto deben ser bienvenidos”, ha celebrado May sobre la declaración. No está claro si lo verán igual en Londres donde, según Juncker, existe una “profunda desconfianza” que no es una buena base para alimentar la futura relación. “Hay que rebajar la temperatura”, ha reclamado. El miércoles, de momento, la Comisión Europea hará públicos nuevos planes de contingencia por si el brexit avanza hacia el caos.