22 feb 2020

Ir a contenido

El plan que crea cuatro zonas seguras en Siria entra en vigor sin que cese la violencia

Rusia, Irán y Turquía diseñan las áreas de "reducción de intensidad" del conflicto en el oeste del país árabe, controladas por los rebeldes

Javier Triana

Un sirio empuja un carro en Azar, en el norte de Siria.

Un sirio empuja un carro en Azar, en el norte de Siria. / ZEIN AL RIFAI

El nuevo plan para tratar de frenar el conflicto en Siria no ha nacido ni en las mejores circunstancias ni con la bendición de todas las partes implicadas. La medianoche de este sábado ha entrado en vigor la estrategia diseñada por RusiaIrán Turquía de crear cuatro zonas de "reducción de intensidad" del conflicto, situadas en la parte occidental del país árabe: la provincia de Idleb y distritos de Hama, Alepo y Latakia (que comparte frontera con Turquía), el norte de la provincia de Homs, Ghuta oriental (al este de Damasco) y la esquina suroccidental del país (en la frontera con Jordania).

Las fronteras exactas de esas zonas todavía no están delimitadas al milímitro. Las partes se han dado de plazo para acotarlas hasta el 4 de junio. Estas cuatro áreas están actualmente bajo control de la heterodoxa oposición armada al presidente sirio, Bashar el Asad, que incluye desde moderados hasta yihadistas.

El plan prevé un cese de las hostilidades en las zonas mencionadas entre las fuerzas gubernamentales y sus aliados y los grupos armados opositores. Además, se trataría de crear las condiciones adecuadas que permitieran el acceso seguro de ayuda humanitariaasistencia médica, el regreso a sus hogares de civiles desplazados y la reconstrucción de las infraestructuras dañadas, empezando por la distribución de agua y electricidad, según el documento publicado este sábado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia. Además, no se podrán llevar a cabo bombardeos aéreos en esas regiones, que estarán cerradas también a vuelos de la coalición anti-Estado Islámico liderada por Estados Unidos.

MEDIDA TEMPORAL Y PRORROGABLE

"La creación de estas áreas de reducción de intensidad y zonas de seguridad es una medida temporal, y su duración inicial será de seis meses, que será ampliada automáticamente en base al consenso" de los firmantes, añade el texto. Rusia, Irán y Turquía son los garantes del acuerdo. Mientras que Moscú y Teherán apoyan a Asad, Ankara se ha volcado con los opositores.

El memorándum también contempla la continuación de la lucha contra el Estado Islámico y otros grupos asociados con este o con Al Qaeda "tanto dentro como fuera de las zonas de reducción de intensidad".

Sin embargo, tanto la oposición política a Asad como la armada rechazan la propuesta, ya que argumentan que Moscú, Teherán y Damasco no han cumplido su palabra en anteriores treguas. Para el opositor Alto Comité Negociador, el plan carece de "salvaguardas y mecanismos de cumplimiento" y no quieren que Irán actúe como garante del tratado. Otras fuentes opositoras civiles que solicitaron el anonimato han asegurado a EL PERIÓDICO que la creciente presencia iraní en Siria, que ha ido obteniendo concesiones y abriendo comercios en parte como pago de Damasco a Teherán por los servicios prestados en su apoyo militar y diplomático a Asad, será fuente de conflicto en un futuro no muy lejano.

Por su parte, Asad se ha mostrado de acuerdo con el plan, a pesar de no ser uno de los signatarios del mismo, ha informado la agencia estatal de noticias Sana. Asimismo, el enviado especial de las Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura, indicó a la cadena británica BBC que el acuerdo era "importante ya que lo van a poner en marcha tres países que podrían hacerlo funcionar".

REUNIÓN PRELIMINAR DE PUTIN Y ERDOGAN

El pasado 3 de mayo, tras una reunión en Sochi con el presidente ruso, Vladimir Putin, en la que se comenzaron a debatir los pormenores de lo que ha derivado en el nuevo acuerdo, el jefe de Estado turco, Recep Tayyip Erdogan, aseguró que estas zonas resolverían "la mitad del conflicto en Siria".

Pero sobre el terreno la situación parece distar bastante de la deseada sobre el papel y, desde las primeras horas de su entrada en vigor, se han registrado bombardeos. El Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), un grupo de seguimiento del conflicto liderado por un opositor residente en EL Reino Unido con numerosos informadores en suelo sirio, ha dado cuenta de varios bombardeos en las zonas designadas durante las primeras horas del pacto, en especial en la provincia de Hama. "Sin víctimas pero con violaciones" de la tregua, según el OSDH, que considera que, en cualquier caso, todavía es muy pronto para juzgar si el nuevo intento de rebajar la intensidad del conflicto tiene o no futuro. Un comandante rebelde citado por la agencia de noticias Reuters agregó que "los intentos del régimen (de Damasco por avanzar) en la campiña de Hama continúan", donde el OSDH ha documentado el lanzamiento de decenas de proyectiles por parte de las tropas de Asad.