08 abr 2020

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LAS CIFRAS DEL ODIO Y EL MIEDO

Alemania registró 10 ataques al día contra refugiados en el 2016

Más de 500 personas, 43 de ellas niños, resultaron heridas por agresiones con motivación racista

Carles Planas Bou

Una refugiada entra con sus pertenencias en el centro de Wilmersdorfer.

Una refugiada entra con sus pertenencias en el centro de Wilmersdorfer. / ROSA MASSAGUÉ

La violencia contra los refugiados en Alemania sigue creciendo. Casi un año y medio después de que la cancillera alemana Angela Merkel decidiese abrir las puertas a los cientos de miles de personas que se apelotonaban en condiciones dramáticas en Hungría y los Balcanes, los sectores más radicales del país han reaccionado con virulencia contra la llegada de extranjeros, mayoritariamente árabes. Así, según cifras del Ministerio del Interior, durante el 2016 se registraron hasta 3.533 ataques contra solicitantes de asilo. Prácticamente, 10 cada día.

Preguntado en el Parlamento federal por el grupo de los poscomunistas de Die Linke, el Gobierno ha asegurado que en estos ataques hasta 560 personas resultaron heridas, 43 de ellas niños. Un total de 2.545 agresiones tuvieron lugar fuera de los albergues mientras que los centros de acogida fueron objeto de odio en 988 ocasiones. Esto supone un incremento en los ataques totales contra este segmento de la población y una ligera reducción en el caso de los albergues. Además, entre estos datos aún provisionales también se han registrado hasta 217 ataques contra oenegés y voluntarios que trabajan para ayudar a los recién llegados.

MENOS LLEGADAS, MÁS VIOLENCIA

Hechos como las vejaciones sexuales masivas que hombres mayoritariamente del norte de África perpetraron contra mujeres en Colonia o el atentado terrorista de Berlín ejecutado por un joven tunecino han dado alas al temor y al odio. "¿Debe haber muertos para que la violencia de la derecha sea considerada un problema central de seguridad?”, se ha preguntado Ulla Jelpke, portavoz parlamentaria de Die Linke, quien también ha criticado duramente el giro hacia la mano dura del Ejecutivo en materia de asilo a falta de medio año para las elecciones federales. En el 2016 las peticiones de asilo cayeron un 68%, hasta los 280.000 casos, debido al pacto de repatriación firmado entre la Unión Europea y Turquía y al cierre de la ruta balcánica.

El último informe federal reconoció que las agresiones y los crímenes de índole racista vivieron un repunte “preocupante” de hasta el 116% durante el año 2015, con un total de 8.529 casos. La mayor parte de estos se llevaron a cabo a través de internet, campo abonado para una ultraderecha que va desde la exitosa formación populista Alternativa por Alemania (AfD) a los neonazis del Partido Nacionaldemócrata de Alemania (NPD). Figuras políticas y sociales de primer nivel, como la líder de AfD Frauke Petry o el padre del movimiento islamófobo Pegida, Lutz Bachmann, no han dudado en pedir que se dispare a los refugiados que intenten entrar ilegalmente en la frontera o considerarlos “basura”.