Congreso de la CDU en Karlsruhe

Merkel promete "reducir de manera perceptible" la acogida de refugiados en Alemania

La cancillera alemana asegura que acotará la afluencia de inmigrantes en un intento de tender puentes con los sectores más conservadores de su partido

Angela Merkel, con un lobo de peluche con el que ha sido obsequiado en la convención de la CDU en Karlsruhe, este lunes.

Angela Merkel, con un lobo de peluche con el que ha sido obsequiado en la convención de la CDU en Karlsruhe, este lunes. / AP / MICHAEL PROBST

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Después de meses acechada por las críticas internas y el incesante flujo de refugiados que está desbordando algunas ciudades de AlemaniaAngela Merkel ha querido defender sus políticas migratorias ante los miembros de su partido, la CDU, en el congreso general que se ha celebrado en la localidad de Karlsruhe, en el suroeste del país.

Ante el choque de opiniones que ha protagonizado con miembros de su partido e incluso de su Gabinete en Berlín, la cancillera ha querido tender puentes con los diferentes sectores del partido conservador y ha remarcado que intentará reducir el número de llegadas. "Queremos reducir y reduciremos el número de refugiados de manera perceptible", ha asegurado.

La líder conservadora también ha hecho hincapié en la importancia de la coalición entre la CDU y la CSU, el partido hermano de los cristianodemócratas del Estado de Baviera, para asegurar el "éxito" de Alemania y ha hecho referencia al espíritu alemán de “levantarse de las ruinas”. El líder de los conservadores bávaros, Horst Seehofer, se ha alzado en los últimos meses como la voz más crítica contra Merkel dentro del partido y ha dado pie a una visible fractura interna que ahora la cancillera intenta apaciguar.

A pesar de querer calmar los ánimos, Merkel ha seguido con su particular discurso centrado en términos de humanidad y dignidad y ha hecho un llamamiento al deber moral de su país: “Acoger a los refugiados es un imperativo humanitario”. La retórica de la cancillera contrasta con la de la mayoría de los líderes de la Unión Europea, que han enfocado el debate migratorio como una cuestión de seguridad.

“No vendrá una masa de gente a Alemania, sino personas”, ha recalcado ante sus correligionarios. Su posición política, ligeramente mermada por la crisis migratoria, se ha visto reforzada en la última semana por su mejoría en las encuestas de opinión ciudadana y por haber recibido el título de persona del año de la revista 'Time'.

En octubre del 2010, una Merkel frustrada aseguraba que “la sociedad multicultural ha fracasado”. Ante el inminente reto que Alemania afronta ahora, la cancillera ha remarcado que el multiculturalismo es un “engaño” y ha pedido que se inicie un proceso de integración exitosa para evitar que se llegue a sociedades paralelas y que se conviva en comunión. Ese mensaje sigue la línea de lo que proponen los socialdemócratas, sus aliados de coalición de Gobierno.

MAYOR IMPLICACIÓN DE EUROPA

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La cancillera ha reconocido la dificultad de gestionar tal crisis. “Hay que reducir el número de refugiados, ese es un interés de todos en Europa”, ha dicho. Mientras que algunos miembros de la CDU y de los líderes nacionales creen que eso debe pasar por un endurecimiento de las políticas de asilo e incluso por un levantamiento de muros, Merkel ha optado por darles la bienvenida y plantear insistentemente un sistema de cuotas en el continente. Por ello también ha querido dar las gracias a los voluntarios que han ayudado a los refugiados a llegar a Alemania, una imagen que en contraposición al aumento de la violencia xenófoba contribuye a mejorar la cara del país.

Aún así, la cancillera también ha dado el visto bueno para apoyar económicamente a Turquía para que actúe como policía de Europa y frene el flujo de refugiados que llega principalmente de países de Oriente Próximo como Siria o Irak. Por eso ha pedido que la Unión Europea se implique en mejorar la vida de los dos millones de personas que se encuentran de paso en Turquía. La dirigente también se ha mostrado crítica con la falta de cooperación internacional del continente. “La infrafinanciación del ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) y de WFP (Programa de Alimentación Mundial) es inaceptable”, ha lamentado.