Ir a contenido

"Ha sido un balanceo largo"

Miembros de oenegés española en Nepal cuentan cómo han vivido este segundo terremoto

Niñas sostienen sus pertenencias en un espacio abierto tras el terremoto de 7,3 grados en la escala Richter de este martes.

Niñas sostienen sus pertenencias en un espacio abierto tras el terremoto de 7,3 grados en la escala Richter de este martes. / EFE / MAST IRHAM

Los equipos españoles de ayuda humanitaria que trabajan en Nepal tratan de "volver a la normalidad", después de haber vivido con "tensión" elnuevo terremoto que de 7.3 grados en la Escala de Richter.

En una conversación telefónica con Efe, la delegada de Ayuda Humanitaria de Cruz Roja Española, Carmen Ferrer, explica que este segundo seísmo ha alcanzado al equipo de la organización en la ciudad de Kalikasan, a 180 kilómetros al noreste de Katmandú, en el distrito de Rasuwa, donde se ha sentido "un balanceo largo, pero no muy intenso".

Ferrer indica que, ahora, están intentando "volver a la normalidad", después de haber vivido un momento de "tensión" y haber esperado durante aproximadamente una hora para comprobar que todos los miembros del equipo estaban bien.

CAMPAMENTO BASE

En el momento de esta comunicación telefónica, los trabajadores y voluntarios de Cruz Roja Española están "tranquilos", planificando sus actividades de mañana, en su campamento base, situado en una zona montañosa, de difícil acceso, poco poblada y con casas dispersas, que resultó muy afectada por el terremoto del 25 de abril.

La organización trabaja para mejorar las condiciones de saneamiento de las familias, instalando letrinas de emergencia, ayudándoles en la gestión de los residuos y controlando la población de determinados insectos para evitar la transmisión de enfermedades.

Ferrer destaca que la ayuda humanitaria ya está llegando a la población nepalí, aunque reconoce que "la logística es muy compleja" debido a que "las comunidades están muy dispersas y metidas en las montañas", lo que hace que este proceso sea "arduo y lento".

CARRERA CONTRARRELOJ

El nuevo terremoto que ha azotado Nepal deja a la población en una situación aún "más vulnerable", según Oxfam Intermón, que proporciona agua potable a cerca de 2.500 personas, instalando letrinas y distribuyendo refugio de emergencia a los afectados en Dolakha y Sindupalchowk.

A consecuencia del segundo seísmo, en Katmandú, el personal de Oxfam Intermón ha tenido que abandonar su oficina y, después de unos minutos en los que se ha restablecido la corriente eléctrica, ha podido regresar a las instalaciones para comprobar, poco después, que todos los miembros del equipo se encontraban bien.

El pueblo de Nepal se encuentra en "una carrera contrarreloj" para conseguir refugio, alimentos y un saneamiento adecuado antes de la llegada de las lluvias monzónicas en junio, con el objetivo de evitar el riesgo de transmisión de enfermedades como el cólera, a través del agua, apunta en una nota esta organización.

Plan Internacional resalta que el nuevo terremoto empeora la situación en las zonas ya devastadas como Dolakha y Sindupalchowk, donde el 90 por ciento de las casas estaban completamente destruidas o muy dañadas por el seísmo del 25 de abril.

10.000 EQUIPOS DE REFUGIO

Desde entonces, la organización ha distribuido 10.493 kits de refugio y 4.811 paquetes de comida, además de otros productos no alimentarios en diez distritos del país.

Hasta el momento, ha puesto en marcha seis "espacios amigos de la infancia", donde los niños afectados pueden continuar su educación y recibir apoyo psicosocial.

El nuevo seísmo se produce cuando Nepal aún trata de recuperarse del movimiento telúrico del 25 de abril, que causó más de 8.000 muertos, 17.800 heridos y decenas de miles de viviendas dañadas. EFE

0 Comentarios
cargando