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Calendario de las vacunas para perros: estas son las fechas clave

  • Si tienes pensado adoptar un cachorro este 2022, hay una agenda de vacunación que debes cumplir

Calendario de las vacunas para perros: estas son las fechas clave
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Vega S. Sánchez
Vega S. Sánchez

Periodista

Especialista en animales, plantas y curiosidades

Escribe desde Barcelona

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A la hora de adoptar o acoger un gato o un perro, de las primeras cosas que hay que tener en cuenta es que cualquier animal doméstico es como una persona, y necesita vacunas para protegerse contra virus y bacterias.

La vacunación en las mascotas tiene como objetivo prevenir algunas de las enfermedades infecciosas más graves o más contagiosas que pueden padecer los animales, que en algunos casos pueden resultar mortales o muy debilitantes.

Única alternativa

Además, en numerosas ocasiones, para el tipo de enfermedades para los que se vacuna a los animales no existe un tratamiento alternativo o este resulta muy difícil, largo o poco accesible, por lo que la vacunación es una herramienta de prevención muy importante. Tanto, que a veces se convierte en el único modo de controlar y asegurar el bienestar de los animales domésticos.

Las vacunas no son sino compuestos farmacológicos elaborados con, como mínimo, una parte de la partícula infecciosa, viva modificada o inactivada, que es la que genera reacción en el cuerpo de la mascota para producir inmunidad. Es decir, que estimula el sistema inmunitario del animal y le ayudan a fabricar anticuerpos para luchar contra esa infección. Así, cuando entre alguno de los virus en el organismo del perro, su cuerpo estará preparado para combatirlo.

Animal sano

Es vital que, antes de administrar cualquier vacuna a un animal, se descarte completamente que tenga alguna enfermedad y se sepa que está sano.

De hecho, es muy probable que el veterinario encargado de administrar las vacunas al perro recomiende primero su desparasitación y le haga una revisión, para cerciorarse de que su sistema inmune no está trabajando en otra enfermedad y se cerciore, así, de que la mascota puede asimilar correctamente la vacuna.

Prevención

Hoy en día, las vacunas se han convertido en la base fundamental de la medicina veterinaria preventiva: hay un sinfín de enfermedades que es posible prevenir con ellas. La eficacia y, al igual que sucede con la vacuna del coronavirus en los humanos, la escasa incidencia de efectos secundarios –sobre todo, si se compara con los beneficios que comportan- que proporcionan las vacunas han hecho de ellas un sistema fundamental para afianzar la salud de las poblaciones perrunas mundiales.

Hay que tener en cuenta, además, que cuando un determinado porcentaje de la población está inmunizada -ya sea por haber padecido la enfermedad o gracias a la vacunación preventiva- las enfermedades pierden gran parte de su virulencia. Pero no hay que caer en una falsa sensación de seguridad, puesto que los brotes de la enfermedad aparecen de vez en cuando y pueden suponer un riesgo para un perro mal o nada vacunado.

Infección real

Tras administrar la vacuna, el cuerpo del animal reacciona como si se tratase de una infección real (aunque los virus y bacterias contenidos en la vacuna han sido previamente modificados para que no puedan producir la enfermedad) y, en un plazo aproximado de dos o tres semanas, el perro desarrolla una inmunidad específica contra ese microorganismo.

Tras ese tiempo, suele ser necesaria una segunda o incluso una tercera vacunación, sobre todo si se trata de una vacuna inactivada (o vacuna muerta), que es aquella que contiene partículas de virus, bacterias u otros agentes patógenos que se han desarrollado en cultivo y posteriormente pierden capacidad de producción de enfermedades.

Este es el calendario de vacunación de un perro según su edad, teniendo en cuenta las vacunas obligatorias, que explica Gaspar García, doctor veterinario en Mundo Animal:

Cachorros de seis semanas

Con tan solo mes y medio de vida, es obligatorio administrar al can la vacuna del parvovirus y el moquillo, especial para cachorros de seis semanas.

Cachorros de dos meses

A los dos meses o dos meses y una semana, hay que ponerle la vacuna polivalente, que protege contra el virus del moquillo, el parvovirus, la leptospira, la tos de las perreras y la hepatitis vírica. El doctor García administra una dosis de recuerdo a los tres meses, es decir, tres o cuatro semanas después de la primera dosis.

Cachorro de cuatro meses

Los perros están obligados a recibir la vacuna de la rabia en casi todas las comunidades autónomas, aunque no en Catalunya, Galicia y Euskadi. "En teoría, se debería administrar a los tres meses, pero lo hacemos a los cuatro para que no coincida con la polivalente de recuerdo", explica el doctor García. "Coincidiendo con esta vacunación, se suele aprovechar para ponerle el microchip identificativo", añade.

Cachorros de seis meses

"Aunque no se pone de forma rutinaria, un perro que viva en grupo o que presente algún problema puede ser vacunado contra la llamada tos de las perreras", explica el veterinario de Mundo Animal. También a esa edad, pero tampoco de forma obligatoria –"solo a perros que viven en exterior, en jardines", matiza- se les administra la vacuna contra la Leishmania.

Dosis de recuerdo

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Posteriormente, hay que poner una dosis de recuerdo de la vacuna polivalente y de la vacuna contra la rabia –ambas, obligatorias en algunas comunidades autónomas- cada año. “En la actualidad, hay veterinarios que administran la polivalente cada tres años, porque el fármaco que combate el parvovirus y el moquillo es efectivo todo ese tiempo, pero el efecto contra la leptospira y la hepatitis vírica solo dura un año, por lo que yo prefiero vacunar anualmente", explica el doctor García.

En algunas comunidades autónomas, permiten la vacunación de recuerdo cada dos años, aunque lo normal es que sea cada año. En Madrid o Canarias, por ejemplo, es obligada de manera anual y en Valencia se da la opción de hacerlo cada año o cada tres.