Elecciones 2021

La derecha constitucionalista saca su peor resultado desde el 2006

  • Vox se erige como la cuarta fuerza en el Parlament, a costa del desplome de Cs y con un PP menguante

Ignacio Garriga, a su llegada a la sede electoral para conocer los resultados de los comicios al Parlament.

Ignacio Garriga, a su llegada a la sede electoral para conocer los resultados de los comicios al Parlament. / ACN / Laura Cortés

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El bloque de la derecha constitucionalista ha vivido este 14 de febrero su peor resultado en los últimos tres lustros. Vox ha irrumpido con fuerza en la cámara catalana y se erige como la cuarta fuerza, a costa del desplome sin precedentes de Cs y con un PP menguante. Las formaciones nítidamente de derechas y partidarias de la unidad de España han sumado 20 diputados (11 Vox, 6 Cs y 3 PP), lo que representa la mitad de los diputados que tenían en el hemiciclo catalán respecto a las pasadas elecciones. La derecha españolista no sacaban tan mal resultado desde el 2006, con Josep María Piqué de candidato del PP y Albert Rivera estrenándose en el puesto de mando de Ciudadanos.

La entrada en escena de Salvador Illa como candidato del PSC ha sido una de las causas del derrumbe de los naranjas. El antiguo ministro de Sanidad aterrizó con buen cartel entre el electorado de Cs y los resultados definitivos del 14 de febrero así lo han ratificado. El casi millón de votos y los 36 diputados que consiguió Inés Arrimadas en el 2017 se han hecho trizas y repartido entre distintos caladeros. A parte del PSC, Vox presumiblemente ha bebido de esa sangría de votos, que explican sus 11 diputados. La lista encabezada por Ignacio Garriga ha capitalizado su ataque frontal al independentismo y no se ha visto lastrada por los escándalos de corrupción que salpican actualmente al PP ni la descomposición que vive Cs.

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Los naranjas han sufrido la fuga de la que fue su antigua cabeza de lista, Lorena Roldán, hacia los populares. Y retroceden a niveles de representación propios del 2010, cuando el partido entonces liderado por Albert Rivera todavía no había dado el salto a nivel estatal y comenzaba a fraguarse una base electoral.

El descenso ha sido menor en el caso del PP, que no ha esquivado los malos resultados y ha desaprovechado la oportunidad de recuperar ese terreno perdido ante el auge de Ciudadanos en la última década. La formación capitaneada por Alejandro Fernández no ha conseguido frenar la pérdida de escaños una elección más. Los azules han sacado un diputado menos que en el 2017, cuando Xavier García Albiol consiguió 4 representantes. Un resultado ya en descenso respecto a los 11 escaños del 2015 o de los 19 que consiguió Alicia Sánchez Camacho en el 2012.