El Tribunal Constitucional alemán cuestiona el programa de compras del BCE

El alto tribunal considera que el plan de compra de deuda viola parciamente el marco y da tres meses a la entidad bancaria para justificar la proporcionalidad

El Banco Central Europeo se reafirma en su política y avisa al máximo tribunal alemán que "seguirá haciendo todo lo que sea necesario"

El edificio del Banco Central Europeo (BCE), en un día tormentoso en Fráncfort.

El edificio del Banco Central Europeo (BCE), en un día tormentoso en Fráncfort. / EFE / ARMANDO BABANI

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Silvia Martinez

El Tribunal Constitucional de Alemania ha puesto contra las cuerdas el programa de compra de deuda pública lanzado por el Banco Central Europeo (BCE) en marzo de 2015, bajo la presidencia del italiano Mario Draghi, al sentenciar que excede las competencias de la Unión Europea. El fallo, que llega en plena pandemia del coronavirus y en un momento muy complicado para los Veintisiete, a las puertas de una profunda recesión, da tres meses de plazo a la entidad bancaria que dirige Christine Lagarde para demostrar que el programa es proporcionado en relación al objetivo de mantener la inflación cerca pero por debajo del 2%. El BCE ya avisado de que seguirá haciendo "todo lo que sea necesario" para mantener la estabilidad de precios.

Concretamente, el máximo tribunal alemán exige al BCE que demuestre "de manera comprensible y fundamentada que los objetivos de política monetaria perseguidos por el PSPP (programa de compras) no son desproporcionados" y que los beneficios superan a los costes en términos económicos y fiscales. De no responder satisfactoriamente a estos requerimientos, los jueces del alto tribunal, con sede en Kalsruhe, advierten que el 'Bundesbank' podría dejar de participar en "la implementación y ejecución de las decisiones del BCE en cuestión".

La sentencia, que responde a una reclamación presentada hace casi un lustro por empresarios y académicos alemanes que entienden que el programa de deuda vulnera la prohibición de financiación monetaria de los Estados miembros, también recuerda que el 'Bundesbank' alemán debe garantizar que los bonos ya adquiridos en el marco de este programa, y que permanecen en la cartera de la entidad, se vendan basándose en una estrategia a largo plazo coordinada con el eurosistema.

El BCE se reafirma

La primera reacción del BCE al fallo ha llegado este mismo martes. Tras una reunión de urgencia del consejo de gobierno convocada con carácter de urgencia, la entidad bancaria ha anunciado que "toma nota" de la sentencia y ha recordado que el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) ya dictaminó en diciembre de 2018 que el BCE actúa dentro de su mandato para mantener la estabilidad de precios. "El consejo de gobierno sigue plenamente comprometido en hacer todo lo que sea necesario dentro de su mandato para garantizar que la inflación se eleva a niveles consistentes con su objetivo a medio plazo", se reafirma la entidad en un comunicado tras las explicaciones preliminares del gobernador del Bundesbank, Jens Weidmann, y el servicio jurídico de la entidad.

Aunque la decisión no se refiere al programa de compras de 750.000 millones de euros anunciado por Lagarde para hacer frente a la pandemia del coronavirus, el fallo complica su puesta en marcha al abrir la puerta a nuevas reclamaciones entorno a la que ha sido piedra angular de la política del BCE y sobre la que ya se pronunció el TJUE a raíz de una pregunta prejudicial del máximo tribunal alemán. Entonces, los jueces europeos respaldaron el programa de compra de bonos y determinaron que no vulneraba la prohibición de financiación monetaria, que impide a la entidad con sede en Frankfurt financiar a los Estados miembros. 

Sentencia del TJUE

En su sentencia de este martes, los jueces alemanes admiten que tampoco han encontrado ninguna violación en este terreno pero, en contra de lo que dictaminó el TJUE a finales de 2018, consideran que las decisiones del consejo de gobierno del BCE sobrepasan las competencias de la instituciones y que tanto el Gobierno federal como el 'Bundestag' violaron los derechos de los denunciantes al no adoptar las medidas necesarias para cuestionar las decisiones del BCE. "Reafirmamos la primacia del derecho de la UE y el hecho de que las sentencias del TJUE son vinculantes para todos los tribunales nacionales", ha zanjado el portavoz de la Comisión Europea, Eric Mamer, para recordar a renglón seguido y con prudencia que deben estudiar la decisión en detalle.

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"La sentencia del Tribunal Constitucional alemán pone palos en las ruedas de la Unión Europea. La UE no puede funcionar si el Tribunal Constitucional de un estado miembro decide cuando el Tribunal de Justicia de la Unión Europea tiene primacía y cuando no. Es un muy mal precedente si tenemos en cuenta la situación en Polonia y Hungría", ha arremetido el eurodiputado de Ciudadanos y jefe de filas de la formación en el Parlamento Europeo, Luis Garicano, que ha recordado que el BCE necesita “margen de maniobra” para combatir los efectos de la crisis y que es el momento en el que los estados miembros deben acordar una respuesta ambiciosa.

"No podemos seguir dependiendo exclusivamente del Banco Central Europeo y de que los tribunales constitucionales nacionales no tumben sus decisiones. Sin una respuesta fiscal masiva corremos el riesgo de volver a entrar en una crisis financiera", ha alertado Garicano. "El tono de la sentencia contra el TJUE y el BCE es inadmisible. No debería pero abre un océano de inseguridad jurídica", se ha sumado el eurodiputados socialista Jonás Fernández. "Nuevos casos judiciales vendrán inmediatamente en Alemania contra el PSPP. El Tribunal insiste en una distintción ridícula entre política monetaria y política económica y quiere proporcionalidad en sus efectos. ¿Puede algún economista alemán explicar qué significa esto?", se ha preguntado el ex vicepresidente del BCE, Vitor Constancio